jueves, 30 de octubre de 2014

Santo Lugar de Espera (y III)

LA VIRGEN MARÍA INTERCEDIENDO POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO.-
CRISTÓBAL DE VILLALPANDO.-BARROCO NOVOHISPANO
      Estamos a punto de celebrar la festividad de Todos los Santos y al día siguiente la conmemoración de los Fieles Difuntos. Ellos son los protagonistas de esta entrada: los que todavía puedan estar en el Purgatorio necesitan de nuestro recuerdo en forma de oraciones, sacrificios y, sobre todo, Misas. La Eucaristía es el mayor y el mejor de nuestro recuerdo para que pronto dejen ese estado para gozar de la eterna bienaventuranza de vivir y adorar a Dios en plenitud, pata toda una eternidad. 
      Dentro de esta perspectiva no podemos olvidar que nuestra Madre la Virgen tiene mucho que decir en este tema como poderosísima Intercesora de todos y cada uno de nosotros. Bajo la advocación de Virgen del Carmen (o del Carmelo) se apareció a San Simón Stock, Superior General de los Carmelitas entre 1245 y 1265, prometiéndole liberar a las almas del Purgatorio que hayan vestido su escapulario durante su vida. Es bastante frecuente encontrar cuadros, estampas o dibujos viendo cómo da la mano a algún alma del Purgatorio para sacarla de ese estado y llevarla al Reino del Padre.
      Existe una palabra cuyo significado abarca todo cuanto se hace a favor de quienes permanecen en el Purgatorio. Me refiero a la palabra 'sufragio'. No todos la conocen ni saben a qué se refiere desde el punto de vista religioso. Copiando la definición del diccionario podemos entender a qué se aplica: 'Sufragio: Oración o acto religioso que se hace por las almas de los difuntos'. Entonces ese ofrecimiento de sufragios que puedan ofrecerse a Dios por estas almas, supone una intercesión por ellos agradable al Todopoderoso que contribuye a que se acorte su permanencia en ese estado purgante. Y las mismas almas beneficiadas son las primeras que agradecen nuestra solidaridad con ellas.
TRIUNFO DE JUDAS MACABEO.-PEDRO PABLO RUBENS.-BARROCO
      ¿Nos dicen algo las Sagradas Escrituras del Purgatorio? Directamente, no, pero sí que existen pasajes en los que se pide por los muertos. Uno de los más conocidos se encuentra en el segundo Libro de los Macabeos. Después de una batalla fueron a recoger sus muertos y se encontraron que bajo la túnica de muchos de ellos había objetos consagrados a los ídolos de Yamnia, prohibidos por la Ley judía. Judas Macabeo tuvo un pensamiento. 
      'Efectuó entre sus soldados una colecta y envió entonces hasta dos mil monedas de plata a Jerusalén a fin de que ahí se ofreciera un sacrificio por el pecado. Todo esto lo hicieron muy bien inspirados por la creencia de la resurrección, pues si no hubieran creído que los compañeros caídos iban a resucitar, habría sido cosa inútil y estúpida orar por ellos. Pero creían firmemente en una valiosa recompensa para los que mueren como creyentes; de ahí que su inquietud era santa y de acuerdo con la fe. Esta es la razón por la cual Judas ofreció este sacrificio por los muertos, para que fueran perdonados por su pecado'. (2Mac. 12, 41-46). Ya vemos que la oración por los difuntos tenía gran valor para ellos.
     
Ya no son tan conocidos otros fragmentos del Antiguo Testamento. Fijémonos en éste: 'Haz gracia a todo viviente, y al muerto no le niegues tu benevolencia'. Pertenece al libro del Eclesiástico, versículo 33 del capítulo 7
PURGATORIO.- LES TRÈS RICHES HEURES DU DUC DE BERRY.-HERMANOS LINDBOURG.-GÓTICO.
 Isaías también hace su aportación: 'Serán agrupados y, hechos prisioneros, quedarán encerrados en la mazmorra: pasados muchos días, serán juzgados'. (Is. 24, 22). ¿Cómo no iban a estar presentes los Salmos en este tema? 'Saca mi alma de la cárcel para que pueda alabar tu nombre. Me rodearán los justos en corona cuando te hayas mostrado propicio hacia mí'. Esta cita pertenece al Salmo 142.
      En el Nuevo Testamento también podemos ver citas que pueden hacer referencia a la purificación para vivir con Dios: 'Dichosos los que tienen un corazón limpio porque ellos verán a Dios'. (Mt. 5, 8). El pasaje de San Pablo en el que hace mención a la diversidad de miembros pero formando parte de un solo cuerpo, podemos ver cómo somos necesarios todos para todos. Dice: 'Dios mismo distribuyó el cuerpo dando mayor honor a lo que era menos noble, para que no haya divisiones en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocupen los unos de los otros. ¿Que un miembros sufre? Todos los miembros sufren con él. ¿Que un miembro es agasajado? Todos los miembros comparten su alegría'. (I Cor. 12, 24-26). La cita completa sería del versículo 12 al 31.
     
Tal vez alguien podría argüir que eso hace referencia a la Iglesia militante, o sea, a los vivos, pero ¿no somos todos Iglesia? ¿Y esa Iglesia no sabemos que tiene tres estados: Militante, Purgante y Triunfante? ¿Qué inconveniente puede haber en que si sabemos que esos hermanos nuestros están sufriendo les ayudemos con nuestra oración, nuestros Rosarios, nuestras Coronillas a la Divina Misericordia por la almas del Purgatorio y, sobre todo, por nuestras Eucaristías? La Iglesia, Madre y Maestra, ¿no ha dedicado un día en el Calendario Litúrgico, concretamente el 2 de noviembre, por las benditas almas del Purgatorio, como indicaba al inicio de esta entrada?           También es el Apóstol de los Gentiles quien comenta hablando de la actuación personal de cada uno: 'Su obra quedará de manifiesto, pues en su día el fuego lo revelará y probará cuál fue la obra de cada uno. Aquel cuya obra subsista recibirá el premio, y aquel cuya obra sea consumida sufrirá el daño; él, sin embargo, se salvará, pero como quien pasa por el fuego'. (ICor. 3, 13-15).
      Si Jesucristo dijo que no había venido a ser servido, sino a servir, no estará de más que sirvamos a las almas del Purgatorio con aquello que podamos ofrecer en su beneficio. 
VIRGEN DEL CARMELO.-TIÉPOLO.-ROCOCÓ
'Pensemos en procurarles algún alivio del modo que podamos. ¿Cómo? Haciendo oración por ellos y pidiendo a otros que también oren. Porque no sin razón fueron establecidas por los apóstoles mismos estas leyes; digo el que en medio de los venerados misterios se haga memoria de los que murieron. Bien sabían ellos que de esto sacan los difuntos gran provecho y utilidad'. (SAN JUAN CRISÓSTOMO. Homilía sobre la Epístola a los Filipenses). Los Padres de la Iglesia son de la misma opinión.
       Dejando momentáneamente los apoyos de las Escrituras, de los Padres de la Iglesia y de lo que enseña la misma Iglesia, voy a referirme a la experiencia de algunos Santos, pero antes debo dejar claro unos puntos: Lo que ellos cuentan o han vivido, visto o experimentado, no son, obviamente, dogmas ni doctrina eclesial. Son solamente una vivencias que las han expuesto por escrito para que sepamos lo que puede haber en el Purgatorio o en el lugar que por expreso deseo y Gracia de Dios, les ha permitido conocer. Solamente voy a escribir el relato tal como lo pusieron. Luego, cada uno que saque sus propias conclusiones.
       
Visión del Purgatorio de Santa Faustina Kowalska.- 'Mientras estaba en Skolimow, casi al final de su Postulantado, Santa Faustina le preguntó al Señor por quién más debía orar y la noche siguiente tuvo esta visión: "Esta noche vi a mi Ángel de la Guarda, quien me pidió que lo siguiera. En un momento me vi en un lugar lleno de fuego y de almas sufrientes. Estaban orando fervientemente por sí mismas pero no era válido, solamente nosotras podemos ayudarlas. Las llamas que las quemaban no podían tocarme. Mi Ángel de la Guarda no me dejó sola ni un momento. Yo pregunté a las almas qué es lo que más las hacía sufrir. Ellas me contestaron que era el sentirse abandonadas por Dios... Vi a Nuestra Señora visitando a las almas del Purgatorio, la llamaban Estrella del Mar. Luego mi Ángel Guardián me pidió que regresáramos. Al salir de esta prisión de sufrimiento, escuché la voz interior del Señor que decía: -Mi Misericordia no quiere esto, pero lo pide mi Justicia'.
      Santa Magdalena de Pazzi.-  Fue una monja del Carmelo que vivió en los siglos XVI y XVII.  Con frecuencia caía en éxtasis y en uno de ellos visitó el Purgatorio por deseo de Dios. Vio los lugares donde la Justicia y la Misericordia divinas había enviado las almas. Se dio cuenta de por qué Dios le había permitido conocer cuanto se sufre en el Purgatorio. Lo relató de esta manera.
      Consintió así a llevar a cabo el penoso viaje. A partir de entonces caminó durante dos horas alrededor del jardín, que era muy grande, parando de tiempo en tiempo. Cada vez que interrumpía su caminata, contemplaba atentamente los sufrimientos que le mostraban. Las religiosas vieron entonces que, compadecida, retorcía sus manos, su rostro se volvió pálido y su cuerpo se arqueó bajo el peso del sufrimiento, en presencia del terrible espectáculo al que se hallaba confrontada. 
     
Entonces comenzó a lamentarse en voz alta: -¡Misericordia, Dios mío, misericordia! Desciende, oh Preciosa Sangre y libera a estas almas de su prisión. ¡Pobres almas! Sufren tan cruelmente y aun así están contentas y alegres. Los calabozos de los mártires en comparación con esto eran jardines de delicias. Aunque aún hay en mayores profundidades. Cuán feliz debo estimarme al no estar obligada a bajar hasta allí.    Sin embargo descendió después porque se vio forzada a continuar su camino. Cuando hubo dado algunos pasos, paró aterrorizada y, suspirando profundamente, exclamó: -¡Qué! ¡Religiosos también en esta horrenda morada! ¡Buen Dios! ¡Cómo son atormentados! ¡Oh, Señor!'.                                                                               San Pío de Pietrelcina tuvo varios casos de encontrarse en el convento con personas que le dijeron que estaban en el Purgatorio, pero sería muy largo de contar. Quien sienta curiosidad puede buscar en internet 'El Padre Pío y el Purgatorio' y se enterará de cosas.  Muy interesante también es lo ocurrido a un fraile del mismo convento del Padre Pío, Fray Daniele, que murió y estuvo en el Purgatorio.  Dios le permitió volver a la vida.

     He dejado para el final una cita de Santa Teresa y otra de Tomás de Kempis porque tienen mucho que ver, aunque haya alguien que no comparta esta opinión por la circunstancia que sea, para este turbulento siglo XXI.  'Esforcémonos en hacer penitencia en esta vida. ¡Qué dulce será la muerte de quien de todos sus pecados la tiene hecha, y no ha de ir al Purgatorio!' (SANTA TERESA DE JESÚS.Camino de perfección).
MUERTE DE SANTA TERESA EN BRAZOS DE LA BEATA ANA DE SAN BARTOLOMÉ.-CUADRO DE SOR ISABEL GUERRA, CISTERCIENSE.-S. XX - XXI
      Y esta otra: 'Mejor es purgar ahora los pecados y vicios que dejarlos para el Purgatorio'. (TOMÁS DE KEMPIS. Imitación de Cristo, I, 24, 3).
      Ya lo dejo.He procurado exponer el tema lo mejor que he podido y he sabido. Me he documentado y he procurado trasladar aquí  cuanto me ha parecido mejor en cuanto a dar luz sobre este tema. Pero el mérito absoluto, lo digo de corazón, lo tiene el Espíritu Santo. Sin Él, no hubiera sido posible.
      Que el mismo Espíritu de Dios que 'aleteaba sobre las aguas' en la Creación y Nuestra Madre y Señora la Virgen del Carmen, nos bendigan y protejan.

martes, 14 de octubre de 2014

Santo Lugar de Espera (II)

      La anterior entrada sobre este tema la finalizaba con tres interrogantes: Dónde está, cómo es y qué ocurre en el Purgatorio y decía que intentaría responder a ellas. Pues bien. Lo voy a intentar, no porque lo sepa, sino a través de la luz de las Escrituras, del Magisterio de la Iglesia y de lo que nos dicen algunos santos y también los Padres de la Iglesia. Personalmente, me da la impresión que no es un 'sitio' tal como lo entendemos en este mundo. Eso ni yo, ni nadie, puede explicarlo. Es fácilmente comprensible que somos finitos y vivimos en un mundo material, cuya tridimensionalidad se manifiesta incluso en el mismo lenguaje que empleamos para comunicarnos. Tampoco podremos entender algo de lo que no tenemos palabras ni conceptos adecuados puesto que está totalmente fuera de cuanto nos rodea.
     
      Solamente podemos aproximarnos en lo que se refiere a sus consecuencias para todas las personas.  
ALMAS CONSOLADAS EN EL PURGATORIO.- LIBRO DE LAS HORAS DE CATHERINE DE CLEVES.-S. XV.-
      Si conocemos que por una vida de pecado y alejamiento de Dios, o por una vida vivida por Él, con Él y en Él, y teniendo en cuenta lo que Jesucristo explicó sobre la salvación o condenación en la otra vida cuando habla (Mt. 25,31-46), aunque no podamos entender cómo será el Infierno o el Reino Divino sí que podemos saber lo que supone de desgracia o de felicidad para todos.

      Del Purgatorio podemos decir lo mismo. No sabemos cómo es, pero sí sabemos que consiste en una purificación total y absoluta de las almas para poder entrar en el Reino de Dios donde todo es Gracia, ausencia de pecado o de imperfección, vivencia de Amor en plenitud, porque Dios es la Perfección Suma, es Amor, es Luz...sin límite alguno. Si una persona muere y tiene alguna falta, por pequeña que sea, tiene que purificarse antes de llegar a la Plenitud del Reino.
     
IGLESIA PURGANTE
      ¿Cómo será esto? ¡Huy! Nadie lo sabe. Existen teorías. Muchas veces hemos visto (yo mismo ilustro esta entrada con algún cuadro o dibujo en este sentido) cómo han entendido el estado de las almas en el Purgatorio los pintores que han plasmado con sus pinceles este estado de vida. Las presentan en medio de llamas, en un fuego que les rodea por todas partes, pero en sus rostros no figuran muecas ni gestos de dolor, porque del Purgatorio, donde tampoco existe el tiempo, tal como nosotros lo tenemos, podrán salir cuando Dios considere que han 'purgado' suficientemente las imperfecciones por las que están allí.

     
      La Iglesia también da pautas para explicar este concepto y en su Catecismo expone: 'Los que mueren en la Gracia y amistad con Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de la muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo'. (Catecismo de la Iglesia Católica, punto número 1030). Si nos fijamos, en este texto, ni tampoco en el que anoté en la entrada anterior sobre las conclusiones del Concilio de Florencia, se menciona para nada el fuego. Pero ¡cuidado! Eso no significa que no lo haya. El punto siguiente también nos explica: 'La Iglesia llama Purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados'. (Catecismo de la Iglesia Católica, punto núm. 1031).

      El caso es que hay que purificarse para entrar en el Reino de los Cielos y eso podría hacerse mediante 'algo' que supusiera sacrificio, dolor o lo que fuere, como nos sucede con las penitencias que nos ponen los sacerdotes cuando recibimos el Sacramento de la Reconciliación, pero de mayor envergadura y en proporción a las faltas que pudieren tener.
      Pero que nadie vaya a pensar que el Purgatorio, como he oído y leído algunas ocasiones, es un infierno en pequeño. Por favor. No banalicemos estas cosas. No tienen ningún parecido. Mientras el Infierno es un estado de desesperación eterno, el Purgatorio es un estado de esperanza porque en algún momento concreto (lo del 'momento' es una expresión nuestra pero no dispongo de otra que haga referencia a lo que en realidad pueda ser) finalizará ya, con el alma impoluta, y pasará al Reino de Dios. Para siempre.
     
ALMAS DEL PURGATORIO LIBERADAS.-LOUIS BOULANGER.-S. XIX
      Recuerdo la actitud de San Pablo que al enfrentarse a sus pecados, se da perfecta cuenta que a pesar de su lucha no acaba de encontrarse totalmente en línea con su Señor, y esto le hace exclamar: 'Realmente, mi proceder no lo comprendo, pues no hago lo que quiero sino que hago lo que aborrezco... En efecto, querer el bien lo tengo a mi alcance, mas no el realizarlo... ¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte?' (Rm. 7, 14-25). Como pueden ver no he puesto toda la cita debido a su extensión, pero me he centrado en lo fundamental para este momento: los versículos 15, 18 y 24.

     
VIRGEN DEL CARMEN, SALVACIÓN DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO.- CÍRCULO DE DIEGO QUISPE.-BARROCO NOVOHISPANO.-S. XVII 
       Teniendo en cuanta que al seguir a Cristo los cristianos asumimos en nuestra vida cuanto Él recomendó para ganar la Vida Eterna, una de las cosas que dijo fue ésta: 'Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto'. (Mt. 5, 48).  ¿Quién es capaz de conseguirlo sin la ayuda de Dios? Nadie. Pero los santos son testigos directos de que es factible. Y si aún faltara algo, el Purgatorio y la Misericordia de Jesucristo así como la impagable intercesión de Santa María, Madre de Dios, harán el resto. Pero lo que hay que tener muy claro es que Dios no se resigna a perder a nadie que lo busque con sincero corazón y conoce de sobra cómo somos cada uno.


      Además, las almas del Purgatorio no están solas. Siendo Iglesia como son (la Iglesia Purgante), tienen tras ellos a la Iglesia Militante (o sea, a nosotros, los que todavía esperamos la llamada del Padre para pasar a su Casa) ofreciendo oraciones, sacrificios o Misas (es lo más importante para ellos) y, sobre todo, a la Iglesia Triunfante, los que ya están gozando de la presencia de Dios y permanecen en adoración permanente ante Él, intercediendo por esas almas.
      Cuando Jesús habla sobre el Juicio Final y dice a su auditorio que no le han dado de comer ni de beber, etc., concluye: 'En verdad os digo que cuando dejasteis de hacer eso con uno de estos pequeñuelos, conmigo dejasteis de hacerlo'. (Mt. 25, 45). Y me pregunto: ¿No se podría aplicar eso a las almas del Purgatorio? Porque son hijos de Dios que están pasando por una purificación para gozar un estado de perfección, por una parte. Por otra, para que ya dejen el posible sufrimiento que padecen (el más importante me parece que debe ser el saber que están destinados a la Gloria y que aún no les llega esta Gracia). En cualquier caso, vale la pena solidarizarnos con ellos  y ofrecer sufragios por su liberación.
      'Ofrecer el sacrificio por los difuntos es una costumbre observada en el mundo entero. Por eso creemos que se trata de una costumbre enseñada por los mismos Apóstoles. En efecto, la Iglesia Católica la observa en todas partes; y si ella no creyera  que se les perdonan los pecados a los fieles difuntos, no haría limosnas por sus almas ni ofrecería por ella el sacrificio a Dios'. (SAN ISIDORO DE SEVILLA. Sobre los oficios eclesiásticos). Con esta cita podemos comprobar que en los siglos VI-VII  ya se trataba este tema.
      La próxima entrada Dios mediante, finalizaremos este tema. Que Jesús Salvador y su Madre en la advocación de Nuestra Señora del Carmen nos bendigan e intercedan por todos nosotros.
VIRGEN DEL CARMEN.-BARROCO NOVOHISPANO.-S. XVIII


sábado, 20 de septiembre de 2014

Un alto en el camino: Lepanto

BATALLA DE LEPANTO.-PAOLO VERONESE.-RENACIMIENTO
      Ni se han equivocado ustedes ni me he equivocado yo. Han leído bien: Lepanto. Y lo normal es que se pregunten: ¿Y qué tiene que ver semejante batalla con los temas de este blog? Pues sí que tiene que ver y creo que lo comprobarán al final.Uno de mis muchos vicios es que me gusta la Historia. ¡Qué le voy a hacer! Y hay ocasiones en que no puedo evitar, por muy odiosas que sean, las comparaciones, y sin darme cuenta me he visto inmerso en una de ellas viendo cómo encaja el fondo de los hechos de ambos sucesos, aunque los separen algo así como 443 años. Pero he visto la urgente necesidad de compartir con ustedes este caso. Comencemos.
     
Corría el año 1571. Existía una gran preocupación en toda Europa porque su propia existencia estaba en peligro. 
LA VIRGEN SOBRE LA BATALLA DE LEPANTO. A LA IZQUIERDA DEL CUADRO, EL PAPA EN ORACIÓN. A LA DERECHA, ÁNGELES EN ACTITUD DE LUCHA. 
La escuadra turca, al mando de Alí Bajá, que estaba a las órdenes del sultán turco Selim II, toma Nicosia, la capital de Chipre. Después, se dieron cuenta que su próximo objetivo podría ser Venecia,... o Génova,... o el mismo Vaticano. Europa en definitiva. Sí. Era muy preocupante. Muchísimo. Y eso obligó al entonces Papa Pío V, (San Pío V), a tomar una decisión. Ante el peligro común había que buscar una alianza entre los países de la Cristiandad, porque una derrota de los cristianos significaba dejar totalmente desprotegidas las costas mediterráneas de España e Italia frente a los turcos. Y comenzó su tarea.
      Resumiendo mucho, consiguió formar una pequeña coalición con Venecia, los propios Estados Pontificios y la mayor parte recayó sobre España, cuyo rey era Felipe II.  El mando de la flota de la Liga Cristiana recayó en D. Juan de Austria, hermano del rey español por vía paterna.
     
Es cierto que las mejores armas bélicas fueron empleadas por ambos bandos, PERO la Liga Cristiana contaba con un arma secreta de la que carecía Selim II. 
ESTANDARTE ENVIADO POR EL PAPA.
Y se empleó. A fondo y sin contemplaciones. En la nave capitana ondeaba el estandarte que el Papa regaló para esta batalla con una imagen de Cristo crucificado y de la Virgen. Y la primera parte del Arma cristiana se empleó antes de entrar en batalla.
      Cuando D. Juan de Austria dio la señal para empezar el combate, todos los soldados y oficiales hincaron sus rodillas en tierra sumiéndose en profunda oración hasta que las naves de ambos bandos estuvieron lo suficientemente cerca para comenzar la batalla. Entonces se emplearon las armas físicas para la lucha, pero... el viento que favorecía las naves turcas cesó inexplicablemente favoreciendo con ello a la flota cristiana. El humo de la artillería y de las armas de fuego cegaba al enemigo, con lo cual les era imposible ver bien a los soldados cristianos.
     
Mientras tanto,el Papa había comenzado a emplear días antes de la batalla el arma secreta cristiana: consciente del poder que tenía el Santísimo Rosario, había ordenado a toda la cristiandad que lo rezara y que hiciera ayunos para rogar a Dios y a la Virgen por el triunfo de las tropas cristianas. El desenlace es suficientemente conocido: Por el bando de la Cruz, hubo 7.600 bajas y la pérdida de 12 galeras. Los de la Media Luna tuvieron 30.000 bajas, perdieron 190 naves y 12.000 cautivos  fueron liberados de las naves turcas.
      El Papa, que estaba reunido con unos cuantos cardenales, cesó de pronto la conversación con ellos, se dirigió a la ventana y, tras estar unos minutos en silencio mirando hacia el cielo, les dijo: 'No es hora de hablar más, sino de dar gracias a Dios por la victoria que ha concedido a las armas cristianas'. ¿Cómo lo supo? Lo cierto es que se tomó nota de la hora y de cuanto relató. Cuando llegó el momento oportuno, se cotejó lo dicho por él con los Mandos del ejército de la Liga Cristiana. Coincidió absolutamente todo.
      Hasta aquí la Historia. Pero hay algo más. Se cuenta que muchísimos presos turcos capturados, estuvieron diciendo, supongo que por separado y tomando nota por escribanos oficiales por la importancia que tenía, que vieron al mismo Jesucristo, a San Pedro y a San Pablo, así como a numerosísimos ángeles, luchar junto con las tropas cristianas. Claro que eso... puede creerse o no. No es un Dogma, pero si Jesús así lo quiso, así lo hizo.

EL PAPA SAN PÍO V RECIBE DE LA VIRGEN LA NOTICIA DE LA VICTORIA SOBRE LOS TURCOS     
        Pero todo eso, ¿qué tiene que ver con nosotros?
      Hace unos cuantos días recibí recibí un correo electrónico de HazteOír.org, uno de los movimientos cívicos más reconocidos en España, Hispanoamérica y Europa, cuyas actividades a favor de la vida, de la familia cristiana y en contra del aborto en cualquiera de sus formas, nos hizo a mi esposa y a mí ser colaboradores suyos.
     
Una de sus iniciativas fue la de dar a conocer al mundo el ingreso en prisión y posterior condena a muerte de una mujer pakistaní (Asia Bibi es su nombre) 'por blasfema'. 
ESPOSO E HIJA DE ASIA BIBI CON UNA FOTOGRAFÍA DE SU ESPOSA Y MADRE, RESPECTIVAMENTE.
Su 'blasfemia' consistía en ser cristiana y no renegar de su fe. Y así otros muchos casos. Pero ahora...
      Corre el año 2014. Existe una gran preocupación en toda Europa porque su propia existencia está en peligro. Selim II quería extender sus dominios a costa de los países cristianos. Hoy desean conquistar el mundo y Europa está en su punto de mira. Incluso ya tienen pensado su nombre: Eurabia, neologismo inventado por esos musulmanes que pretenden crear un Estado Islámico, para renombrar la futura Europa bajo la media luna.
      Esto ya se salta todas las normas, todos los límites, todo lo que se pueda pensar. Toda la crueldad imaginable se queda corta, porque una ¿minoría? (no lo sé) de árabes proclaman la yihad o guerra santa (como si hubiera alguna guerra que fuese santa) contra los cristianos y los israelitas. Hace unos días decapitaron a dos periodistas. Todo el mundo pudo comprobarlo, por desgracia. Y no se detienen con eso. Promueven la persecución religiosa para eliminar la población cristiana. En Siria y en el Próximo Oriente desean acabar con todos ellos.
       
No respetan a nadie. Incluso niños son degollados y sus cabezas expuestas. 
CRISTIANO SIRIO CRUCIFICADO.
Ya sé que esto es horroroso, pero es una realidad que hay que combatir, cada uno con las armas que disponga. Y yo, como todos, como cualquiera que lo desee, puede emplear la misma Arma secreta que en su día puso en funcionamiento S.S. Pío V en la batalla de Lepanto: el rezo del Santo Rosario. Sin tregua, sin descanso y sin límites.
      Cuando abrí el correo de Hazte Oír, no pude evitar contemplar mi impotencia pensando en aquellos cristianos que se juegan su vida, las de sus hijos y las de toda su familia por no renunciar a su fe y no querer convertirse al Islam. Pero cuando vi el contenido de una fotografía en la que estaban matando a un niño, pensé que no podía quedarme como estaba, pero ¿qué hacer? ¿Qué podemos hacer todos nosotros desde nuestra tranquilidad hogareña mientras ellos mueren?
      En el confusionismo que tenía me vino a la memoria la batalla de Lepanto. Sí. Allí podía existir alguna solución aplicable en 2014 como se aplicó en 1571. Observé claramente la similitud de circunstancias y eso me llevó a tomar notas para plasmarlas en uno de mis blogs e intentar, dentro del respeto a todos, que todo el mundo se sienta solidario con esos cristianos, personas como cualquiera de nosotros, perseguidos y muertos salvajemente a causa de su Credo, a causa de su fe. 
      A través de cuantos lean estas líneas y las den a conocer a sus amigos, conocidos y familiares, podía ponerme en contacto con cristianos de todo el mundo, incluso de otras creencias, que aunque ya estuvieran rezando por ellos, que intensificaran sus oraciones y ayunos como en los días de Lepanto. Era el momento de empuñar el arma del Rosario y poner a la Virgen Santa María como valedora e intercesora de esos nuevos mártires del Siglo XXI, a la vez que se ruegue por la Paz en todo el mundo. 
     
El Arzobispo católico caldeo de Mosul, Monseñor Emil Nona, ha manifestado a todo el mundo lo que está pasando ahora en Oriente Próximo por parte de los extremistas islámicos y ha hecho la proyección de estos para Occidente: 'Nuestros sufrimientos hoy son el preludio de los que ustedes, europeos y cristianos occidentales, también sufrirán en el futuro cercano. Sus principios liberales y democráticos no valen nada aquí. Están recibiendo en sus países a un número, cada vez mayor, de musulmanes. Ustedes también están en peligro. Deben tomar decisiones fuertes y valientes, incluso a costa de contradecir sus principios'.
      No podemos dejarlos solos. Si formamos el Cuerpo Místico de Cristo ellos forman parte de nosotros, aunque estén en Irán, Irak o donde sea. Personalmente, jamás me hubiese atrevido a pedir nada a personas que no conozco personalmente si no fuese por el sufrimiento de tantos miles de seres humanos que sufren a causa de su fidelidad a Jesucristo.
     
Antes de realizar su viaje a Corea del Sur, el Santo Padre escribía al Secretario General de la ONU: 'Sigo con angustia los dramáticos acontecimientos. Le escribo, señor Secretario General, para ponerle delante de las lágrimas de sufrimiento y los gritos desesperados de los cristianos y otras minorías de la amada Irak. Renuevo mi urgente llamamiento a la Comunidad Internacional para que actúe. Las trágicas experiencias del siglo XX nos obligan, a través de las normas y del Derecho internacional, a hacer todo lo posible para parar ésto'. 
      En España, pueden verlo en la fotografía que me envió Hazte Oír, ya hay dos de estos terroristas islámicos amenazando la Basílica del Pilar, en Zaragoza. Pero no hay nada perdido todavía. Las autoridades españolas y las de todo el mundo ya están tomando las medidas que creen convenientes, pero nosotros no podemos permanecer inactivos. Desde nuestro silencio y nuestra debilidad proyectaremos nuestra fuerza con la fuerza del Santo Rosario, de la Corona de la Divina Misericordia y de cuantas oraciones y sacrificios seamos capaces de hacer ofreciéndolos al Creador por la Paz y el cese de tanto derramamiento de sangre.
TRAS LOS TERRORISTAS, LA BASÍLICA DEL PILAR, EN ZARAGOZA
      Amigos. Para Dios nada hay imposible. La intercesión de la Virgen es poderosa ante Dios sin duda alguna. Pongamos la Cristiandad en sus manos como Pío V hizo con la Liga Cristiana de entonces. Los cristianos vencieron contra todo pronóstico. Y ahora, el sufrimiento y la sangre de esos mártires de hoy, no serán baldíos. Unidos a la Santísima Trinidad y a Santa María, Madre de Dios, formando un equipo de oración e intercesión, podremos conseguir nuestros objetivos a partir de nuestra fe, como dijo Jesús: 'Os aseguro que si tuviérais una fe del tamaño de un grano de mostaza, diríais a este monte: -Trasládate allá, y se trasladaría; nada os sería imposible'. (Mt. 17, 20).
      Comenzaba la entrada recordando la batalla de Lepanto. La cierro con la imagen del Cristo de Lepanto que estaba en la nao capitana de D. Juan de Austria y que hoy se venera en la Catedral de Barcelona. Si la observan, pueden ver que el cuerpo de la imagen tiene una inclinación. Según la leyenda existente, fue ocasionada porque una bala de cañón turco iba a darle en el cuerpo y se ladeó para dejarla pasar y que no lo tocase.
      Que el Cristo de Lepanto y Nuestra Señora del Rosario nos bendigan y ayuden a todos.

domingo, 31 de agosto de 2014

Santo Lugar de Espera (I)

VISIÓN DE SAN VICENTE FERRER PREDICANDO EL JUICIO FINAL.-
JOSÉ BENLLIURE GIL.-S. XIX
      Tenía ganas de terminar con el tema del Infierno. Es muy desagradable y, por supuesto, nada deseable en cuanto a lo que es (sufrimiento eterno) y a lo que supone (estar eternamente con el Maligno y también eternamente alejados de Dios, que es puro Amor). Me las prometía muy felices pensando que ya tocaría hablar del Cielo, de la Gloria,...pero ¡caramba! Me di cuenta que antes de tratar el Reino de Dios faltaba otro tema que no podía obviarlo por la importancia que tiene: el Purgatorio. Es más grato hablar de él que del anterior tema, pero es que...Bueno. No adelantemos acontecimientos porque tiene muchos aspectos que tratar y me he convencido de ello a medida que he ido documentándome para completar mis conocimientos. Intentaré escribir lo más ordenadamente que pueda, cuanto he leído, oído, meditado para exponer mi modesta opinión que, ya lo digo desde ahora, está en consonancia con la Doctrina de la Iglesia Católica.
     

      Voy a partir del hecho de que creo firmemente en la existencia del Purgatorio. Sí que existe. Estoy convencido de ello. Además, me lo dice la Fe, la lógica y el largo camino recorrido por la Iglesia, Madre y Maestra. 

DUOMO DE FLORENCIA. 
      Es Dogma definido en el Concilio de Florencia entre 1438 y 1442: 'Si los verdaderos penitentes salieren de este mundo antes de haber satisfecho con frutos dignos de penitencia por lo cometido y omitido, sus almas son purgadas con penas purificatorias después de la muerte, y para ser aliviadas de estas penas, les aprovechan los sufragios de los fieles vivos, tales como el sacrificio de la Misa, oraciones y limosnas, y otros oficios de piedad, que los fieles acostumbran practicar por los otros fieles, según las instituciones de la Iglesia'. No viene mal conocer lo que se acordó hace unos 572 años y sigue vigente en la actualidad. Pero pienso que deben ser asumidos unos puntos que son evidentes:
      a) Todos ansiamos la felicidad. Deseamos pasarlo bien, tanto como podamos, aquí en la tierra. Para ello luchamos, nos sacrificamos en nuestro trabajo, en el medio de vida que tenemos. Procuramos tener las máximas comodidades en nuestro hogar, sin que sean necesariamente lujosas y que en los momentos de ocio podamos divertirnos. Y eso está bien. Me parece algo objetivamente  justo.

    b) Esa felicidad que deseamos no es perfecta ni total en este mundo, aunque en ocasiones tengamos temporadas buenas, incluso muy buenas. Siempre surge algo verdaderamente inoportuno (enfermedad, accidente de tráfico o laboral, disgusto familiar o donde ejercemos nuestra profesión,...) que empaña nuestra felicidad y nos lleva a tener momentos realmente malos.

      c) No nos resignamos a perder esa felicidad que anhelamos y procuramos por todos los medios a nuestro alcance volver al estado sereno y feliz que teníamos. Para ello hay algunas personas que optan por refugiarse en unas actividades equivocadas que no conducen a ninguna parte y son nocivas para la salud, aunque momentánea y engañosamente, se pase bien con ellas (droga, alcohol,...). También eso pasa y luego nos encontramos mucho peor que antes, tanto física como psíquicamente.
      d) Al final, si nos empeñamos y somos sinceros y honestos con nosotros mismos, podremos llegar a la misma conclusión, absolutamente cierta, que llegó una persona hace ya un montón de siglos y que continúa siendo válida en nuestros días del siglo XXI: 'Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti'. Lo han adivinado, ¿verdad? Fue San Agustín de Hipona  que así concluyó su búsqueda de felicidad.
     

     En ocasiones anteriores se ha tratado esto si bien de una manera sutil, pero ahora hay que detenerse algo más en este aspecto de la felicidad.

    Si verdaderamente queremos tenerla para siempre, solamente será posible cuando 'nuestro corazón descanse en Dios', como concluyó el santo citado, pero deberemos ganarlo a pulso. Día a día. Minuto a minuto. Cayendo y levantándonos en numerosas ocasiones, pero manteniendo una línea de fidelidad a Dios. Teniendo permanentemente abierta nuestra disponibilidad con Él, que nos facilita, poniéndolos a nuestro alcance, los medios necesarios: oración y Sacramentos básicamente, así como otras muchas cosas más.
       Pero nos tenemos que 'mojar'. 'Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti'. También es de San Agustín esta cita y lleva un contenido digno de ser desmenuzado por cada uno en privado. La Redención fue para todos sin excepción alguna, pero nosotros hemos de dar una respuesta a nivel personal.Nadie puede sustituirnos porque es nuestra felicidad absoluta la que está en juego. Y aun así existen muchos ciegos que consideran estar muy bien en su ceguera, como los escribas y los fariseos del tiempo de Jesús.
     

      Ahora vemos otro aspecto. Sigue habiendo gente que prescinde de Dios. Incluso niega su existencia. Y aunque en su interior esté convencido de ella, su propia cerrazón le impide apreciar su enorme cercanía a cualquier persona. Si muere en su estéril e inútil empeño de permanecer apartado de Él, hace que su alejamiento sea para siempre, pero no por parte del Creador que se aparta, sino por el propio pecador que lo aparta de su vida, con lo cual, aparta de sí mismo su propia  felicidad a la que aspira. Y ese alejamiento ya es para siempre. Eternamente. Él solito se abre las puertas del Infierno. No me detengo más en esto porque me parece suficientemente tratado en las tres entradas anteriores.

      Sin embargo existe otro grupo de personas que desean, ansían la Felicidad absoluta. Anhelan fervientemente su salvación porque son conscientes de la llamada que han recibido y desean corresponder a Quien en un determinado momento los llamó a la vida en este mundo. Toda su vida la enfocan en este sentido. Oran convencidos de que están hablando y tratando con su Padre Celestial, reciben los Sacramentos conscientes de que en ellos, especialmente en la Eucaristía, está el mismo Cristo y que en el de la Reconciliación es Él quien les está perdonando los pecados a través del sacerdote, pone todo su empeño en agradar a Dios, en cumplir su voluntad y en llevar adelante sus planes en lo que a su persona se refiere. Son buenos, e incluso magníficos cristianos. Pero...somos humanos y, por tanto, frágiles. Hay pequeñas cosas, incluso omisiones, que no acaban de cuajar en su actuación y eso impide que su fidelidad sea total.
      Recuerdo que en las clases de Religión de mi época de estudiante nos decían que cuando nos confesamos se nos perdonan los pecados, pero no la culpa que merecemos por ellos. Eso se nos puede perdonar, por ejemplo, con las indulgencias.
     

      El Reino de Dios es como Él: perfecto. Sin mancha de pecado, aunque sea venial, ni de culpa alguna por pequeña que sea. Si una persona con esa vida de dedicación y entrega a Dios muere, ¿tiene que condenarse por tener algún pequeño fallo que le impida ir directamente al Cielo por el que tanto luchó y se entregó? Pues no. Eso se contradice con la actitud del mismo Dios que como Padre entrañable de toda la humanidad desea la salvación de todos y no le duele esperar para perdonar. Como vamos a ver en la siguiente cita, que ya he anotado en otras ocasiones, no vale ni sirve para nada la actitud de aquellos que dicen 'Dios ya no me quiere': 'Venid, discutamos, dice el Señor. Aunque vuestros pecados sean como escarlata, quedarán blancos como la nieve; aunque sean rojos como púrpura, se volverán como lana blanca' (Is. 1, 18). La cita es preciosa y nos presenta un retrato de la Misericordia de Dios verdaderamente magnífico. A una persona así no la deja sola como a ninguna otra, pero tiene que estar totalmente purificada. A las personas que piensen otra cosa, como las que he citado que se creen abandonadas por su Creador, lo único que les puede impedir la amistad con Dios es olvidarse (o no querer) de acudir al Sacramento de la Reconciliación y procurar mantener después su acercamiento a Dios que siempre le acoge. Pues bien. Ahí entra en función el Purgatorio.

      El Doctor Angélico incide en esto que acabo de anotar y lo manifiesta en estos términos: 'Se ha de tener en cuenta que, por parte de los buenos, puede haber algún impedimento para que sus almas reciban, una vez salidas del cuerpo, el último premio consistente en la visión de Dios. Efectivamente, la criatura racional no puede ser elevada a dicha visión si no está totalmente purificada. Pero a veces acontece que tal purificación no se realiza totalmente en esta vida, permaneciendo el hombre deudor de la pena, ya por pura negligencia o también porque es sorprendido por la muerte. Mas no por eso merece ser excluido totalmente del premio, porque pueden darse tales cosas sin pecado mortal, que es el único que quita la caridad. Luego es preciso que sean purgadas después de esta vida antes de alcanzar el premio'. (SANTO TOMÁS DE AQUINO. Suma contra gentiles, 4).
      Los Padres de la Iglesia tratan el tema que nos ocupa en diversas ocasiones. Esta es una de ellas: 'Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado, ni en este siglo, ni en el futuro (Mt. 12, 32). En esta frase podemos entender que algunas faltas  pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro'. (SAN GREGORIO MAGNO. Dialogi, 4, 41).

      A lo largo de los siglos se ha hablado mucho del tema y han surgido dispares opiniones, no en el seno de la Iglesia sino entre los mismos fieles que en ocasiones pretenden saber más que la misma Iglesia. ¿Dónde está el Purgatorio? ¿Cómo es? ¿Qué ocurre allí?
      Son unas preguntas  cuyas respuestas intentaré responder la próxima entrada. Que nuestra Madre, bajo la advocación de Virgen de la Estrella y su Hijo, Jesús del Gran Poder, nos bendigan y acompañen siempre.
VIRGEN DE LA ESTRELLA.-NICOLÁS DE LEÓN.-1530.-CATEDRAL DE SEVILLA

domingo, 10 de agosto de 2014

El infierno (y III)

JUICIO FINAL.-FRANS FRANCKEN, EL JOVEN.-BARROCO
      Llegando a este punto de la entrada me parece que se podrían sacar algunas conclusiones: a) Nadie va al infierno si no se lo merece en su totalidad. b) Una persona que en su vida terrenal no hace ningún caso de Dios ni del contenido de las Escrituras, que no se preocupa en plantearse si sus esquemas de vida son los correctos en lo que a Dios se refiere, que con el fin de vivir como a él le da la real gana prescindiendo de todo cuanto puede significar los conceptos 'Dios', 'Jesucristo', 'Iglesia', 'Redención',...(e incluso persigue o amenaza a los que quieren cumplir la voluntad de Dios), desde su libertad y su propia elección está eligiendo permanecer para siempre en ese estado o forma de vida y tiene asegurado el pasaje a su condenación eterna para sufrir la justa indignación de Dios con él. c) Que en cualquier momento de su existencia, si acepta la luz del Espíritu que a todos desea iluminar, y desea dar un vuelco a su vida comenzando a dar la cara por Cristo, se va a tropezar de frente con la inagotable Misericordia de Dios, por mucho que lo haya perseguido y combatido con toda la saña imaginable. (Y si no, que se lo preguntes a un tal Saulo de Tarso).  d) Los conceptos que más se repiten  en los textos sobre los castigos para los condenados al infierno, son: el fuego inextinguible, el llanto y el crujir de dientes eternos, los gusanos que roen sin acabar jamás.

      No he puesto todavía ninguna cita del Antiguo Testamento y me parece que ahora es el momento oportuno. Uno de los Libros Sapienciales escrito por Jesús ben Sirac, nos da este consejo: 'Humilla hondamente tu alma, que el castigo de los impíos será el fuego y los gusanos'. (Sirácida, 7, 19). Pero hay un profeta que nos dice 'algo' más, con mucho mensaje en su interior. Con esta cita finaliza el Libro de Isaías. Atención. Está hablando de Dios: 'De novilunio en novilunio, de sábado en sábado, vendrán a postrarse ante mí todos los vivientes -dice el Señor-. Y cuando salgan, verán los cadáveres de los que rebelaron contra mí. El gusano que los roe no morirá, el fuego que los devora no se apagará, todos quedarán horrorizados al verlos'. )Is. 66, 23-24). Ignoro por qué termina con este tema sus escritos, pero alguna razón muy poderosa tuvo que haber. Y si tenemos en cuenta que en el fondo de todas las Escrituras late la presencia del Espíritu Divino, podremos sacar todas las conclusiones que queramos.
PUERTAS DEL INFIERNO.-GATES OF HELL

      Santa Teresa de Jesús también visitó el infierno por expreso deseo de Dios, según nos cuenta. Solamente voy a poner un fragmento, pero puede darnos una mediana idea de lo que puede haber allí y del sufrimiento de quienes allí se encuentran. He respetado la ortografía de la época de la Santa: 'Parecíame la entrada a manera de un callejón muy largo y estrcho, a manera de un horno muy bajo y oscuro y angosto. El suelo me parecía de una agua como de lodo muy sucio y pestilencial olor, y muchas sabandijas malas en él...
REPRESENTACIÓN DEL INFIERNO.-PARÍS.-L'ENFER

      Sentí fuego en el alma, que yo no puedo entender cómo poder decir de la manera que es, los dolores corporales tan incomportables, que por haberlos pasado en esta vida gravísimos, y según dicen los médicos, los mayores que se pueden pasar, porque fue encogérseme todos los nervios, cuando me tullí, sin otros muchos de muchas maneras que he tenido, y aun algunos, como he dicho, causados del demonio, no es todo nada en comparación de lo que allí sentí, y ver de que había de ser sin fin y sin jamás cesar...
      El caso es que yo no sé cómo encarezca aquel fuego interior, y aquel desesperamiento sobre tan gravísimos tormentos y dolores. No veía yo quién me los daba, mas sentíame quemar y desmenuzar, a lo que me parece, y digo que aquel fuego y desesperación interior es lo peor.
EL INFIERNO.-HIERONYMUS BOSCH.-GÓTICO

      Yo quedé tan espantada, y aun lo estoy ahora escribiéndolo, con que ha casi seis años, y es así, que me parece el calor natural me falta de temor, aquí donde estoy.; y así no me acuerdo vez, que tenga trabajos ni dolores, que no me parezca nonada todo lo que acá se pueda pasar; y así me parece en parte que nos quejamos sin propósito'. (Santa Teresa de Jesús. -Vida)
      No me gustaría terminar sin darle trabajo a la imaginación. Y a eso voy. Verán ustedes: Cada persona puede creer lo que quiera y razonarlo como le venga en gana, pero es lo que nos dicen las Sagradas Escrituras y las opiniones de los Santos y de los Padres de la Iglesia desde su reconocida autoridad por parte de la Iglesia, como se puede ver en las diferentes citas que he puesto y en las que me apoyo. Hay quien dice que nadie ha vuelto jamás del más allá para contarlo, pero ¿es eso un argumento de peso, con suficiente solidez? Pienso que no, porque los autores de los Evangelios nos cuentan el caso de tres muertos que Jesús hizo volver a la vida: la hija de Jairo, el hijo de la viuda de Naím y Lázaro, el amigo de Jesús, que llevaba muerto tres días y enterrado en un sepulcro. Y además, el mismo Jesucristo.
ÁNGELES CAÍDOS.-DOMENICO BECCAFUMI.-MANIERISMO

     A pesar de todo continúan empecinados en sus tercas opiniones o en opiniones semejantes. En estos casos suelo apoyarme en la parábola del rico epulón y Lázaro el mendigo. (Ver Lc. 16, 19-31). Cuando llega el caso, basándome en la respuesta que Abraham da al antaño rico cuando le pide que avisen a sus hermanos, planteo: En la época actual, ¿qué diría a un condenado al  infierno si pidiese a Dios lo mismo? Poniendo en acción la imaginación, como les he comentado anteriormente, pienso que podría ser algo semejante a esto: 'Ya envié a mi Hijo para que escucharais su mensaje porque Él es la Palabra con la que toda la Creación fue hecha y lo ninguneasteis. Él fundó la Iglesia, instituyó los Sacramentos, entre ellos la Reconciliación y la Eucaristía, y llegasteis, incluso, a profanarla. Los coetáneos de mi Hijo lo crucificaron y Yo lo resucité para que todas las personas de todos los tiempos siguieran sus enseñanzas, practicaran el bien y la justicia, pero muchos de vosotros no lo volvisteis a crucificar porque no pudisteis, pero lo ignorasteis, os construisteis vuestros propios baales a los que adorasteis e incluso ahora perseguís su Iglesia y matáis a los que confiesan el Nombre de mi Hijo, ante quien toda rodilla se dobla.

      Tenéis los Evangelios y el resto de la Biblia y los pisoteáis. Tenéis el Magisterio de la Iglesia a quien asiste mi Santo Espíritu y os mofáis. Os he estado esperando siempre para reencontrarnos de nuevo cada vez que reconocíais vuestros pecados en el Sacramento de la Reconciliación, en el que he volcado mi Misericordia, mi perdón y mi Gracia para volver a empezar de nuevo, porque no me resigno a perderos a nadie, pero vuestro desprecio, vuestra ignorancia culpable hacia mí, me duele. Vosotros solos os habéis abocado al lugar de perdición donde os encontráis.
      Ahora ya es tarde. El tiempo de gracia que a cada uno le regalo cuando lo llamo a la vida ya lo habéis pasado y no habéis sabido o querido emplear los talentos que os di. Los enterrasteis o los empleasteis con otros señores: dinero fraudulenta e injustamente adquirido, poder que habéis empleado en vuestro servicio y provecho propio en vez de servir a vuestros semejantes que pasaban necesidad, influencias ineficaces banales egoistamente empleadas,...aparentar en definitiva sin dar un sentido trascendente a vuestra vida... Sí. Ahora ya es tarde.Tenéis lo que vosotros mismos os habéis ganado a pulso'.

      Ya ven. La imaginación también tiene trabajo, pero como les decía, podría ser lo que nos echaría en cara si le abandonamos y elegimos otros caminos que no sean los suyos. No se trata de ser axhaustivo.  No tengo por qué serlo en ésta ni en ninguna entrada del blog y menos en un tema tan desagradable como éste, pero si estoy tratando sobre las Postrimerías, me guste o no el infierno forma parte de ellas y, por el bien de todos he intentado escribir, como les decía al comenzar, desde lo que dicen los Evangelios sobre el mismo así como los Padres de la Iglesia y algunos Santos. 
      Ojalá todos podamos alcanzar la posesión del Reino de Dios por la Misericordia de la Santísima Trinidad, la intercesión de Santa María, Madre de Dios, y poniendo cuanto podamos de nuestra parte. Que ellos nos bendigan, protejan y ayuden.
OMOPHORION THEOTOKOS


viernes, 25 de julio de 2014

El infierno (II)

GLORIA E INFIERNO.-CATEDRAL DE VANK,-IRÁN
      Todo lo expuesto en la entrada anterior (y mucho más) es lo que la Escolástica enseña que pertenece a la peña de daño, que es la esencia del castigo del infierno. ¿Por qué? Pues ni más ni menos porque consiste en la privación de la visión beatífica de Dios, ya que el infierno es, no nos engañemos, la negación de Dios.Quien haya apartado de sus vidas la Luz (ver Jn. 3, 16-21) irán a parar al lugar que ellos mismos se han buscado con tinieblas y oscuridad sin límites. La muerte eterna es el inexorable y definitivo alejamiento de Dios. Una existencia sin esperanza alguna.Una soledad sin amor ni comprensión por parte de nadie, pero con las burlas y sarcasmos de Satanás y sus diablos que pudieron engañarnos y seducirnos con sus falacias, mentiras y falsos sueños de felicidad, riqueza y poder.
      Uno de los Padres de la Iglesia dice en este sentido: 'La pena del infierno es insufrible, es verdad,; pero alguno fue capaz de imaginar diez mil infiernos, nada sería el sufrimiento en comparación con la pena que produce el haber perdido el cielo y ser rechazado por Cristo'. (San Juan Crisóstomo. Homilía sobre San Mateo).
HERMANOS LINDBURG.-GÓTICO INTERNACIONAL
      Estamos en el mundo deseando ser felices, alegres, no tener problemas,...Es el sueño de muchísima gente, pero hay muchas ocasiones que ese sueño lo centran en 'tener' muchas cosas en este mundo: influencia, mando, dominio, opulencia,... Eso es una equivocación, porque la vida de este mundo se acaba. De la misma manera que tuvo un principio tendrá un final y nada de lo que tenga aquí, salvo el valor de sus buenas obras, se lo tienen que dejar. No lo acompañarán a la otra vida, aunque sus buenas obras, sí.
TAPIZ DEL APOCALIPSIS
      El ansia de felicidad que todos tenemos solamente la podemos encontrar en Dios, precisamente porque Él desea que la tengamos. Pero respeta nuestra libertad, como he dicho en anteriores ocasiones, y nos deja a nosotros la elección: por Dios o contra Dios. No hay otra opción: 'Conozco tus obras y no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero eres sólo tibio; ni caliente ni frío. Por eso voy a vomitarte de mi boca'. (Ap. 3, 15-16). Este pasaje del Apocalipsis nos hace ver que Dios no admite ambigüedades ni términos medios. O están de su lado porque es la infinita Felicidad y el Bien Sumo, o están en el lado opuesto con el Mal, la Mentira y el Pecado. La elección es solamente personal, como el premio o castigo también lo será.
     
      La cita anterior finaliza con un mensaje alentador y muy claro que nos lanza continuamente: 'Yo reprendo y castigo a los que amo. Anímate, pues, y cambia de conducta. Mira que estoy llamando a la puerta. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo. Al vencedor lo sentaré en mi trono, junto a mí, lo mismo que yo también he vencido y estoy sentado junto a mi Padre, en su mismo trono'. (Ap. 13, 19-21). 
TORMENTO DE LOS CONDENADOS AL INFIERNO. GRABADO DEL S. XIX.
      Francamente, la elección no es dudosa. ¿Perder para siempre la posibilidad de estar con Dios? ¿Perder para siempre la posibilidad de adorarle plenamente gozando de su visión beatífica? Pues verán ustedes. En lo que a mí respecta, ¡NO! Prefiero presentarle mis manos llenas de los frutos que en esta vida ha obtenido Dios a través de mí, con los talentos que me dio para administrarlos y que me otorgue un pedacito de cielo para toda la eternidad. Pienso que éso sí es el sueño de muchas personas.
      Además, el infierno tiene otro tipo de pena: la de sentido. Es la que anteriormente he ido nombrando sin decir su nombre. No es otra cosa que el daño físico, psíquico, intelectual, moral,...que se sufrirá en nuestro ser, sin ningún alivio ni siquiera momentáneo y que después de la resurrección de los muertos, cuando nuestro cuerpo resucitado se junte con nuestra alma, espíritu o como se llame todo el conjunto de nuestro ser, continuaremos padeciendo reventando de sufrimientos eternos. 
     
      ¿Vale la pena vivir así toda una eternidad? ¿O por el contrario gozar de una felicidad rebosante, sin límites, en una Eternidad presidida por Dios Uno y Trino, junto con la Virgen, los ángeles y los santos? Sé que hay gustos para todos, pero en este caso parece clara la elección, ¿no creen?
      Saben que me gusta acompañar mis escritos con la opinión de alguno de los Padres de la Iglesia o de algún santo o santa, ya que tienen una autoridad y prestigio en sus escritos y opiniones manifestados a lo largo de los siglos. En este caso expongo la opinión de San Juan Crisóstomo, que haciendo referencia las palabras de Jesucristo: 'Todo árbol que no lleve buen fruto, será cortado y metido en fuego' (Mt. 7, 19), expone: 
EL INFIERNO. DETALLE.-HANS MEMLING.-MANIERISMO
      'Si alguno considera esto con atención, encontrará dos penas: una en el ser cortado y otra en el ser quemado. El que es quemado es también separado del reino, y por ello su pena es doble. Algunos sólo temen el infierno, pero yo digo que la pérdida de aquella gloria es mucho más dolorosa que la pena del infierno. ¿Qué mal (grande o pequeño) no experimentaría un padre para ver y tener consigo a su hijo amado? Consideremos ésto con respecto de aquella gloria. No hay hijo alguno tan grato para su padre como la adquisición de aquellos bienes, y el renunciarse para poder estar con Cristo. La pena del infierno es insufrible, es verdad, pero aun considerando diez mil infiernos, nada se podrá decir respecto a la pena que produce la pérdida del cielo y el ser aborrecido por Cristo'. (SAN JUAN CRISÓSTOMO. Homiliae in Matthaeum, hom. 23, 7).
VISIÓN DEL INFIERNO.-SANTA MARÍA KOWALSKA
       Tampoco podemos dejar de lado la opinión de ese amigo nuestro llamado Saulo de Tarso, que explica a los cristianos de Tesalónica lo siguiente: 'Vosotros, los que sufrís, descansaréis con nosotros  cuando Jesús, el Señor, se manifieste desde el cielo con sus poderosos ángeles; cuando aparezca entre llamas de fuego y tome venganza de los que no quisieron conocer a Dios ni obedecer el Evangelio de Jesús, nuestro Señor. Estos sufrirán el castigo de una perdición eterna, lejos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel día y se manifieste lleno de gloria y de esplendor a todos los suyos que han creído en Él'. (2Tes. 1, 7-10).

      La próxima entrada finalizaremos este tema. Que Jesucristo, sentado a la derecha del Padre y la Virgen, Nuestra Señora de Pochaev, nos bendigan y acojan en su Misericordia.