sábado, 27 de junio de 2015

La cruz nuestra de cada día...(II)

      En la entrada anterior vimos como cierre de la misma que San Juan Pablo II acertó, una vez más, en el enfoque de la cruz de los hombres y mujeres de hoy como una meta hacia la Pascua cristiana, pero anteriormente hubo Maestros de la Iglesia  que también se detuvieron en el tratamiento del tema de la cruz. Por ejemplo: 'Dios, animador de los hombres, mezcla trabajos y dulzuras, estilo que Él sigue con todos sus santos. Ni los peligros ni los consuelos nos los da continuos, sino que de unos y otros Él va entretejiendo la vida de los justos. Tal hizo con José'. (SAN JUAN  CRISÓSTOMO. Homilía sobre San Mateo).
     Los cristianos coherentes con el compromiso adquirido con Jesús de Nazaret no se dejan convencer tan fácilmente y el sentido de la cruz en sus vidas lo tienen meridianamente claro. Son fieles hasta el extremo del derramamiento de su propia sangre. Ahí tenemos los mártires cristianos asesinados por fanáticos por no renunciar a su fe. A cristianos como ellos no se les maneja tan fácilmente porque su razón de ser está en haber  vividos abrazados  a la cruz y a su fe en Jesucristo. Ellos han construido su propia cruz y su propio Gólgota. Más pronto o más tarde es posible que sean declarados santos. Santos del siglo XXI.
      Esto es lo que opina uno de los Padres de la Iglesia sobre los mártires: 'Valen mucho a los ojos del Señor las vidas de sus fieles, y ningún género de crueldad puede destruir la religión fundada sobre la Cruz de Cristo. Las persecuciones no son en detrimento, sino en provecho de la Iglesia, y el campo del Señor se viste siempre con una cosecha más rica al nacer multiplicados los granos que caen uno a uno'. (SAN LEÓN MAGNO. Sermón 82 en el natalicio de los apóstoles Pedro y Pablo).
      'Tome cada día su cruz y sígame'  es de una tremenda realidad y vigencia en nuestros días, a pesar de que pueda provocar la hilaridad de los 'sabios' de turno, pero es como un a fórmula del Maestro para alcanzar la perfección, la unión con Él, mediante esos pequeños sinsabores o sacrificios que diariamente debemos afrontar  de cara, como hizo el Redentor con la Misión para la que había nacido. Los jóvenes con sus estudios, los obreros con su trabajo, los intelectuales con el desarrollo de sus facultades al servicio de los demás en la sociedad en la que se desenvuelven,...y así todos. 'El madero en el que están fijos los miembros del hombre que muere, es también la cátedra del maestro que enseña'. (SAN AGUSTÍN. Tratado del Evangelio de San Juan).
      Y si nos cuesta o nos molesta, ofrezcámoslo como reparación de la Pasión de Cristo y unámonos a Él, porque si realmente le amamos tomaremos nuestra cruz como algo normal en nuestro caminar hacia Dios. Jamás estaremos solos y muchísimas veces encontraremos la paz interior que todos anhelamos, pero sin olvidar que solamente la alcanzaremos desde el amor y la fe en nuestro Maestro, que sigue caminando junto a cada persona por la calle, en su hogar, cargando con sus miedos y problemas y dándonos siempre la fuerza necesaria para seguir caminando hacia adelante con la cabeza bien alta.
      Debemos tener claro que cada uno de nosotros tenemos nuestra propia cruz y está a nuestra medida. Tomándola conscientes de lo que es y supone, podremos demostrar cuál es el grado de amor que tenemos con el Señor. En este sentido el Catecismo de la Iglesia Católica indica: 'El camino de perfección pasa por la cruz. No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual. (cf. 2 Tm. 4). El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación que conducen gradualmente a vivir en la paz y en el gozo de la Bienaventuranzas'. (Cat. de la Iglesia Católica, punto 2015). Y como refuerzo de cuanto anota, cita a uno de los Padres de la Iglesia: 'El que asciende no cesa nunca de  ir de comienzo en comienzo mediante comienzos que no tienen fin. Jamás el que asciende deja de desear lo que ya conoce'. (SAN GREGORIO DE NISA, homilía in Cant, 8). Aunque parezca una incongruencia, en esa Cruz (así, con mayúscula) encontraremos la perfección de nuestras virtudes, de los talentos que Dios nos ha dado, de la santidad hacia la que todos debemos tender.
      No banalicemos la cruz. No podemos ni debemos pensar en la cruz como en un objeto material  objeto de cruento castigo en la antigüedad en la que murió nuestro Salvador. Es a Él a quien debemos mirar. Es su sacrificio por cada uno de nosotros lo que debe llevarnos a valorar la espiritualidad de la Cruz, 'escándalo para los judíos, locura para los gentiles' (1Cor. 1, 23), porque de ese modo, además de participar en su sacrificio redentor, demostraremos al mundo que la Cruz es 'poder y sabiduría de Dios para los llamados'. (1Cor. 1, 24).
      Muchos matrimonios tenemos en la cabecera de nuestra cama un crucifijo, porque para nosotros la cruz es el símbolo de unión sagrada entre un hombre y una mujer y Jesucristo, que nos bendijo a través del Sacramento del Matrimonio. En la madurez de nuestras vidas acabamos siendo conscientes de que cuando Dios pensó en esa pareja para crearlos, también deseó destinarlos a que dieran fruto en común y que éste fuera abundante. Los problemas, satisfacciones, alegrías, proyección  de sus vidas hacia el Creador, están asumidas en esa pequeña o gran cruz que supone sobrellevar mutuamente cuanto vaya surgiendo en el transcurso de los años de situaciones problemáticas con hijos, compañeros de trabajo o profesión y también, por desgracia, entre ellos mismos. Pero todo se soluciona y perfecciona con la mirada puesta en la Cruz del Calvario.
CRISTO EN LA CRUZ CON SU MADRE Y S. JUAN.-PIER ANTONIO BERNABEI.-S. XVII

      Allí había dos personas que, especialmente, estaban viviendo el drama de Jesús: su Madre y el discípulo amado. Desde su silencio, desde su soledad, desde su infinito dolor, estaban llevando también la Cruz de la que pendía el Hijo y el Maestro y amigo. Desde luego tuvo su premio después cuando lo vieron resucitado y glorioso, pero antes hubo que pasar por el 'otro' camino tan amargo de verlo humillado, maltratado, ensangrentado, fracasado en apariencia,...pero TODO desde una fe inmensa, desde un silencio que lanzaba gritos de amor.
Seguir a Cristo, ser apóstol hoy, es como ha sido desde el principio del nacimiento de la Iglesia, como es hoy en nuestros días y como será en los siglos venideros: costoso, con sacrificios, en ocasiones entrando en contradicción con nosotros mismos, pero firmes y coherentes en nuestras convicciones y sin dejarnos arrastrar por falsos cantos de sirenas, confiando plenamente en quien entregó su vida por nosotros. Cuando llegue el momento podremos decir como San Pablo: 'He combatido el buen combate, he terminado mi carrera, he guardado la fe. Por lo demás, ya me está preparada la corona de justicia que me otorgará aquel día el Señor, justo Juez, y no sólo a mí, sino a todos los que aman su manifestación'. (2Tim. 4, 7-8). Entonces daremos por bien empleado el tiempo que nos mantuvimos abrazados a nuestra cruz personal, pero con la mirada y el corazón puestos en la Cruz del Calvario y en Quien estaba clavado en ella.
      Si observan en la parte izquierda del comienzo de esta entrada, hay un enlace al blog 'Arte, Fe y Cultura: Evangelizar con el Arte'. Además de ser un blog cristianamente fuera de serie, también lo es en cuanto al Arte. No me ruborizo en decirles que he aprendido y sigo aprendiendo mucho como cristiano y como amante del Arte en su contenido. Pues bien, no me resisto a finalizar esta entrada con un fragmento de su entrada titulada '¿Qué significa la Cruz?' Lean, por favor, y si consideran conveniente echar un vistazo a ese blog, también católico, háganlo si no lo han hecho ya. Creo que no los defraudará. Su dirección es la siguiente: http://evangelizarconelarte.com/
        'La Cruz para un cristiano significa sacrificio por amor, es muerte para la resurrección. Significa renunciar a la vanidad, al prestigio, al afán de poseer o dominar para consagrar la obra a Dios. Por ello, he aquí LA GRANDEZA Y RESPONSABILIDAD DE SANTIGUARSE: es un sacrificio propio para la vida más alta. 
      Todo lo que se hace por vanidad no puede llevar la señal de la cruz, no está crucificada...Una obra de apostolado por amor al prójimo está ofrecida y consagrada...
      Rom. 14, 7 : Porque ninguno de vosotros  vive para sí, ninguno muere para sí.
     Rom. 14, 8: Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida o en la muerte somos del Señor'. (Blog 'Arte,Fe y Cultura: Evangelizar en el Arte'- Fundamentos de la vida cristiana en el Arte: ¿Qué significa la Cruz?).
      Que Cristo crucificado y su Madre la Virgen, Nuestra Señora del monte Athos, nos bendigan, protejan y ayuden.

miércoles, 10 de junio de 2015

La cruz nuestra de cada día...(I)

      'Pobre señora. No merece la cruz que tiene'.- 'Señor, ¿qué he hecho para que me des esta cruz?.- '¡Hay algunos que llevan una cruz...! Bueno. Algunos de ustedes habrán oído en distintas ocasiones, frases o expresiones de este u otro tipo semejante. Las expresiones de 'llevar la cruz' o 'tener una cruz' conllevan unas connotaciones que no siempre son las más adecuadas, pero normalmente van referidas a una problemática, más o menos grave y concreta, pero que todas las personas tenemos.
      ¿Por qué precisamente eso de 'llevar la cruz'? Estoy convencido de que la inmensa mayoría de las personas que pueblan nuestro planeta conocen de una u otra manera , aunque sea superficialmente, la historia de Jesús de Nazaret, especialmente su Pasión y Muerte, así como su Resurrección, sean de la religión que fuere, y vivan en el continente que les corresponda.
TIÉPOLO.-BARROCO
      Dentro de ese contexto conocen que Jesús cargó con la cruz en la que posteriormente fue crucificado y pueden darse una idea, más o menos aproximada, de cuáles eras sus condiciones físicas después de unos malos tratos continuados y de una terrible flagelación a poco que investiguen sobre esto. Y, lógicamente, eso impacta.En mayor o menos grado reconocen que fue algo escalofriante y ese recorrido por las calles de Jerusalén hasta llegar al Calvario para su crucifixión, les puede parecer, como mínimo, muy doloroso. Horriblemente doloroso. Posiblemente de ahí venga la extrapolación hecha a la vida de las personas cuando están pasando un trance especialmente amargo y doloroso en su vida, para compararlo con la cruz de Jesucristo.
      Pero ahora creo que debo entrar en el epicentro de la frase desde un punto de vista cristiano. Nosotros tenemos unas ideas más claras (al menos debemos tenerlas) de lo que supuso para Nuestro Señor el camino al Gólgota con el peso de esa cruz. Por cierto, ¿alguien se ha parado a pensar en lo que podía pesar semejante madero? Yo no. No se me había ocurrido nunca y al tener que escribir sobre este tema investigué en distintos documentos y al final encontré uno que daba esos datos: en 'infocatolica' se hace un comentario muy bueno y de él entresaco que si Jesús llevaba, como algunos dicen, el 'patibulum' de la cruz 'solamente', podría pesar entre 34 y 57 kilogramos. La cruz completa, apunta a que su peso podría ser de 136 kilogramos. Esto, sobre una llaga humana que era Jesús de Nazaret en aquellos momentos, habiendo sido inhumanamente maltratado y flagelado en todo su cuerpo. Viendo una imagen de la Sábana Santa podremos darnos una idea muy aproximada de cómo estaba el cuerpo de Jesucristo. Y lo que es más importante, de lo que costó nuestra Redención y de que lo soportó TODO por cada uno de nosotros, VOLUNTARIAMENTE.
Sin embargo existe una opinión de nuestro Salvador que puede explicar perfectamente el tema de 'cargar con la cruz'. Fíjense: 'Entonces dijo Jesús a sus discípulos: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome cada día su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues, ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si él se pierde y se condena?" (Lc. 9, 23-25). Creo no equivocarme si pienso que ya conocían este fragmento evangélico, ¿no? Acaso sería conveniente tenerlo en cuenta sobre este tema puesto que fue el mismo Jesús quien la pronunció y nos dejó como herencia para nuestro provecho y salvación. Todas las personas, de todos los tiempos somos destinatarios de ese consejo del Señor.
      Son muchos los santos y los Papas que han predicado sobre la Cruz haciendo hincapié en su importancia. 'Que la cruz no te asuste. La más grande prueba de amor  consiste en padecer por el amado; y si Dios, por tanto amor, sufrió tanto dolor, el dolor que se sufre por Él se vuelve amable en cuanto al amor'. (San Pío de Pietrelcina). El Padre Pío de los que manifestó la importancia que tiene por lo que supone de unión con el Salvador.El Papa emérito Benedicto XVI también tocó este tema en numerosas ocasiones, entre ellas, esta: 'Dios se encarnó, si hizo cercano al hombre, incluso en sus situaciones más difíciles; no eliminó el sufrimiento, pero en el Crucificado resucitado, en el Hijo de Dios que padeció hasta la muerte y una muerte de cruz, revela que su amor desciende incluso al abismo más profundo del hombre para darle esperanza'. (Discurso del 26 de noviembre de 2011).
     Actualmente conserva todo su valor intrínseco en la sociedad en la que nos ha tocado vivir, porque se está prescindiendo de todo cuanto pueda suponer renuncia y sacrificio. Vemos constantemente a nuestro alrededor que el hedonismo, la diversión, la molicie, el afán de poseer y de tener una parcela para demostrar las 'dotes de mando' que se tienen, en lugar de las 'dotes de servicio' que se poseen en bien de los demás, está siendo el eje central de la vida social. No les hablemos de sacrificarse por algo o por alguien, porque la gran mayoría se desentienden de todo y de todos. Solamente ellos son el eje del mundo y encuentran montañas de justificaciones para hacer lo que les viene en gana. Incluso pregonan que los Evangelios están desfasados y caducos. Es decir, prescinden de Dios. Incluso en determinados lugares públicos está prohibido hablar de Dios.
¿Saben por qué? Porque hay mucha gente que tiene un especialísimo interés en eliminar todo cuanto tenga una relación con Dios y con su Iglesia y va creando situaciones tendentes a trivializar al Creador. Apartan con los medios más sutiles a las personas del compromiso, de la entrega, de sus responsabilidades,...y poco a poco la tibieza de su vida se transforma en alejamiento de Jesucristo y de su cruz, y...sin la cruz no hay cristianismo auténtico porque no existe un auténtico amor hacia el Salvador. Nuevamente recordamos lo que nos dijo Benedicto XVI en otra ocasión: 'Un mundo sin cruz sería un mundo sin esperanza, un mundo en el que la tortura y la brutalidad no tendrían límite, donde el débil sería subyugado y la codicia tendría la última palabra'. (Homilía del 5 de junio de 2010). 
      A ellos podríamos decir que se refería San Pablo cuando escribe a los cristianos de Corinto: 'No me envió Cristo a bautizar, sino a evangelizar, y no con sabia dialéctica, para que no se desvirtúe la cruz de Cristo; porque la doctrina de la cruz de Cristo es necedad para los que se pierden, pero es poder de Dios para los que se salvan'. (ICor. 1, 17-18).
      Ciertamente hay jóvenes y adultos que lo tienen presente en sus vidas e incluso, dentro de sus labores cotidianas de trabajo, estudio, atención familiar y muchas cosas más, le dedican una gran parte de su vida a través de instituciones (Cáritas, misiones, voluntariado de distintos tipos, actividades parroquiales y un largo etcétera), para que su testimonio y trabajo haga reflexionar a quienes no se detienen a pensar en el beneficio de estar siguiendo a Jesucristo.
      En ocasiones (pero esto se publica muy poco) hay personas del mundo del espectáculo, de la literatura o de cualquier rama del saber, que por la circunstancia que fuere se dan cuenta de su error y su conversión al catolicismo es un aldabonazo para quienes los conocían. Pero ese tipo de cosas suelen ser recogidas en las páginas o emisiones de radio o televisivas de periódicos o medios de difusión de tendencia cristiana.
      Sin embargo hay ocasiones en las que nos encontramos con sorpresas que constituyen un auténtico regalo. Me enviaron un correo  electrónico conteniendo una dirección de youtube. En él decían que contenía una entrevista  a Jim Caviezel, el actor que interpretó el papel de Jesucristo en la película 'La Pasión de Cristo', dirigida por Mel Gibson. Por cortesía la abrí, pero a medida que la entrevista se desarrollaba entendí por qué me la enviaban: el actor relataba su conversión. Daba su testimonio cristiano como católico practicante del que muchos tenemos algo que aprender y yo entre ellos. Pero de eso la prensa nada dijo. Al menos yo no conozco ningún caso.
      Tampoco conozco ningún medio que haya publicado la conversión de Pietro Sarubbi, el actor que interpretó el papel de Barrabás en la misma película, según él mismo cuenta en un video de youtube.
      Pero sea cual fuere la persona y sus circunstancias, es verdad que problemas y dificultades tendrá y posiblemente muchas. ¿Son ellas su cruz? No lo sé, pero tienen muchas posibilidades de que así sea.
EL ALMA CRISTIANA ACEPTA SU CRUZ.-ANÓNIMO FRANCÉS
      Jesús no prometió un camino fácil a sus seguidores, pero Dios no disfruta viéndonos padecer y a quienes intentan serle fieles, les llena de gracias, de auxilios y de medios para seguir caminando por las sendas evangélicas. 'Símbolo de la fe, la cruz es símbolo también del sufrimiento que conduce a la gloria, de la pasión que conduce a la resurrección. "Per crucem ad lucem", por la cruz, llegar a la luz; este proverbio, profundamente evangélico, nos dice que, vivida en su verdadero significado, la cruz del cristiano es siempre una cruz pascual'. (San Juan Pablo II, homilía en Río de Janeiro. 30 de junio de 1980).
      Que Cristo crucificado y Nuestra Señora de Quito nos asistan y bendigan.
VIRGEN DE QUITO.-BERNARDO DE LEGARDA.-ESCUELA QUITEÑA.-S. XVIII

viernes, 22 de mayo de 2015

Responsabilidad coherente (y II)

PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL
       Les voy a exponer que me ocurrió hace unas dos semanas aproximadamente.
       Me encontré con una señora que conozco desde hace más de treinta y cinco años o más. Es una persona que siempre ha tenido a Dios presente en su vida y vive su cristianismo con una sinceridad absoluta sin resquicios al mal y juntos hemos colaborado en algunos actos de nuestras parroquias respectivas. Su vida espiritual es muy intensa y su oración diaria no falla ni siquiera cuando ha estado enferma. Cuando habla de espiritualidad, de Dios, de Sacramentos, no se puede dejar de oír sus exposiciones y los argumentos en los que se fundamenta y apoya. O sea, que a mí me merece una confianza absoluta.
      Así pues, nos vimos y me dijo: 'Quiero compartir con usted un sueño que he tenido, pero ha sido tan real que no acabo de entenderlo. Mientras iba paseando pude presenciar cómo se acercaba hacia donde yo estaba una gran muchedumbre. Sobre esa gente había una mujer hermosísima llena de luz y bajo sus pies había como unos rayos de fuego'. Cuando finalizó, me pidió mi opinión. Les aseguro que, en principio, no dudé que hubiera tenido ese sueño, (¿o una visión, por una especial Gracia de Dios?) por lo que les he comentado anteriormente sobre su forma de vivir el cristianismo: no es amiga de la fantasía y muy respetuosa con todo cuanto tenga una relación con Dios o con la Virgen.
       Mi respuesta, después de meditarla un instante, fue la siguiente: 'Mire. Según me iba refiriendo su sueño, iba recordando el Apocalipsis de San Juan ('Después de esto miré y vi una muchedumbre grande, que nadie podía contar, de toda nación, tribu, pueblo y lengua que estaban delante del trono y del Cordero, vestidos de túnicas blancas y con palmas en sus manos'. Ap. 7, 9) y entiendo que pueda estar referido a algo de esto. En cuanto a la mujer, podría ser también la que menciona el Apocalipsis. ('Apareció en el cielo una señal grande, una mujer envuelta en el sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre la cabeza una corona de doce estrellas'. Ap. 12, 1). ¿Qué relación tiene esto con usted o con nosotros? Pues...no lo sé. ¿Un aviso de que Dios, a la vista de tal como está el mundo y del ninguneo que gran parte de la sociedad tiene hacia Él, pudiera enviar 'algo' serio como seria advertencia para que cada persona revisase su relación con Él? Pudiera ser, pero nadie podemos asegurar nada. 
     En cualquier caso, mi opinión es que debe consultarlo con su director espiritual, pero en cualquier caso pienso que no estará de más que intensifiquemos nuestra oración y la ofrezcamos por las necesidades de la Iglesia, por los cristianos perseguidos en todo el mundo, algunos de los cuales han sufrido martirio por su fe cristiana, por la conversión de los pecadores, por los cristianos tibios y por los montones de necesidades que existen en todas partes. Teniendo en cuenta que Dios se vale de quien le parece para comunicar algo, rece y espere, pero pienso que su confesor la orientará mejor que yo'. 
VIRGEN ALADA DEL APOCALIPSIS.-MIGUEL DE SANTIAGO.-S. XVII.-ESCUELA QUITEÑA
      Quedé muy preocupado. Me vinieron a la memoria lo que les  contaba en la entrada anterior sobre todos los sucesos y desgracias que están ocurriendo: terremotos, volcanes en erupción, accidentes aéreos, tsunamis,...y me comprometí a hacer lo mismo que le había aconsejado a la señora: rezar. ¿Qué otra cosa podemos hacer desde nuestras limitaciones? No en vano Nuestra Señora de Fátima (Portugal) hizo varias advertencias a través de aquellos niños y también en las distintas apariciones de la Virgen por todo el mundo en diferentes momentos de la Historia: en Medjugorje (Citluk, Bosnia y Herzegovina), Lourdes (Francia), en el cerro de Tepeyac (México), en la localidad de La Salette-Fallavaux (Isère, Francia), Aparecida (Brasil), Zaragoza (España), por ejemplo, ha pedido que se rece, especialmente el Santo Rosario.
      Hace escasamente unos cuatro días, recibí en mi correo electrónico una nota de un amigo recomendándome abrir una página concreta de 'Profecías y revelaciones' para que leyese un artículo titulado 'Mensaje importante del P. Gruner por el P. Amorth, exorcista'. Francamente, me picó la curiosidad. He leído varios libros del P. Amorth que me han impresionado y lo considero un personaje importante, no solamente como exorcista, sino como sacerdote consagrado a combatir al maligno. Y sí. Lo encontré, lo leí y todavía quedé con mayor preocupación o tribulación.
     El P. Gruner, después de referir al P. Amorth algo que le agitó el alma, este le contestó que 'tenemos un corto tiempo antes de los castigos previstos por Nuestra Señora de Fátima empiecen a destrozar nuestro mundo en formas que difícilmente podemos imaginar'. En cuanto al tiempo dijo que tenemos menos de ocho meses.
 Más adelante, continúa diciendo: 'Padre Amorth sabe que estamos en la batalla final con Satanás y el tiempo es corto. [...] En su misericordia amorosa, Nuestro Señor ya ha dado a nuestra generación muchas oportunidades para apartarse del mal y la mentira, antes de llevar a cabo nuestra propia destrucción'.
      La ira de Nuestro Señor debe ser grande y creciente. Y cada día que las palabras de la Virgen se ignoran, nos acerca a un castigo horrible más allá de la imaginación. Los líderes de la Iglesia, al no obedecer a nuestra Señora y consagrar Rusia a su Corazón Inmaculado, han puesto al mundo y a miles de millones de almas en peligro. Tenemos que advertir al mundo'.
      Parece ser que estamos pasando por unos momentos decisivos en la Iglesia y en el mundo, y todavía me reafirmé más en mi decisión de tener mayor dedicación a los momentos de la oración diaria para armarnos con las armas de Dios, como dice  San Pablo en Ef. 6, 13-17.
       Con todo esto en perspectiva  aparqué momentáneamente el tema que tenía casi terminado para escribir el contenido de la anterior entrada y de esta segunda parte. Preferí compartir estas impresiones con todos ustedes. Si asñí lo desean, busquen y lean el mencionado artículo. Luego saquen las impresiones que les parezca.
      Que el Espíritu Santo y Nuestra Señora de Fátima nos iluminen y bendigan a todos.

domingo, 3 de mayo de 2015

Responsabilidad coherente (I)

Santuario de Nuestra Señora de Fátima, en Portugal
      Les aseguro que no tenía ninguna intención de escribir esto que les voy a comentar, pero hay cosas que impactan en las más íntimas convicciones que una persona tiene y en lo más hondo de la conciencia personal.
      Sé perfectamente que cualquier persona que lea esta entrada podrá estar de acuerdo o no con lo que se escribo, pero les aseguro (les doy mi palabra de honor) que no está en mi ánimo polemizar, discutir o creer que estoy en posesión de la verdad absoluta. Esta verdad la tiene solamente Quien es  la Verdad, el Camino y la Vida. Pero de la misma manera que el contenido de esta entrada me ha obligado a pensar, a analizar, a interiorizar su contenido, también me ha hecho sentir la necesidad de compartir con todos ustedes cuanto les diré. Discúlpenme mi atrevimiento.
En principio ya les digo que no soy, en absoluto, ningún cristiano apocalíptico que vive pensando en el fin del mundo.
ICONO DEL S. XVI CON IMÁGENES DEL APOCALIPSIS
 Ni hablar. Vivo muy bien en él disfrutando de la Naturaleza que el Creador nos ha regalado. Disfruto muchísimo con el trato con mi esposa, hijos, nietas y familia, otro gran regalo de Dios. Y disfruto muchísimo, a pesar de mis enormes limitaciones humanas, de la Eucaristía, de las conversaciones con Dios y  con la Virgen a través de la oración personal. Algunos de ustedes, o todos, posiblemente lo entenderán. Al menos, así lo espero.
      La lectura, estudio y profundización de la Palabra ha ocupado desde siempre mucha parte de mi tiempo. Una de las cosas que más me impactaron fue uno de tantos pasajes bíblicos que, aunque al principio me produjo un gran desasosiego, acabó dándome una paz y tranquilidad interior que todavía conservo hoy y pienso seguir conservando hasta el día que nuestro Padre común me llame a su presencia. El fragmento es el siguiente: 'De aquel día y de aquella hora nadie sabe, ni  los ángeles del cielo ni el Hijo, sino sólo el Padre'. Continúa Jesucristo exponiendo unos detalles y sigue diciendo: 'Velad, pues, porque no sabéis cuándo llegará vuestro Señor. Pensad bien que si el padre de familia supiera en qué vigilia vendría el ladrón, velaría y no permitiría horadar su casa. Por eso vosotros habéis de estar preparados porque a la hora que menos penséis vendrá el Hijo del hombre'. (Mt.24, 36-44).
JUICIO FINAL.-CATEDRAL VIEJA DE SALAMANCA.-NICOLÁS FLORENTINO.-S. XV
      Medité mucho tiempo estas palabras y al final llegué a una conclusión después de leer otro fragmento evangélico que me vino como anillo al dedo: '¿Quién de vosotros con sus preocupaciones puede añadir un solo codo a su estatura?' (Mt. 6, 27). Y desde entonces procuro vivir con una tranquilidad y serenidad absoluta en lo espiritual porque sé que estoy en brazos de nuestra Madre la Virgen y que su hijo Jesús nos apoya a cuantos confiamos con Él. Mientras tanto procuro disfrutar con la oración, la adoración y los Sacramentos. Lo demás ya vendrá cuando Dios quiera y no le doy más vueltas.
      Pues bien. Desde hace un corto período de tiempo, la prensa y la televisión nos ponen ante los ojos una serie de  desgracias continuas que de algún modo hacen que nos interroguemos: ¿qué está pasando? ¿Por qué está pasado todo esto? 
RESTOS DEL AVIÓN ESTRELLADO EN LOS ALPES
      Vemos la tremenda tragedia de las personas que se arriesgan a cruzar el mar en busca de un porvenir mejor, que desemboca en muchas ocasiones en una trágica pérdida de vidas humanas. Aparece la noticia de un avión que se estrella en los Alpes produciendo en el impacto 150 muertos, es decir, de todas las personas que viajaban en él. Ciertamente hemos estado viendo también la aparición de algún 'tsunami' con efectos catastróficos,...parece que algo (¿o Alguien?) nos está haciendo una invitación a meditar en todos estos acontecimientos y sacar algunas conclusiones. Una de ellas podría ser, por ejemplo: Humanidad, ¿dónde vas? ¿Tan ciega estás que no ves más allá de tus propias narices?
      Ya sé que lo he dicho y escrito muchas veces, pero me reafirmo en ello: la sociedad de hoy ha perdido de vista los valores humanos (y no digamos los cristianos) y la educación de los hijos, por la causa que sea pero siempre injustificada, se tiene desatendida.
TERREMOTO EN NEPAL
       Los jóvenes de hoy desean algo mejor que lo que ven en unos estrechos horizontes. Buscan a tientas y cogen lo que algunos les ofrecen sin más pretensión que aprovecharse de lo mejor de su juventud y los engañan con falsos cantos  de sirenas. 
      Pero la respuesta que Jesucristo tiene para toda la juventud, para todos los adultos, para todos los ancianos, parece ser que no tiene mucho atractivo para nuestra sociedad. Pero lo cierto es que cuando se celebra la Jornada Mundial de la Juventud, muchachos y muchachas de todos los continentes, sin distinción de nacionalidad ni razas, se reúnen en nombre de Jesucristo alrededor del Papa, su Vicario en la tierra.
JMJ EN RÍO DE JANEIRO. PLAYA DE COPACABANA
      Pablo VI tuvo la primera iniciativa en 1975 y Juan Pablo II la impulsó. Cuando los jóvenes (y otros no tan jóvenes) vivieron esa experiencia se dieron cuenta que solamente Jesús de Nazaret podía llenar plenamente sus vidas. A partir de ahí podemos ver cómo se pueden extrapolar experiencias de esa índole a los adultos. Pero generalmente eso no suele interesar porque no da réditos de cara a ser alguien importante o influyente en la sociedad con una parcela de poder, grande o pequeña. Si preguntáramos al mismo Jesucristo su opinión sobre este tema, casi con toda seguridad respondería con una leve sonrisa y mirando a los ojos a su/s interlocutor/es: '¿De qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?' (Mc. 8, 36). Los grandes Emperadores, los grandes tiranos, grandes Jefes de Estado que han pasado por la Historia, ¿quién se acuerda de ellos o les sigue hoy  viviendo y proclamando sus teorías? Jesucristo y su Mensaje continúa vigente después de dos mil quince años aproximadamente.
      ¿Por qué estoy diciendo todo esto? Existe un enriquecimiento rápido, probablemente ilícito, para unos pocos mientras la gran mayoría pasa casi con lo justo. 
ESCENA DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
      Los periódicos de todo el mundo nos muestran casos de corrupción y rapiña, calamidades del mundo: hambre, guerras, tiranías, falacias por doquier,...¿Hacia dónde caminamos? Mucha es la gente que se pregunta dónde está Dios que permite esos desmanes, pero pienso que eso no es cosa suya en absoluto, sino del maligno, que valiéndose de los trucos más sofisticados atrae hacia él a muchos y los coloca en lugares donde puedan manejar las masas a su antojo a base de mentiras (no en balde el diablo es 'el padre de la mentira') y de fraudes.
      Jesús de Nazaret habla muy duramente a quienes se desentienden de Él y de su mensaje: '¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis oír mi palabra. Vosotros tenéis por padre al diablo, y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él es homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad, porque la verdad no estaba en él. Cuando habla la mentira, habla de lo suyo propio, porque él es mentiroso y padre de la mentira. Pero a mí, que os digo la verdad, no me creéis'. (Jn. 8, 43-45).
      Esto es una preocupación constante para la Iglesia, tanto para la Jerarquía como para los cristianos de a pie. Y siempre pensamos que Dios tiene que hablar porque nos encontramos solos en apariencia.
      A propósito. Encabeza esta entrada, ya se habrán dado cuenta, una fotografía de la Basílica de Nuestra Señora de Fátima. El día 13 de mayo se celebra su festividad y es una gran ocasión la que se nos presenta de honrarla con la Novena a esa advocación mariana. Y ya que el mes de mayo está dedicado a Ella, pues...
      Que Jesucristo Redentor y su Madre Nuestra Señora de Fátima nos asistan y protejan.

martes, 7 de abril de 2015

Magnífico regalo el que Dios nos hizo.-06-abril-2015


ÁNGEL DE LA GUARDA
      El tema de la existencia de los ángeles se ha tratado en las dos entradas anteriores. La primera la titulé con un interrogante: 'Los ángeles, ¿existen?' Quise partir desde ese punto de vista porque hoy, siglo XXI, hay personas que no creen en su existencia.A lo largo de la entrada razoné algo el tema y fundamenté, básicamente su presencia real a través de varias citas del Antiguo Testamento que así lo atestiguan. La Palabra de Dios demuestra que desde el principio de la existencia humana ya estaban actuando por mandato divino. (Expulsión de Adán y Eva en el Paraíso,...).
CENTURIÓN CORNELIO Y EL ÁNGEL.-GERBRAND VAN DEN EECKHOUT.-BARROCO
La segunda entrada, 'Ángeles mensajeros', continué con el tema pero enfocando su presencia desde hechos concretos ocurridos en el Nuevo Testamento, con personajes sobradamente conocidos, (Jesús en Getsemaní, la Virgen en la Anunciación,...). Se pudo ver cómo en cada uno de los episodios los ángeles aparecían transmitiendo un deseo de Dios, unas veces comunicando a los destinatarios el mensaje que llevaban (Anunciación a la Virgen y a Zacarías), otras ejecutando la orden de Dios directamente (confortando a Jesús en la terrible noche del huerto de los Olivos o liberando a Pedro de la cárcel.).
      Teniendo en cuenta que está suficientemente demostrado que esos servidores del Altísimo a quienes llamamos ángeles existen, deseo dar mi admiración y agradecimiento a esos seres espirituales que han recibido una misión tan especial como es la de que a cada persona le haya puesto el Creador un ángel para que nos cuide, ilumine, guarde, rija, gobierne y nos acompañe durante toda nuestra existencia en este mundo. Sí, amigos. Así es. Nosotros lo llamamos nuestro ángel guardián o ángel de la guarda.
      San Juan de la Cruz decía: 'Los ángeles, además de llevar a Dios nuestras noticias, traen los auxilios de Dios a nuestras almas y las apacientan como buenos pastores, con comunicaciones dulces e inspiraciones divinas. Dios se vale de ellos para comunicarse con nosotros. Los ángeles nos defienden de los lobos, que son los demonios, y nos amparan'. (SAN JUAN DE LA CRUZ. Cántico espiritual).
      Y la Iglesia lo expresa así: 'La Providencia de Dios ha dado a los Ángeles la misión de guardar al linaje humano y de socorrer a cada hombre [...]. Han sido designados desde nuestro nacimiento para nuestro cuidado, y constituidos para la defensa y la salvación de cada uno de los hombres.' (CATECISMO ROMANO, parte IV, cap. IX, núm. 4 y 6).
      Permítanme una pequeña confidencia. Cuando fui consciente de este tema, intenté hablar con él comunicarme con él, desde la oración, pero procurando hacer mi ¿diálogo? con él como lo haría con un amigo de verdad. Les aseguro que después de aquellos primeros intentos me quedaba como su hubiese hecho una enorme majadería. Me encontraba en una situación como de absurdo, pero no me di por vencido. Si otras persona habían hablado con ellos, ¿por qué no podía hablarles yo también? Volví a intentarlo muchas más veces y al cabo de cierto tiempo me daba la impresión de que le 'oía' algunas respuestas. Desde entonces tengo el convencimiento de que está permanentemente conmigo y cuando hago algo que no acaba de estar totalmente bien casi tengo la impresión de me recrimina mi falta de sensatez. Lo cierto es que nos 'compenetramos'. ¡Las cosas que se pueden hacer desde la fe! Ya sé que podrá parecer algo infantil, pero lo ciertos es que ha sido un proceso personal que ha contribuido a mi madurez espiritual.
      Y serán ellos quienes darán testimonio de nuestra actuación en el mundo cuando Dios nos llame a su presencia: 'Concurrirán también al juicio universal todos los ángeles, para dar testimonio ellos mismos del ministerio que ejercieron por orden de Dios para la salvación de cada hombre'. (SAN JUAN CRISÓSTOMO. Catena Aurea, vol III).
      Ciertamente siendo nosotros muy pequeños nuestros padres y, especialmente, los abuelos, nos han hablado de él, nos lo han hecho percibir cercano en cada momento e incluso sentirlo como el compañero de viaje a semejanza de Tobías, acompañado por San Rafael, uno de los siete ángeles que asisten al Señor. Y esto no son fábulas infantiles para entretener a los más pequeños. Si se va abandonando la idea de que tenemos al nuestro permanentemente junto a nosotros, es porque haciendo uso de nuestra libertad nos desentendemos de ellos y nos olvidamos de cuanto nos enseñaron en nuestra infancia.
      'Los hombres pueden desoír las inspiraciones que les dan invisiblemente los ángeles buenos, iluminándolos para obrar el bien; pero queda intacto el libre albedrío: de ahí que el perderse los hombres no se ha de atribuir a la negligencia de los ángeles, sino a la malicia de los hombres'. (SANTO TOMÁS DE AQUINO. Suma Teológica). Ya lo ven. Santo Tomás me parece que tiene una cierta autoridad en lo que dice, ¿no?
      Parece ser que no somos totalmente conscientes de que nuestras enseñanzas y aprendizajes infantiles deben ser actualizados constantemente según la edad y el desarrollo de nuestra inteligencia. 'Cuando yo era niño, hablaba como niño, razonaba como niño; al hacerme hombre, he dejado las cosas de niño' (I Cor. 13, 11). San Pablo también lo vio así. Al hacernos adultos hemos de acomodar, desarrollar, todo cuanto teníamos de nuestros conocimientos para la fase adulta. Siendo niños aprendimos a leer y a escribir, y sin embargo no solamente hemos perfeccionado nuestra lectura y escritura, sino que hemos adquirido también conocimientos de redacción y de técnicas y recursos literarios. Con el tema religioso ocurre exactamente lo mismo: hemos de progresar adecuadamente. Solamente así alcanzaremos la madurez necesaria  para alcanzar una plenitud, cada vez mayor, en nuestra vida cristiana.
      Los ángeles son como son. No conocemos cómo son realmente porque no hemos visto ninguno en su estado natural. Es muy posible que en alguna ocasión hayan tomado forma humana para atender a su protegido en algún momento especialmente delicado o comprometido, hecho lo cual desaparecen y recobran su estado natural. Pero estoy seguro de que cuanto puedan hacer, es por consentimiento expreso de Dios.
      Conozco un caso ocurrido  en la puerta misma de mi domicilio. Allí hay un paso de peatones. Una señora que cruzaba por él fue arrollada por un automóvil. La lanzó al aire y se dio un impresionante golpe en el cráneo al caer sobre el asfalto. Había mucha gente alrededor, entre ellos vecinos de la urbanización, y también mucha policía, pero apareció un hombre joven, alto, bien parecido, que con una firme voz que expresaba autoridad, dijo: 'Dejen paso, por favor. Soy médico'. Evidentemente lo dejaron pasar, se dirigió a la señora que yacía en el suelo, la colocó en una posición adecuada, sacó del bolsillo de su americana un paquete de gasas, lo abrió y las colocó en el cráneo de la señora que estaba sangrando, permaneciendo junto a ella sujetándolas con ambas manos. 
      Cuando llegó la ambulancia, el médico y los enfermeros se hicieron cargo de ella para transportarla al hospital más cercano. El marido de la señora quiso acercarse al joven médico que la atendió para agradecerle su labor y también la policía para pedirle datos. pero...había desaparecido.Nadie lo había visto marcharse. Unos a otros se preguntaban si alguien lo había visto marcharse, pero nadie, absolutamente nadie, lo vio marchar ni tampoco se le veía por los alrededores. Tampoco hubo nadie que lo conociera.
      Cada uno que piense lo que quiera, pero personalmente pensé que bien pudo haber sido su ángel de la guarda, de quien ella es muy devota. A propósito. Me contaron el diagnóstico de la señora atropellada: doble traumatismo cráneo encefálico, en el cerebro dos hemorragias frontales y una subdural, fractura de coxis y en la rodilla izquierda, donde recibió el impacto del vehículo, rotura de los meniscos y del ligamento colateral interno. Bueno, pues...media hora después de recibir la Unción de los enfermos en el hospital, recobró la consciencia, comenzó a mejorar paulatinamente y hoy, cinco años después, a pesar de quedarle bastantes secuelas está haciendo una vida normal, si bien continúa haciendo rehabilitación motora y cerebral.

      Lo cierto es que en todos los tiempos las personas hemos tenido en cuenta, de una forma o de otra, a los ángeles. Ante el período histórico que la Humanidad ha ido atravesando en el transcurso de los siglos, el Arte siempre ha tenido su forma de comunicar su concepción de las cosas desde el prisma de la época y el lugar correspondiente. Y el tema angélico no ha sido ninguna excepción.
      Los pintores europeos han tenido una forma de representarlos comúnmente conocida por todos, pero mi sorpresa fue enorme cuando en uno de los cursos de Arte que hice, dentro del tema de la pintura colonial de los siglos XVII Y XVIII, explicando el profesor la Escuela Cuzqueña en Perú, proyectó una diapositiva que representaba unos ángeles, no con la espada de fuego o con otro tipo de espada como alguna que otra vez habremos visto, sino con un arcabuz en las manos.
      Fue una agradabilísima sorpresa la que tuve por su originalidad, colorido y belleza. Aparecen vestidos como soldados de esa época con unos trajes preciosos, camisas con encajes, cintas de seda,...Admírenlos en los cuadros que les dejo al final.
      Que Nuestro Señor, el Cristo Resucitado y su Madre María Inmaculada nos bendigan y acompañen.
      

FRANCISCO DE SOLÍS.-BARROCO





domingo, 22 de marzo de 2015

Ángeles mensajeros

ANUNCIACIÓN A ZACARÍAS.-DOMENICO GHIRLANDAIO.-RENACIMIENTO
      En la entrada anterior estuve exponiendo, a partir del título que tenía ('Los ángeles, ¿existen?'), que está sobradamente demostrado que sí existen y me apoyaba básicamente en textos del Antiguo Testamento y en uno del Nuevo Testamento, en los que a través de algunos de los diversos Libros que lo forman, aparecen en algunos relatos. Y siempre con alguna misión encomendada por Dios.
      Dicho así podría parecer que todo eso es fruto de lo ocurrido antes del nacimiento de Jesucristo, con el que se inaugura el Nuevo Testamento, lo cual sería absolutamente erróneo como vamos a ir viendo. Voy a seguir por el mismo camino pero ya en la Etapa nueva. El mismo Jesucristo es asistido por ellos en su retiro en el desierto después de ser bautizado por su primo Juan Bautista. Tras haber padecido  las tentaciones de Satanás, Mateo nos cuenta en su Evangelio lo sucedido y al final despide al maligno así: 'Entonces Jesús le dijo: -Márchate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él le darás culto. Entonces el diablo se alejó de él, y  unos ángeles se acercaron y le servían'. (Mt. 4, 10-11).
TENTACIÓN DE CRISTO EN EL DESIERTO.-
SANDRO BOTTICELLI.-RENACIMIENTO
      Es una primera exposición a la que luego seguirán otras más, a cuál más interesante. Pienso que hay otro ejemplo, universalmente conocido, de la presencia de un ángel que está destacadísimo en el N.T. Veamos: 'Al sexto mes, envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una joven prometida a un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la joven era María. El ángel entró donde estaba María y le dijo: -Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo. Al oír estas palabras ella se turbó y se preguntaba qué significaba aquel saludo. El ángel le dijo: -No temas, María, pues Dios te ha concedido su favor. Concebirás y darás a luz un hijo al que pondrás por nombre Jesús. Él será grande, será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la estirpe de Jacob por siempre y su reino no tendrá fin'. (Lc. 1, 26-33).
ANUNCIACIÓN A MARÍA.-CARL BLOCH.-REALISMO
      Lo conocen, ¿verdad? Comprenderán que tenía obligación moral y espiritual de ponerlo y, además, de las primeras citas. Ahí empezó todo. En esta cita está el inicio de la realización de la historia de Amor más grande de las que puedan haber. Al menos así lo veo yo.


      Hay otro caso similar al de la Virgen en cuanto que el ángel anuncia otra gran alegría, pero de un modo diferente por la actitud del receptor del mensaje. Zacarías era un sacerdote del Templo, casado con Isabel, ambos 'irreprochables ante Dios'. No tenían hijos porque Isabel era estéril y los dos eran ya de edad avanzada. Un día que le tocaba ejercer el servicio sacerdotal 'le tocó en suerte entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso. Todo el pueblo estaba orando fuera mientras se ofrecía el incienso. Y el ángel del Señor se le apareció, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo Zacarías se sobresaltó y se llenó de miedo. Pero el ángel le dijo: -No temas, Zacarías, tu petición ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo al que pondrás por nombre Juan'.
ZACARÍAS Y EL ARCÁNGEL SAN GABRIEL.-GHIRLANDAIO.-RENACIMIENTO
      Es evidente y comprensible que tuviera un susto fenomenal. Intentemos ponernos en la piel de Zacarías para ver qué nos hubiera ocurrido a nosotros, porque un ángel no se aparece a las personas todos los días, y menos aún, hablándole directamente. Si además le dice cosas como 'será grande ante el Señor', 'quedará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre', 'convertirá muchos hijos de Israel a su Dios', 'irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías' y 'para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto', es comprensible que para un sacerdote del Altísimo  fuese considerado como un alto honor cuanto se le decía de parte de Dios por medio del ángel, pero...
      Zacarías también era hombre sensato y la razón humana le llevó, si no a la desconfianza, sí a la duda. La fe en su Dios no quedó muy bien, que digamos. Esto supuso que el ángel le demostrara que 'para Dios no hay nada imposible': 'Zacarías dijo al ángel: -¿Cómo sabré que va a suceder así? Porque yo soy viejo y mi mujer entrada en años. El ángel le contestó: -Yo soy Gabriel, que estoy en la presencia de Dios y he sido enviado para hablarte y darte esta buena noticia. Pero tú te quedarás mudo y no podrás hablar hasta que se verifiquen todas estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su tiempo'. (Lc. 1, 5-25).
SAN GABRIEL DEJA MUDO A ZACARÍAS.-
ALEXANDER IVANOV.-ACADEMICISMO
      Efectivamente el tiempo demostró, tanto a Zacarías como a Isabel, su mujer, así como a todos sus conocidos y amigos, que cuanto Dios le anunció a través de su mensajero se hizo gozosa realidad.


      Continúan habiendo casos en los Evangelios en los que también aparecen ángeles. Ocurren en momentos que pueden ser considerados como realmente trascendentes. Quizá nos inviten a fijarnos en los momentos cruciales de los protagonistas de cada caso.
      A poco que nos esforcemos podremos recordar el momento amargo  de la oración de Jesucristo en Getsemaní, momentos antes de recibir el beso traidor de Judas. Si meditamos esos momentos tan crudos que le hicieron sudas sangre, nos daremos cuenta que la presencia de un ángel confortándolo en esos momentos admitiremos como absolutamente necesario este gesto, teniendo en cuenta, además, que Jesús conocía perfectamente lo que le iba a suceder esa noche y al día siguiente.
AGONÍA EN GETSEMANÍ.-ARY SCHEFFER.-CLASICISMO
      'Entonces se le apareció un ángel del cielo, que lo estuvo confortando. Preso de angustia oraba más intensamente, y le entró un sudor que chorreaba hasta el suelo, como si fueran gotas de sangre'. (Lc. 22, 43-44). Realmente Cristo lo necesitaba.


      Las mujeres se dirigieron al sepulcro de Jesús con los aromas que habían preparado 'y encontraron la piedra que lo cerraba que había sido corrida a un lado. Entraron, pero no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Estaban aún perplejas, cuando dos hombres se presentaron ante ellas con vestidos deslumbrantes. Llenas de miedo, hicieron una profunda reverencia. Ellos les dijeron: -¿Por qué estáis buscando entre los muertos al que está vivo? No está aquí. Ha resucitado'. (Lc. 24, 1-6). No era para menos. Cualquiera de nosotros hubiera hecho lo mismo  que aquellas santas mujeres.
LAS TRES MUJERES EN EL SEPULCRO VACÍO DE CRISTO
.-WILLIAM HOLE.-S.XIX--XX
       ¿Y en la Ascensión de Cristo? Después de tres intensos años de íntima convivencia con el Maestro, siguiéndole a todas partes, presenciando sus milagros y oyendo su doctrina, no acababan de asumir que ya no lo verían más hasta su vuelta. Su emoción era intensa. 'Lo vieron elevarse, hasta que una nube lo ocultó de su vista'. Eran incapaces de moverse de allí envueltos en sus propias emociones.
      'Mientras miraban atentamente al cielo viendo cómo se marchaba, se acercaron dos hombres con vestidos blancos y les dijeron: -Galileos, ¿por qué seguís mirando al cielo? Este Jesús que acaba de subir de vuestro lado al cielo, vendrá como lo habéis visto marcharse'. (Hch. 1, 9-11). Nuevamente los ángeles hacen acto de presencia.
ASCENSIÓN DE CRISTO.-HARRY ANDERSON.-S. XX
Para finalizar una pasaje de los Hechos que nos indica el cuidado que Jesucristo tiene de su Iglesia. Herodes encarcela a Pedro y encarga de su custodia a cuatro escuadras de soldados. La Iglesia ora incesantemente por él. 'Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas, mientras dos guardias vigilaban la puerta de la cárcel. En esto el ángel del Señor se presentó y un resplandor inundó la estancia. El ángel tocó a Pedro en el costado y lo despertó diciendo: -¡Deprisa, levántate! Y las cadenas se le cayeron de las manos. El ángel le dijo: -Abróchate el cinturón y ponte las sandalias. Pedro lo hizo así y el ángel le dijo: -Échate el manto y sígueme. Pedro salió tras él, sin darse cuenta que era verdad lo que el ángel hacía, pues pensaba que se trataba de una visión. Después de pasar la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que da a la calle, y se les abrió sola. Salieron y llegaron al final de la calle; de pronto el ángel desapareció de su lado. Y Pedro, volviendo en sí, dijo: -Ahora me doy cuenta que el Señor ha enviado a su ángel para librarme de Herodes y de las maquinaciones que los judíos habían tramado contra mí’. (Hch. 12, 1-17).
ÁNGEL LIBERANDO A PEDRO.-RAFAEL SANZIO.-RENACIMIENTO
      Como dice San Agustín: 'Conocemos por la fe que existen los ángeles y leemos que se aparecieron a muchos, de forma que no es lícito dudarlo'. (SAN AGUSTÍN.Comentario sobre el Salmo 103).
      Que Cristo glorioso y nuestra Madre la Virgen de la Esperanza nos asistan y bendigan.