sábado, 20 de septiembre de 2014

Un alto en el camino: Lepanto

BATALLA DE LEPANTO.-PAOLO VERONESE.-RENACIMIENTO
      Ni se han equivocado ustedes ni me he equivocado yo. Han leído bien: Lepanto. Y lo normal es que se pregunten: ¿Y qué tiene que ver semejante batalla con los temas de este blog? Pues sí que tiene que ver y creo que lo comprobarán al final.Uno de mis muchos vicios es que me gusta la Historia. ¡Qué le voy a hacer! Y hay ocasiones en que no puedo evitar, por muy odiosas que sean, las comparaciones, y sin darme cuenta me he visto inmerso en una de ellas viendo cómo encaja el fondo de los hechos de ambos sucesos, aunque los separen algo así como 443 años. Pero he visto la urgente necesidad de compartir con ustedes este caso. Comencemos.
     
Corría el año 1571. Existía una gran preocupación en toda Europa porque su propia existencia estaba en peligro. 
LA VIRGEN SOBRE LA BATALLA DE LEPANTO. A LA IZQUIERDA DEL CUADRO, EL PAPA EN ORACIÓN. A LA DERECHA, ÁNGELES EN ACTITUD DE LUCHA. 
La escuadra turca, al mando de Alí Bajá, que estaba a las órdenes del sultán turco Selim II, toma Nicosia, la capital de Chipre. Después, se dieron cuenta que su próximo objetivo podría ser Venecia,... o Génova,... o el mismo Vaticano. Europa en definitiva. Sí. Era muy preocupante. Muchísimo. Y eso obligó al entonces Papa Pío V, (San Pío V), a tomar una decisión. Ante el peligro común había que buscar una alianza entre los países de la Cristiandad, porque una derrota de los cristianos significaba dejar totalmente desprotegidas las costas mediterráneas de España e Italia frente a los turcos. Y comenzó su tarea.
      Resumiendo mucho, consiguió formar una pequeña coalición con Venecia, los propios Estados Pontificios y la mayor parte recayó sobre España, cuyo rey era Felipe II.  El mando de la flota de la Liga Cristiana recayó en D. Juan de Austria, hermano del rey español por vía paterna.
     
Es cierto que las mejores armas bélicas fueron empleadas por ambos bandos, PERO la Liga Cristiana contaba con un arma secreta de la que carecía Selim II. 
ESTANDARTE ENVIADO POR EL PAPA.
Y se empleó. A fondo y sin contemplaciones. En la nave capitana ondeaba el estandarte que el Papa regaló para esta batalla con una imagen de Cristo crucificado y de la Virgen. Y la primera parte del Arma cristiana se empleó antes de entrar en batalla.
      Cuando D. Juan de Austria dio la señal para empezar el combate, todos los soldados y oficiales hincaron sus rodillas en tierra sumiéndose en profunda oración hasta que las naves de ambos bandos estuvieron lo suficientemente cerca para comenzar la batalla. Entonces se emplearon las armas físicas para la lucha, pero... el viento que favorecía las naves turcas cesó inexplicablemente favoreciendo con ello a la flota cristiana. El humo de la artillería y de las armas de fuego cegaba al enemigo, con lo cual les era imposible ver bien a los soldados cristianos.
     
Mientras tanto,el Papa había comenzado a emplear días antes de la batalla el arma secreta cristiana: consciente del poder que tenía el Santísimo Rosario, había ordenado a toda la cristiandad que lo rezara y que hiciera ayunos para rogar a Dios y a la Virgen por el triunfo de las tropas cristianas. El desenlace es suficientemente conocido: Por el bando de la Cruz, hubo 7.600 bajas y la pérdida de 12 galeras. Los de la Media Luna tuvieron 30.000 bajas, perdieron 190 naves y 12.000 cautivos  fueron liberados de las naves turcas.
      El Papa, que estaba reunido con unos cuantos cardenales, cesó de pronto la conversación con ellos, se dirigió a la ventana y, tras estar unos minutos en silencio mirando hacia el cielo, les dijo: 'No es hora de hablar más, sino de dar gracias a Dios por la victoria que ha concedido a las armas cristianas'. ¿Cómo lo supo? Lo cierto es que se tomó nota de la hora y de cuanto relató. Cuando llegó el momento oportuno, se cotejó lo dicho por él con los Mandos del ejército de la Liga Cristiana. Coincidió absolutamente todo.
      Hasta aquí la Historia. Pero hay algo más. Se cuenta que muchísimos presos turcos capturados, estuvieron diciendo, supongo que por separado y tomando nota por escribanos oficiales por la importancia que tenía, que vieron al mismo Jesucristo, a San Pedro y a San Pablo, así como a numerosísimos ángeles, luchar junto con las tropas cristianas. Claro que eso... puede creerse o no. No es un Dogma, pero si Jesús así lo quiso, así lo hizo.

EL PAPA SAN PÍO V RECIBE DE LA VIRGEN LA NOTICIA DE LA VICTORIA SOBRE LOS TURCOS     
        Pero todo eso, ¿qué tiene que ver con nosotros?
      Hace unos cuantos días recibí recibí un correo electrónico de HazteOír.org, uno de los movimientos cívicos más reconocidos en España, Hispanoamérica y Europa, cuyas actividades a favor de la vida, de la familia cristiana y en contra del aborto en cualquiera de sus formas, nos hizo a mi esposa y a mí ser colaboradores suyos.
     
Una de sus iniciativas fue la de dar a conocer al mundo el ingreso en prisión y posterior condena a muerte de una mujer pakistaní (Asia Bibi es su nombre) 'por blasfema'. 
ESPOSO E HIJA DE ASIA BIBI CON UNA FOTOGRAFÍA DE SU ESPOSA Y MADRE, RESPECTIVAMENTE.
Su 'blasfemia' consistía en ser cristiana y no renegar de su fe. Y así otros muchos casos. Pero ahora...
      Corre el año 2014. Existe una gran preocupación en toda Europa porque su propia existencia está en peligro. Selim II quería extender sus dominios a costa de los países cristianos. Hoy desean conquistar el mundo y Europa está en su punto de mira. Incluso ya tienen pensado su nombre: Eurabia, neologismo inventado por esos musulmanes que pretenden crear un Estado Islámico, para renombrar la futura Europa bajo la media luna.
      Esto ya se salta todas las normas, todos los límites, todo lo que se pueda pensar. Toda la crueldad imaginable se queda corta, porque una ¿minoría? (no lo sé) de árabes proclaman la yihad o guerra santa (como si hubiera alguna guerra que fuese santa) contra los cristianos y los israelitas. Hace unos días decapitaron a dos periodistas. Todo el mundo pudo comprobarlo, por desgracia. Y no se detienen con eso. Promueven la persecución religiosa para eliminar la población cristiana. En Siria y en el Próximo Oriente desean acabar con todos ellos.
       
No respetan a nadie. Incluso niños son degollados y sus cabezas expuestas. 
CRISTIANO SIRIO CRUCIFICADO.
Ya sé que esto es horroroso, pero es una realidad que hay que combatir, cada uno con las armas que disponga. Y yo, como todos, como cualquiera que lo desee, puede emplear la misma Arma secreta que en su día puso en funcionamiento S.S. Pío V en la batalla de Lepanto: el rezo del Santo Rosario. Sin tregua, sin descanso y sin límites.
      Cuando abrí el correo de Hazte Oír, no pude evitar contemplar mi impotencia pensando en aquellos cristianos que se juegan su vida, las de sus hijos y las de toda su familia por no renunciar a su fe y no querer convertirse al Islam. Pero cuando vi el contenido de una fotografía en la que estaban matando a un niño, pensé que no podía quedarme como estaba, pero ¿qué hacer? ¿Qué podemos hacer todos nosotros desde nuestra tranquilidad hogareña mientras ellos mueren?
      En el confusionismo que tenía me vino a la memoria la batalla de Lepanto. Sí. Allí podía existir alguna solución aplicable en 2014 como se aplicó en 1571. Observé claramente la similitud de circunstancias y eso me llevó a tomar notas para plasmarlas en uno de mis blogs e intentar, dentro del respeto a todos, que todo el mundo se sienta solidario con esos cristianos, personas como cualquiera de nosotros, perseguidos y muertos salvajemente a causa de su Credo, a causa de su fe. 
      A través de cuantos lean estas líneas y las den a conocer a sus amigos, conocidos y familiares, podía ponerme en contacto con cristianos de todo el mundo, incluso de otras creencias, que aunque ya estuvieran rezando por ellos, que intensificaran sus oraciones y ayunos como en los días de Lepanto. Era el momento de empuñar el arma del Rosario y poner a la Virgen Santa María como valedora e intercesora de esos nuevos mártires del Siglo XXI, a la vez que se ruegue por la Paz en todo el mundo. 
     
El Arzobispo católico caldeo de Mosul, Monseñor Emil Nona, ha manifestado a todo el mundo lo que está pasando ahora en Oriente Próximo por parte de los extremistas islámicos y ha hecho la proyección de estos para Occidente: 'Nuestros sufrimientos hoy son el preludio de los que ustedes, europeos y cristianos occidentales, también sufrirán en el futuro cercano. Sus principios liberales y democráticos no valen nada aquí. Están recibiendo en sus países a un número, cada vez mayor, de musulmanes. Ustedes también están en peligro. Deben tomar decisiones fuertes y valientes, incluso a costa de contradecir sus principios'.
      No podemos dejarlos solos. Si formamos el Cuerpo Místico de Cristo ellos forman parte de nosotros, aunque estén en Irán, Irak o donde sea. Personalmente, jamás me hubiese atrevido a pedir nada a personas que no conozco personalmente si no fuese por el sufrimiento de tantos miles de seres humanos que sufren a causa de su fidelidad a Jesucristo.
     
Antes de realizar su viaje a Corea del Sur, el Santo Padre escribía al Secretario General de la ONU: 'Sigo con angustia los dramáticos acontecimientos. Le escribo, señor Secretario General, para ponerle delante de las lágrimas de sufrimiento y los gritos desesperados de los cristianos y otras minorías de la amada Irak. Renuevo mi urgente llamamiento a la Comunidad Internacional para que actúe. Las trágicas experiencias del siglo XX nos obligan, a través de las normas y del Derecho internacional, a hacer todo lo posible para parar ésto'. 
      En España, pueden verlo en la fotografía que me envió Hazte Oír, ya hay dos de estos terroristas islámicos amenazando la Basílica del Pilar, en Zaragoza. Pero no hay nada perdido todavía. Las autoridades españolas y las de todo el mundo ya están tomando las medidas que creen convenientes, pero nosotros no podemos permanecer inactivos. Desde nuestro silencio y nuestra debilidad proyectaremos nuestra fuerza con la fuerza del Santo Rosario, de la Corona de la Divina Misericordia y de cuantas oraciones y sacrificios seamos capaces de hacer ofreciéndolos al Creador por la Paz y el cese de tanto derramamiento de sangre.
TRAS LOS TERRORISTAS, LA BASÍLICA DEL PILAR, EN ZARAGOZA
      Amigos. Para Dios nada hay imposible. La intercesión de la Virgen es poderosa ante Dios sin duda alguna. Pongamos la Cristiandad en sus manos como Pío V hizo con la Liga Cristiana de entonces. Los cristianos vencieron contra todo pronóstico. Y ahora, el sufrimiento y la sangre de esos mártires de hoy, no serán baldíos. Unidos a la Santísima Trinidad y a Santa María, Madre de Dios, formando un equipo de oración e intercesión, podremos conseguir nuestros objetivos a partir de nuestra fe, como dijo Jesús: 'Os aseguro que si tuviérais una fe del tamaño de un grano de mostaza, diríais a este monte: -Trasládate allá, y se trasladaría; nada os sería imposible'. (Mt. 17, 20).
      Comenzaba la entrada recordando la batalla de Lepanto. La cierro con la imagen del Cristo de Lepanto que estaba en la nao capitana de D. Juan de Austria y que hoy se venera en la Catedral de Barcelona. Si la observan, pueden ver que el cuerpo de la imagen tiene una inclinación. Según la leyenda existente, fue ocasionada porque una bala de cañón turco iba a darle en el cuerpo y se ladeó para dejarla pasar y que no lo tocase.
      Que el Cristo de Lepanto y Nuestra Señora del Rosario nos bendigan y ayuden a todos.

domingo, 31 de agosto de 2014

Santo Lugar de Espera (I)

VISIÓN DE SAN VICENTE FERRER PREDICANDO EL JUICIO FINAL.-
JOSÉ BENLLIURE GIL.-S. XIX
      Tenía ganas de terminar con el tema del Infierno. Es muy desagradable y, por supuesto, nada deseable en cuanto a lo que es (sufrimiento eterno) y a lo que supone (estar eternamente con el Maligno y también eternamente alejados de Dios, que es puro Amor). Me las prometía muy felices pensando que ya tocaría hablar del Cielo, de la Gloria,...pero ¡caramba! Me di cuenta que antes de tratar el Reino de Dios faltaba otro tema que no podía obviarlo por la importancia que tiene: el Purgatorio. Es más grato hablar de él que del anterior tema, pero es que...Bueno. No adelantemos acontecimientos porque tiene muchos aspectos que tratar y me he convencido de ello a medida que he ido documentándome para completar mis conocimientos. Intentaré escribir lo más ordenadamente que pueda, cuanto he leído, oído, meditado para exponer mi modesta opinión que, ya lo digo desde ahora, está en consonancia con la Doctrina de la Iglesia Católica.
     

      Voy a partir del hecho de que creo firmemente en la existencia del Purgatorio. Sí que existe. Estoy convencido de ello. Además, me lo dice la Fe, la lógica y el largo camino recorrido por la Iglesia, Madre y Maestra. 

DUOMO DE FLORENCIA. 
      Es Dogma definido en el Concilio de Florencia entre 1438 y 1442: 'Si los verdaderos penitentes salieren de este mundo antes de haber satisfecho con frutos dignos de penitencia por lo cometido y omitido, sus almas son purgadas con penas purificatorias después de la muerte, y para ser aliviadas de estas penas, les aprovechan los sufragios de los fieles vivos, tales como el sacrificio de la Misa, oraciones y limosnas, y otros oficios de piedad, que los fieles acostumbran practicar por los otros fieles, según las instituciones de la Iglesia'. No viene mal conocer lo que se acordó hace unos 572 años y sigue vigente en la actualidad. Pero pienso que deben ser asumidos unos puntos que son evidentes:
      a) Todos ansiamos la felicidad. Deseamos pasarlo bien, tanto como podamos, aquí en la tierra. Para ello luchamos, nos sacrificamos en nuestro trabajo, en el medio de vida que tenemos. Procuramos tener las máximas comodidades en nuestro hogar, sin que sean necesariamente lujosas y que en los momentos de ocio podamos divertirnos. Y eso está bien. Me parece algo objetivamente  justo.

    b) Esa felicidad que deseamos no es perfecta ni total en este mundo, aunque en ocasiones tengamos temporadas buenas, incluso muy buenas. Siempre surge algo verdaderamente inoportuno (enfermedad, accidente de tráfico o laboral, disgusto familiar o donde ejercemos nuestra profesión,...) que empaña nuestra felicidad y nos lleva a tener momentos realmente malos.

      c) No nos resignamos a perder esa felicidad que anhelamos y procuramos por todos los medios a nuestro alcance volver al estado sereno y feliz que teníamos. Para ello hay algunas personas que optan por refugiarse en unas actividades equivocadas que no conducen a ninguna parte y son nocivas para la salud, aunque momentánea y engañosamente, se pase bien con ellas (droga, alcohol,...). También eso pasa y luego nos encontramos mucho peor que antes, tanto física como psíquicamente.
      d) Al final, si nos empeñamos y somos sinceros y honestos con nosotros mismos, podremos llegar a la misma conclusión, absolutamente cierta, que llegó una persona hace ya un montón de siglos y que continúa siendo válida en nuestros días del siglo XXI: 'Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti'. Lo han adivinado, ¿verdad? Fue San Agustín de Hipona  que así concluyó su búsqueda de felicidad.
     

     En ocasiones anteriores se ha tratado esto si bien de una manera sutil, pero ahora hay que detenerse algo más en este aspecto de la felicidad.

    Si verdaderamente queremos tenerla para siempre, solamente será posible cuando 'nuestro corazón descanse en Dios', como concluyó el santo citado, pero deberemos ganarlo a pulso. Día a día. Minuto a minuto. Cayendo y levantándonos en numerosas ocasiones, pero manteniendo una línea de fidelidad a Dios. Teniendo permanentemente abierta nuestra disponibilidad con Él, que nos facilita, poniéndolos a nuestro alcance, los medios necesarios: oración y Sacramentos básicamente, así como otras muchas cosas más.
       Pero nos tenemos que 'mojar'. 'Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti'. También es de San Agustín esta cita y lleva un contenido digno de ser desmenuzado por cada uno en privado. La Redención fue para todos sin excepción alguna, pero nosotros hemos de dar una respuesta a nivel personal.Nadie puede sustituirnos porque es nuestra felicidad absoluta la que está en juego. Y aun así existen muchos ciegos que consideran estar muy bien en su ceguera, como los escribas y los fariseos del tiempo de Jesús.
     

      Ahora vemos otro aspecto. Sigue habiendo gente que prescinde de Dios. Incluso niega su existencia. Y aunque en su interior esté convencido de ella, su propia cerrazón le impide apreciar su enorme cercanía a cualquier persona. Si muere en su estéril e inútil empeño de permanecer apartado de Él, hace que su alejamiento sea para siempre, pero no por parte del Creador que se aparta, sino por el propio pecador que lo aparta de su vida, con lo cual, aparta de sí mismo su propia  felicidad a la que aspira. Y ese alejamiento ya es para siempre. Eternamente. Él solito se abre las puertas del Infierno. No me detengo más en esto porque me parece suficientemente tratado en las tres entradas anteriores.

      Sin embargo existe otro grupo de personas que desean, ansían la Felicidad absoluta. Anhelan fervientemente su salvación porque son conscientes de la llamada que han recibido y desean corresponder a Quien en un determinado momento los llamó a la vida en este mundo. Toda su vida la enfocan en este sentido. Oran convencidos de que están hablando y tratando con su Padre Celestial, reciben los Sacramentos conscientes de que en ellos, especialmente en la Eucaristía, está el mismo Cristo y que en el de la Reconciliación es Él quien les está perdonando los pecados a través del sacerdote, pone todo su empeño en agradar a Dios, en cumplir su voluntad y en llevar adelante sus planes en lo que a su persona se refiere. Son buenos, e incluso magníficos cristianos. Pero...somos humanos y, por tanto, frágiles. Hay pequeñas cosas, incluso omisiones, que no acaban de cuajar en su actuación y eso impide que su fidelidad sea total.
      Recuerdo que en las clases de Religión de mi época de estudiante nos decían que cuando nos confesamos se nos perdonan los pecados, pero no la culpa que merecemos por ellos. Eso se nos puede perdonar, por ejemplo, con las indulgencias.
     

      El Reino de Dios es como Él: perfecto. Sin mancha de pecado, aunque sea venial, ni de culpa alguna por pequeña que sea. Si una persona con esa vida de dedicación y entrega a Dios muere, ¿tiene que condenarse por tener algún pequeño fallo que le impida ir directamente al Cielo por el que tanto luchó y se entregó? Pues no. Eso se contradice con la actitud del mismo Dios que como Padre entrañable de toda la humanidad desea la salvación de todos y no le duele esperar para perdonar. Como vamos a ver en la siguiente cita, que ya he anotado en otras ocasiones, no vale ni sirve para nada la actitud de aquellos que dicen 'Dios ya no me quiere': 'Venid, discutamos, dice el Señor. Aunque vuestros pecados sean como escarlata, quedarán blancos como la nieve; aunque sean rojos como púrpura, se volverán como lana blanca' (Is. 1, 18). La cita es preciosa y nos presenta un retrato de la Misericordia de Dios verdaderamente magnífico. A una persona así no la deja sola como a ninguna otra, pero tiene que estar totalmente purificada. A las personas que piensen otra cosa, como las que he citado que se creen abandonadas por su Creador, lo único que les puede impedir la amistad con Dios es olvidarse (o no querer) de acudir al Sacramento de la Reconciliación y procurar mantener después su acercamiento a Dios que siempre le acoge. Pues bien. Ahí entra en función el Purgatorio.

      El Doctor Angélico incide en esto que acabo de anotar y lo manifiesta en estos términos: 'Se ha de tener en cuenta que, por parte de los buenos, puede haber algún impedimento para que sus almas reciban, una vez salidas del cuerpo, el último premio consistente en la visión de Dios. Efectivamente, la criatura racional no puede ser elevada a dicha visión si no está totalmente purificada. Pero a veces acontece que tal purificación no se realiza totalmente en esta vida, permaneciendo el hombre deudor de la pena, ya por pura negligencia o también porque es sorprendido por la muerte. Mas no por eso merece ser excluido totalmente del premio, porque pueden darse tales cosas sin pecado mortal, que es el único que quita la caridad. Luego es preciso que sean purgadas después de esta vida antes de alcanzar el premio'. (SANTO TOMÁS DE AQUINO. Suma contra gentiles, 4).
      Los Padres de la Iglesia tratan el tema que nos ocupa en diversas ocasiones. Esta es una de ellas: 'Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado, ni en este siglo, ni en el futuro (Mt. 12, 32). En esta frase podemos entender que algunas faltas  pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro'. (SAN GREGORIO MAGNO. Dialogi, 4, 41).

      A lo largo de los siglos se ha hablado mucho del tema y han surgido dispares opiniones, no en el seno de la Iglesia sino entre los mismos fieles que en ocasiones pretenden saber más que la misma Iglesia. ¿Dónde está el Purgatorio? ¿Cómo es? ¿Qué ocurre allí?
      Son unas preguntas  cuyas respuestas intentaré responder la próxima entrada. Que nuestra Madre, bajo la advocación de Virgen de la Estrella y su Hijo, Jesús del Gran Poder, nos bendigan y acompañen siempre.
VIRGEN DE LA ESTRELLA.-NICOLÁS DE LEÓN.-1530.-CATEDRAL DE SEVILLA

domingo, 10 de agosto de 2014

El infierno (y III)

JUICIO FINAL.-FRANS FRANCKEN, EL JOVEN.-BARROCO
      Llegando a este punto de la entrada me parece que se podrían sacar algunas conclusiones: a) Nadie va al infierno si no se lo merece en su totalidad. b) Una persona que en su vida terrenal no hace ningún caso de Dios ni del contenido de las Escrituras, que no se preocupa en plantearse si sus esquemas de vida son los correctos en lo que a Dios se refiere, que con el fin de vivir como a él le da la real gana prescindiendo de todo cuanto puede significar los conceptos 'Dios', 'Jesucristo', 'Iglesia', 'Redención',...(e incluso persigue o amenaza a los que quieren cumplir la voluntad de Dios), desde su libertad y su propia elección está eligiendo permanecer para siempre en ese estado o forma de vida y tiene asegurado el pasaje a su condenación eterna para sufrir la justa indignación de Dios con él. c) Que en cualquier momento de su existencia, si acepta la luz del Espíritu que a todos desea iluminar, y desea dar un vuelco a su vida comenzando a dar la cara por Cristo, se va a tropezar de frente con la inagotable Misericordia de Dios, por mucho que lo haya perseguido y combatido con toda la saña imaginable. (Y si no, que se lo preguntes a un tal Saulo de Tarso).  d) Los conceptos que más se repiten  en los textos sobre los castigos para los condenados al infierno, son: el fuego inextinguible, el llanto y el crujir de dientes eternos, los gusanos que roen sin acabar jamás.

      No he puesto todavía ninguna cita del Antiguo Testamento y me parece que ahora es el momento oportuno. Uno de los Libros Sapienciales escrito por Jesús ben Sirac, nos da este consejo: 'Humilla hondamente tu alma, que el castigo de los impíos será el fuego y los gusanos'. (Sirácida, 7, 19). Pero hay un profeta que nos dice 'algo' más, con mucho mensaje en su interior. Con esta cita finaliza el Libro de Isaías. Atención. Está hablando de Dios: 'De novilunio en novilunio, de sábado en sábado, vendrán a postrarse ante mí todos los vivientes -dice el Señor-. Y cuando salgan, verán los cadáveres de los que rebelaron contra mí. El gusano que los roe no morirá, el fuego que los devora no se apagará, todos quedarán horrorizados al verlos'. )Is. 66, 23-24). Ignoro por qué termina con este tema sus escritos, pero alguna razón muy poderosa tuvo que haber. Y si tenemos en cuenta que en el fondo de todas las Escrituras late la presencia del Espíritu Divino, podremos sacar todas las conclusiones que queramos.
PUERTAS DEL INFIERNO.-GATES OF HELL

      Santa Teresa de Jesús también visitó el infierno por expreso deseo de Dios, según nos cuenta. Solamente voy a poner un fragmento, pero puede darnos una mediana idea de lo que puede haber allí y del sufrimiento de quienes allí se encuentran. He respetado la ortografía de la época de la Santa: 'Parecíame la entrada a manera de un callejón muy largo y estrcho, a manera de un horno muy bajo y oscuro y angosto. El suelo me parecía de una agua como de lodo muy sucio y pestilencial olor, y muchas sabandijas malas en él...
REPRESENTACIÓN DEL INFIERNO.-PARÍS.-L'ENFER

      Sentí fuego en el alma, que yo no puedo entender cómo poder decir de la manera que es, los dolores corporales tan incomportables, que por haberlos pasado en esta vida gravísimos, y según dicen los médicos, los mayores que se pueden pasar, porque fue encogérseme todos los nervios, cuando me tullí, sin otros muchos de muchas maneras que he tenido, y aun algunos, como he dicho, causados del demonio, no es todo nada en comparación de lo que allí sentí, y ver de que había de ser sin fin y sin jamás cesar...
      El caso es que yo no sé cómo encarezca aquel fuego interior, y aquel desesperamiento sobre tan gravísimos tormentos y dolores. No veía yo quién me los daba, mas sentíame quemar y desmenuzar, a lo que me parece, y digo que aquel fuego y desesperación interior es lo peor.
EL INFIERNO.-HIERONYMUS BOSCH.-GÓTICO

      Yo quedé tan espantada, y aun lo estoy ahora escribiéndolo, con que ha casi seis años, y es así, que me parece el calor natural me falta de temor, aquí donde estoy.; y así no me acuerdo vez, que tenga trabajos ni dolores, que no me parezca nonada todo lo que acá se pueda pasar; y así me parece en parte que nos quejamos sin propósito'. (Santa Teresa de Jesús. -Vida)
      No me gustaría terminar sin darle trabajo a la imaginación. Y a eso voy. Verán ustedes: Cada persona puede creer lo que quiera y razonarlo como le venga en gana, pero es lo que nos dicen las Sagradas Escrituras y las opiniones de los Santos y de los Padres de la Iglesia desde su reconocida autoridad por parte de la Iglesia, como se puede ver en las diferentes citas que he puesto y en las que me apoyo. Hay quien dice que nadie ha vuelto jamás del más allá para contarlo, pero ¿es eso un argumento de peso, con suficiente solidez? Pienso que no, porque los autores de los Evangelios nos cuentan el caso de tres muertos que Jesús hizo volver a la vida: la hija de Jairo, el hijo de la viuda de Naím y Lázaro, el amigo de Jesús, que llevaba muerto tres días y enterrado en un sepulcro. Y además, el mismo Jesucristo.
ÁNGELES CAÍDOS.-DOMENICO BECCAFUMI.-MANIERISMO

     A pesar de todo continúan empecinados en sus tercas opiniones o en opiniones semejantes. En estos casos suelo apoyarme en la parábola del rico epulón y Lázaro el mendigo. (Ver Lc. 16, 19-31). Cuando llega el caso, basándome en la respuesta que Abraham da al antaño rico cuando le pide que avisen a sus hermanos, planteo: En la época actual, ¿qué diría a un condenado al  infierno si pidiese a Dios lo mismo? Poniendo en acción la imaginación, como les he comentado anteriormente, pienso que podría ser algo semejante a esto: 'Ya envié a mi Hijo para que escucharais su mensaje porque Él es la Palabra con la que toda la Creación fue hecha y lo ninguneasteis. Él fundó la Iglesia, instituyó los Sacramentos, entre ellos la Reconciliación y la Eucaristía, y llegasteis, incluso, a profanarla. Los coetáneos de mi Hijo lo crucificaron y Yo lo resucité para que todas las personas de todos los tiempos siguieran sus enseñanzas, practicaran el bien y la justicia, pero muchos de vosotros no lo volvisteis a crucificar porque no pudisteis, pero lo ignorasteis, os construisteis vuestros propios baales a los que adorasteis e incluso ahora perseguís su Iglesia y matáis a los que confiesan el Nombre de mi Hijo, ante quien toda rodilla se dobla.

      Tenéis los Evangelios y el resto de la Biblia y los pisoteáis. Tenéis el Magisterio de la Iglesia a quien asiste mi Santo Espíritu y os mofáis. Os he estado esperando siempre para reencontrarnos de nuevo cada vez que reconocíais vuestros pecados en el Sacramento de la Reconciliación, en el que he volcado mi Misericordia, mi perdón y mi Gracia para volver a empezar de nuevo, porque no me resigno a perderos a nadie, pero vuestro desprecio, vuestra ignorancia culpable hacia mí, me duele. Vosotros solos os habéis abocado al lugar de perdición donde os encontráis.
      Ahora ya es tarde. El tiempo de gracia que a cada uno le regalo cuando lo llamo a la vida ya lo habéis pasado y no habéis sabido o querido emplear los talentos que os di. Los enterrasteis o los empleasteis con otros señores: dinero fraudulenta e injustamente adquirido, poder que habéis empleado en vuestro servicio y provecho propio en vez de servir a vuestros semejantes que pasaban necesidad, influencias ineficaces banales egoistamente empleadas,...aparentar en definitiva sin dar un sentido trascendente a vuestra vida... Sí. Ahora ya es tarde.Tenéis lo que vosotros mismos os habéis ganado a pulso'.

      Ya ven. La imaginación también tiene trabajo, pero como les decía, podría ser lo que nos echaría en cara si le abandonamos y elegimos otros caminos que no sean los suyos. No se trata de ser axhaustivo.  No tengo por qué serlo en ésta ni en ninguna entrada del blog y menos en un tema tan desagradable como éste, pero si estoy tratando sobre las Postrimerías, me guste o no el infierno forma parte de ellas y, por el bien de todos he intentado escribir, como les decía al comenzar, desde lo que dicen los Evangelios sobre el mismo así como los Padres de la Iglesia y algunos Santos. 
      Ojalá todos podamos alcanzar la posesión del Reino de Dios por la Misericordia de la Santísima Trinidad, la intercesión de Santa María, Madre de Dios, y poniendo cuanto podamos de nuestra parte. Que ellos nos bendigan, protejan y ayuden.
OMOPHORION THEOTOKOS


viernes, 25 de julio de 2014

El infierno (II)

GLORIA E INFIERNO.-CATEDRAL DE VANK,-IRÁN
      Todo lo expuesto en la entrada anterior (y mucho más) es lo que la Escolástica enseña que pertenece a la peña de daño, que es la esencia del castigo del infierno. ¿Por qué? Pues ni más ni menos porque consiste en la privación de la visión beatífica de Dios, ya que el infierno es, no nos engañemos, la negación de Dios.Quien haya apartado de sus vidas la Luz (ver Jn. 3, 16-21) irán a parar al lugar que ellos mismos se han buscado con tinieblas y oscuridad sin límites. La muerte eterna es el inexorable y definitivo alejamiento de Dios. Una existencia sin esperanza alguna.Una soledad sin amor ni comprensión por parte de nadie, pero con las burlas y sarcasmos de Satanás y sus diablos que pudieron engañarnos y seducirnos con sus falacias, mentiras y falsos sueños de felicidad, riqueza y poder.
      Uno de los Padres de la Iglesia dice en este sentido: 'La pena del infierno es insufrible, es verdad,; pero alguno fue capaz de imaginar diez mil infiernos, nada sería el sufrimiento en comparación con la pena que produce el haber perdido el cielo y ser rechazado por Cristo'. (San Juan Crisóstomo. Homilía sobre San Mateo).
HERMANOS LINDBURG.-GÓTICO INTERNACIONAL
      Estamos en el mundo deseando ser felices, alegres, no tener problemas,...Es el sueño de muchísima gente, pero hay muchas ocasiones que ese sueño lo centran en 'tener' muchas cosas en este mundo: influencia, mando, dominio, opulencia,... Eso es una equivocación, porque la vida de este mundo se acaba. De la misma manera que tuvo un principio tendrá un final y nada de lo que tenga aquí, salvo el valor de sus buenas obras, se lo tienen que dejar. No lo acompañarán a la otra vida, aunque sus buenas obras, sí.
TAPIZ DEL APOCALIPSIS
      El ansia de felicidad que todos tenemos solamente la podemos encontrar en Dios, precisamente porque Él desea que la tengamos. Pero respeta nuestra libertad, como he dicho en anteriores ocasiones, y nos deja a nosotros la elección: por Dios o contra Dios. No hay otra opción: 'Conozco tus obras y no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero eres sólo tibio; ni caliente ni frío. Por eso voy a vomitarte de mi boca'. (Ap. 3, 15-16). Este pasaje del Apocalipsis nos hace ver que Dios no admite ambigüedades ni términos medios. O están de su lado porque es la infinita Felicidad y el Bien Sumo, o están en el lado opuesto con el Mal, la Mentira y el Pecado. La elección es solamente personal, como el premio o castigo también lo será.
     
      La cita anterior finaliza con un mensaje alentador y muy claro que nos lanza continuamente: 'Yo reprendo y castigo a los que amo. Anímate, pues, y cambia de conducta. Mira que estoy llamando a la puerta. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo. Al vencedor lo sentaré en mi trono, junto a mí, lo mismo que yo también he vencido y estoy sentado junto a mi Padre, en su mismo trono'. (Ap. 13, 19-21). 
TORMENTO DE LOS CONDENADOS AL INFIERNO. GRABADO DEL S. XIX.
      Francamente, la elección no es dudosa. ¿Perder para siempre la posibilidad de estar con Dios? ¿Perder para siempre la posibilidad de adorarle plenamente gozando de su visión beatífica? Pues verán ustedes. En lo que a mí respecta, ¡NO! Prefiero presentarle mis manos llenas de los frutos que en esta vida ha obtenido Dios a través de mí, con los talentos que me dio para administrarlos y que me otorgue un pedacito de cielo para toda la eternidad. Pienso que éso sí es el sueño de muchas personas.
      Además, el infierno tiene otro tipo de pena: la de sentido. Es la que anteriormente he ido nombrando sin decir su nombre. No es otra cosa que el daño físico, psíquico, intelectual, moral,...que se sufrirá en nuestro ser, sin ningún alivio ni siquiera momentáneo y que después de la resurrección de los muertos, cuando nuestro cuerpo resucitado se junte con nuestra alma, espíritu o como se llame todo el conjunto de nuestro ser, continuaremos padeciendo reventando de sufrimientos eternos. 
     
      ¿Vale la pena vivir así toda una eternidad? ¿O por el contrario gozar de una felicidad rebosante, sin límites, en una Eternidad presidida por Dios Uno y Trino, junto con la Virgen, los ángeles y los santos? Sé que hay gustos para todos, pero en este caso parece clara la elección, ¿no creen?
      Saben que me gusta acompañar mis escritos con la opinión de alguno de los Padres de la Iglesia o de algún santo o santa, ya que tienen una autoridad y prestigio en sus escritos y opiniones manifestados a lo largo de los siglos. En este caso expongo la opinión de San Juan Crisóstomo, que haciendo referencia las palabras de Jesucristo: 'Todo árbol que no lleve buen fruto, será cortado y metido en fuego' (Mt. 7, 19), expone: 
EL INFIERNO. DETALLE.-HANS MEMLING.-MANIERISMO
      'Si alguno considera esto con atención, encontrará dos penas: una en el ser cortado y otra en el ser quemado. El que es quemado es también separado del reino, y por ello su pena es doble. Algunos sólo temen el infierno, pero yo digo que la pérdida de aquella gloria es mucho más dolorosa que la pena del infierno. ¿Qué mal (grande o pequeño) no experimentaría un padre para ver y tener consigo a su hijo amado? Consideremos ésto con respecto de aquella gloria. No hay hijo alguno tan grato para su padre como la adquisición de aquellos bienes, y el renunciarse para poder estar con Cristo. La pena del infierno es insufrible, es verdad, pero aun considerando diez mil infiernos, nada se podrá decir respecto a la pena que produce la pérdida del cielo y el ser aborrecido por Cristo'. (SAN JUAN CRISÓSTOMO. Homiliae in Matthaeum, hom. 23, 7).
VISIÓN DEL INFIERNO.-SANTA MARÍA KOWALSKA
       Tampoco podemos dejar de lado la opinión de ese amigo nuestro llamado Saulo de Tarso, que explica a los cristianos de Tesalónica lo siguiente: 'Vosotros, los que sufrís, descansaréis con nosotros  cuando Jesús, el Señor, se manifieste desde el cielo con sus poderosos ángeles; cuando aparezca entre llamas de fuego y tome venganza de los que no quisieron conocer a Dios ni obedecer el Evangelio de Jesús, nuestro Señor. Estos sufrirán el castigo de una perdición eterna, lejos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel día y se manifieste lleno de gloria y de esplendor a todos los suyos que han creído en Él'. (2Tes. 1, 7-10).

      La próxima entrada finalizaremos este tema. Que Jesucristo, sentado a la derecha del Padre y la Virgen, Nuestra Señora de Pochaev, nos bendigan y acojan en su Misericordia.

domingo, 6 de julio de 2014

El Infierno (I)

LA CIUDAD DE DIOS.-SAN AGUSTÍN
      Yo, Sor Faustina, por orden de Dios, estuve en los abismos del infierno para hablar a las almas y dar testimonio de que el infierno existe. Ahora no puedo hablar de ello, tengo la orden de dejarlo por escrito. Los demonios me tenían un gran odio, pero por orden de Dios tuvieron que obedecerme. Lo que he escrito es una débil sombra de las cosas que he visto. He observado una cosa: la mayor parte de las almas que allí están son las que no creían que el infierno existe. Cuando volví en mí no pude reponerme del espanto, que terriblemente sufren allí las almas. Por eso ruego con más ardor todavía por la conversión de los pecadores, invoco intensamente la misericordia de Dios para ellos. Oh Jesús mío, prefiero agonizar en los más grandes tormentos hasta el fin del mundo, que ofenderte con el menor pecado'. (Santa Faustina Kowalska. Diario. Punto 741).
      ¡Vaya ocurrencia que ha tenido usted con el encabezamiento del texto! Pues sí, es cierto. Les aseguro que no sabía cómo comenzar a escribir sobre este tema, pero rezando la Coronilla a la Divina Misericordia he llegado a las Letanías y cuando he leído 'Jesús, Rey de Misericordia, refrigerio de las almas del Purgatorio', me he parado un poco.Esas Letanías las he rezado muchas veces, pero nunca me había parado en esta que les he indicado. En seguida he pensado en Santa Faustina visitó el Infierno por deseo del mismo Dios. ¿Qué habrá dejado escrito?
ALMAS EN EL INFIERNO (Desconozco el autor)
      Francamente, he leído muchas cosas de esa santa, pero jamás me había detenido en ese pasaje porque no me resultaba agradable (como a nadie, me imagino) y lo soslayaba. Cuando he llegado a este fragmento he pensado de inmediato que podía encajar perfectamente con el encabezamiento de esta entrada. Y no solamente eso, sino que me puedo apoyar mucho en ella y, sobre todo, en lo que dicen las Sagradas Escrituras. ¿Por qué? Me he preguntado (como quizá lo hayan hecho otras personas), ¿hay alguien que haya regresado del Infierno para contarnos lo que allí hay, cómo están, cuánto y cómo sufren,...etc? Más aún. Existen personas que no creen en su existencia y esta santa ya han visto lo que nos dice: 'He observado una cosa: la mayor parte de las almas que allí están son las que no creían que el infierno existe'.
     
Uno de los trucos que tiene el Maligno para coger personas es precisamente imbuirles esa idea. Con el laicismo imperante en nuestra sociedad, donde él campa a sus anchas, podemos ver que mucha gente, especialmente los que gustan del progresismo, o mejor dicho, del falso progresismo, son los que suelen considerar que ese concepto, así como la existencia del mismo Lucifer, son conceptos trasnochados e inexistentes.                                                                                                       BOCA DEL INFIERNO.-LIBRO DE LAS HORAS DE CATHERINE DE CLEVES.-S. XV.            
Y no dudan en mostrar su 'inteligencia' moderna intentando convencer a cuantos pueden, especialmente a jóvenes, de la inexistencia de esas farsas culpando a la 'retrógrada' Iglesia de enseñan falsedades. El Infierno es lo que es y como es. San Agustín escribe: 'Y no se extinguirá la muerte, sino que será muerte sempiterna, y el alma no podrá vivir sin Dios, ni librarse de los dolores muriendo'. (La ciudad de Dios, 21).
TORMENTOS DEL INFIERNO
      Dicho lo anterior, entremos ya en el tema. No se puede negar que en los Evangelios el mismo Jesucristo lo nombra repetidas veces en circunstancias distintas, pero siempre haciendo hincapié en el castigo eterno y en las penas que conlleva. San Mateo, cuando nos refiere la parábola del trigo y la cizaña nos expone la referencia que hace su Maestro sobre la condenación eterna: 'El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su reino a todos los que fueron causa de tropiezo y a los malvados, y los echarán al horno de fuego. Allí llorarán y les rechinarán los dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su padre. El que tenga oídos, que oiga'. (Mt. 13, 41-43). Hace referencia a los que han hecho pecar a otras personas para indicarnos que su castigo será el fuego eterno.  
 
  'Se nos dice que en aquel lugar habrá llanto y crujir de dientes; de suerte que allí rechinarán los dientes de los que, mientras estuvieron en este mundo se gozaban en su voracidad; llorarán allí los ojos de aquellos que en este mundo se recrearon en la vista de cosas ilícitas; de modo que  cada uno de los miembros que en este mundo sirvió para satisfacción de algún vicio, sufrirá en la otra vida un suplicio especial'. (San Gregorio Magno. Homilía 38 sobre los Evangelios).  Podemos hacernos una imagen aproximada de lo que espera a quien quiera continuar en su empecinamiento de prescindir de Dios.
       ¿Cómo será ese fuego? Lógicamente, no lo sé. No tengo ni la menor idea, lo mismo que cualquier persona, pero si lo dice Jesucristo y por la cuenta que me trae, yo me fío absolutamente y sin reserva alguna de Él y por lo que a mí respecta, procuraré poner los medios  necesarios para no 'ganarme' esa tristísima experiencia, como cualquier persona medianamente sensata. He oído en distintas ocasiones, que sea como fuere, el fuego será real, pero pienso no será necesariamente como el fuego que estamos acostumbrados a ver, por ejemplo, en nuestras cocinas cuando se hace la comida  o cuando hay un incendio en un bosque. También hay quien dice que será un tipo de fuego del estilo de las radiaciones de una bomba atómica. Mires ustedes. No me importa, ni creo que a nadie que se preocupe mínimamente de su salvación, el 'cómo' será el fuego. Lo importante, o mejor aún, lo vital, es no ganarnos la condenación.
JUICIO UNIVERSAL. INFIERNO.-COPPO DI MARCOVALDO.-GÓTICO
      El último de los Libros bíblicos, el Apocalipsis, también nos dice: 'Y un tercer ángel seguía a los dos anteriores diciend0 con voz potente: -Si alguno adora a la bestia y a su estatua, si recibe su marca en la frente o en la mano, tendrá que beber el vino de la ira de Dios derramado sin mezcla en la copa de su cólera, y será atormentado con fuego y azufre  en presencia de los santos ángeles y del Cordero. Será eterno su tormento; no habrá respiro ni de día ni de noche para los adoradores de la bestia y de su estatua, y para quienes se han dejado marcar con su nombre. Aquí se pone a prueba la constancia de los creyentes, de aquellos que guardan los mandamientos de Dios y son fieles a Jesús'. (Ap. 14, 9-12). ¡Uff! ¡Qué horror! Sinceramente creo que los adoradores del Mal, del Maligno, con tanto como se creen que saben y que conocen, no piensan un poquito con esos horrores. Si lo hicieran, el mundo caminaría mucho mejor, ¿no creen?
APOCALIPSIS.-EL NÚMERO DE LA BESTIA ES EL 666.- WILLIAM BLAKE.-NEOCLASICISMO
      'Pero la bestia fue apresada y con ella el falso profeta, el que, a fuerza de prodigios realizados a favor de la bestia, sedujo a cuantos se dejaron grabar la marca de la bestia y adoraron su estatua. Los dos fueron arrojados vivos al estanque ardiente de fuego y azufre'. Es otro texto del Apocalipsis: cap. 19, versículo 20. Continúa diciendo Juan: 'Y el diablo que los había seducido fue arrojado al estanque de fuego y azufre, donde se encuentra también la bestia y el falso profeta y donde serán atormentados noche y día por los siglos de los siglos'. (Ap. 20, 10). ¿Qué vería San Juan para dar la importancia que le estaba dando en su escrito?. Pero todavía no termina. Continúa diciendo: 'En cuanto a los cobardes, los indrédulos, los depravados, los criminales, los lujuriosos, los hechiceros, los idólatras y los embusteros todos, están destinados al lago ardiente de fuego y azufre, que es la segunda muerte'. (Ap. 21, 8).
APOCALIPSIS.-EL DRAGÓN Y LA MUJER ENVUELTA DE SOL.-WILLIAM BLAKE.- NEOCLASICISMO
      Realmente aterrador. Pero créanme que no disfruto lo más mínimo escribiendo ésto. Pero tampoco lo debo soslayar. Si el Infierno es así, y personalmente me lo creo, además de procurar evitarlo, por supuesto con la ayuda de Dios (Sin Mí, nada podéis hacer. Jn.15, 5.- 'Para Dios no hay nada imposible'. Lc. 1 , 37). También me gustaría que todos cuantos formamos la Humanidad formáramos también la definitiva Iglesia Triunfante después de la resurrección de la carne, adorando sin cesar al Cordero en el Reino del Padre toda la eternidad.
NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO.-BARROCO COLONIAL
      En la siguiente entrada continuaremos con el tema. Que nuestro Señor Jesús y su Madre Nuestra Señora del Rosario nos acompañen y nos concedan Gracias para seguir a Dios y cumplir su voluntad.

jueves, 19 de junio de 2014

El juicio seguirá a la muerte (y II)

JUICIO FINAL.-FRANCISCO PACHECO.-MANIERISMO
      Debemos partir de un hecho: Dios no desea condenar a nadie. Su mayor ilusión es acoger al pecador arrepentido de su vida pasada que acude al Sacramento de la Reconciliación. A partir de ese instante comienza una batalla sin cuartel para intentar vivir en él la vida de Dios. Eso Él lo valora y siempre lo tiene en cuenta. Anteriormente he comentado que  en ese juicio ante Dios presenciaremos nuestra vida de tal manera que reconoceremos que aquello que veamos ha ocurrido tal como fue si error alguno. Si es para bien, no nos preocupemos porque estamos ante el Dios de la Misericordia.
      Por eso precisamente, porque deseaba ardientemente dárnosla a conocer, eligió a una humilde monja, hoy santa, Santa Faustina Kowalska, de la Congregación de Nuestra Señora de la Misericordia, para que llegara a todos los rincones del mundo. A esta santa le dijo Jesucristo: 'Escribe que antes de venir como Juez, abriré de par en par la puerta de mi Misericordia. Quien no quiera pasar por esta puerta, tendrá que pasar por aquella de mi Justicia'.

      Para que nos demos cuenta de cómo es Jesucristo con cada uno de nosotros, anoto otro mensaje dado a la santa: 'Los mayores pecadores, ellos antes que los demás,tienen derecho a la confianza en el abismo de mi Misericordia. La mayor consolación la recibo de aquellas almas que se confían en mi Misericordia. A ellas concedo gracia por encima de sus deseos. No puedo castigar a aquel que, aun siendo un gran pecador, y el peor de todos, se confía a mi bondad: lo justificaré en mi inescrutable e inmensa Misericordia'. Analizando estos textos nos daremos cuenta que podemos tener fácil nuestro juicio particular.

      Nos manifiesta muy claro que desea la salvación de todos, empezando por los que sean más pecadores, si se vuelven a Él y se entregan con una inmensa fe a su infinita Misericordia. 
JESÚS Y EL BUEN LADRÓN.-TIZIANO.-RENACIMIENTO
Es el mismo mensaje que transmitió cuando estuvo predicando los años de su vida pública: 'No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a penitencia'. (Lc. 5, 32). El mismo evangelista nos transmite otro momento en que Jesús vuelve a manifestar  su llamada a los pecadores: 'Yo os digo que en el cielo será mayor la alegría por un pecador que haga penitencia  que noventa y nueve justos que no necesiten de penitencia'. (Lc. 15, 7).
      Uno de su discípulos experimentó en su propia carne lo que significaba la misericordia de Jesús. Mateo estaba sentado en su puesto de recaudador de impuestos. Era pecador a los ojos de todos, pero cuando el Maestro le comunicó que iría a su casa a cenar con él, hizo una gran fiesta e invitó a sus amigos, también pecadores. La gente murmuraba y hacía comentarios. Preguntaron a los apóstoles: 'Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: -¿Por qué vuestro Maestro come con publicanos y pecadores? Él, que los oyó, dijo: -No tienen los sanos necesidad de médico, sino los enfermos. Id y aprended lo que significa 'Prefiero la misericordia al sacrificio'. Porque no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores'. (Mt. 9, 11-13).
Podríamos estar poniendo más citas en este sentido, pero creo que a estas alturas queda claro el mensaje de Jesús de cara a la salvación y a llevar una vida acorde con la voluntad divina. Pero si alguien aún no lo acaba de ver y de asimilar, hay que darse cuenta de algo meridianamente claro: Dios quiere nuestra salvación eterna, sí, pero pero no violenta la libertad de las personas. Dios nos hizo libres y esa misma libertad que nos entregó es la que debemos emplear para elegir entre el bien y el mal, la salvación o la condenación. Quien se equivoque (y equivocarse es tremendamente humano y pedir perdón por el error, también), se da cuenta del error cometido, siempre tiene la posibilidad de emprender una vida según los deseos de la Divinidad. Precisamente para eso instituyó el Sacramento de la Reconciliación o del Perdón. Pero siempre con nuestra libertad para elegir por delante.

      Uno de los Padres de la Iglesia dice: 'Ved cuánto pesa todo lo que hacéis cada día: queráis o no, os aproximáis más al juicio; el tiempo no perdona. ¿Por qué, pues, se ama lo que se ha de abandonar? ¿Por qué no se hace caso del fin a donde se va va a llegar? (San Gregorio Magno. Homilía 15 sobre los Evangelios). No va muy descaminado, ¿no creen?

      Pero no queda así. Ciertamente tendremos ese juicio particular, personal, y recibiremos el justo premio o castigo al que el buen o mal empleo de la libertad que nos dio el Creador nos ha hecho acreedores. 
JUICIO FINAL.-WILLIAM BLAKE.-NEOCLASICISMO
Y la pregunta sigue siendo la misma: ¿Cómo será esto? Obviamente ni yo ni nadie lo sabe, ni siquiera Jesucristo sabía cuándo había de realizarse eso  el día que termine la existencia del mundo: 'En cuanto al día y la hora, nadie sabe nada, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.Cuando venga el Hijo del hombre sucederá lo mismo que que en tiempos de Noé. En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que entró Noé en el arca; y no se dieron cuenta hasta que no vino el diluvio y los arrasó a todos. Pues así será también la venida del Hijo del hombre'. (Mt. 24, 36-38).
      Está referido al final del mundo: igual que en el juicio particular y después de la resurrección de los muertos, vendrá el Juicio Universal. Nuestro espíritu se unirá nuestro propio cuerpo y delante de todos se renovará el premio o castigo que teníamos, pero ahora será todo el 'ser' de cada persona quien sufrirá eternamente o vivirá la bienaventuranza eterna. En este aspecto sí que nos advierte el mismo Jesucristo: 'Cuando venga el Hijo del hombre en su gloria con todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Todas las naciones se reunirán delante de Él y Él separará unos de otros,como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá las ovejas a un lado y los cabritos a otro'. (Mt. 25, 31-33) A continuación el evangelista nos describe qué dirá a los componente de cada uno de los dos grupos (Mt. 25,34-45) para concluir en lo definitivo: 'E irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna'. (Mt. 25, 46).

      El evangelio lucano nos ha transmitido en la perícopa de la puerta estrecha una expresión de Jesucristo aplicable a quienes en ese momento se vean condenados por haber prescindido de Cristo y de su Iglesia: 'Él os dirá : -¡No sé de dónde sois! ¡Apartaos de mí, malvados! Entonces lloraréis y os rechinarán los dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, mientras vosotros sois arrojados fuera'. (Lc. 13, 27-28). Es triste, pero es así.
      El Papa Francisco, en la audiencia general del 24 de abril de 2013, decía: 'Con la Ascensión, el Hijo de Dios ha llevado al Padre nuestra humanidad que Él asumió y quiere atraernos a todos hacia sí mismo, llamar a todo el mundo para ser recibidos en los brazos abiertos de Dios, para que al final de la Historia, toda la realidad sea entregada al Padre. Hay, sin embargo, este 'tiempo intermedio'  entre la primera venida de Cristo y la última, que es precisamente el momento que estamos viviendo. En este contexto se coloca la parábola de las diez vírgenes'. Y así es. Tal vez hayamos oído muchísimas veces la predicación de la Parusía, la segunda venida de Jesucristo a la tierra con toda su gloria y majestad. Y hay personas que se lo toman como un cuento infantil. Hasta el día que lo vivamos. Podemos creerlo o no, pero al menos los cristianos sabemos que es cierto y tenemos el deber de estar preparados porque 'no sabemos el día ni la hora'. 

       APOTEOSIS DEL CORDERO.-JUICIO FINAL.-TAPIZ
De cualquier modo pienso que, teniendo en cuenta lo que el mismo Jesucristo nos ha dicho en su vida pública y lo que le dijo a Santa Faustina Kowalska sobre su infinita Misericordia, debemos ser moderadamente optimistas e intentar cumplir lo que Dios espera de cada uno de nosotros. Además. ¿Nos hemos dado cuenta que Jesucristo es nuestro intercesor ante el Padre? ¿Somos conscientes que al asumir nuestra naturaleza humana es un Hombre, el Hombre por excelencia, y que siendo Dios como es, nos conoce hasta lo más íntimo de nuestro ser y esto le hace estar continuamente intercediendo por el género humano, por quien murió y resucitó? 
      Y pidió al Padre por todas las personas cuando sabía que se acercaba el momento de morir por nosotros: 'Yo te he dado a conocer a todos aquellos que tú me diste de entre el mundo. Eran tuyos, tú me los diste, y ellos han aceptado tu palabra. Ahora han llegado a comprender que todo lo que me diste viene de tí. Yo les he enseñado lo que aprendí de ti y ellos han aceptado mi enseñanza. Ahora saben con absoluta certeza, que yo he venido de ti y han creído que fuiste tú quien me envió. Yo te ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque te pertenecen'. (Jn. 17, 6-9).

      JUICIO FINAL.-VÍCTOR VASNETSOV.-1904
¿Es difícil? Somos las personas quienes le interesamos. Todas. ¿Cómo no va a interceder por nosotros? Si vivimos intentando colaborar con Él y luchando contra todas las trampas puestas por el Maligno, que desea nuestra perdición, ¿qué vamos a temer de nuestro juicio personal que tendremos cuando nos llame a su presencia? Él y su Madre están siempre dispuestos para acogernos en la Casa del Padre. ¡Claro que sí!
      Y si surge el cansancio en el camino, no olvidemos lo que Dios contestó a San Pablo en algún momento de desánimo o tentación fuerte, según contaba a su auditorio:  'Precisamente para que no me sobreestime, tengo un aguijón clavado en mi carne, un agente de Satanás encargado de abofetearme para que no me enorgullezca. He rogado tres veces al Señor para que apartase esto de mí y otras tantas me ha dicho:  -Te basta mi gracia, ya que la  fuerza se pone de manifiesto en  la debilidad'.  Gustosamente, pues,  seguiré presumiendo  de mis debilidades, para  que  habite en mí la  fuerza de Cristo'. (2Cor. 12, 7-9).

      JUICIO FINAL.-JOOS VAN CLEVE.-RENACIMIENTO
Seamos prudentes. Contemos con su Gracia, pero sin olvidar la Esperanza en Quien padeció, murió y resucitó por cada persona. Eso no lo perdamos jamás de vista. Y la confianza en su Misericordia, tampoco. De esta manera podremos comparecer ante Jesucristo  recibiendo su abrazo de bienvenida en el Reino que nos prometió.

      Que él y su Santísima Madre, Nuestra Señora de Chernigov, nos bendigan y fortalezcan  las Virtudes Teologales.