martes, 7 de abril de 2015

Magnífico regalo el que Dios nos hizo.-06-abril-2015


ÁNGEL DE LA GUARDA
      El tema de la existencia de los ángeles se ha tratado en las dos entradas anteriores. La primera la titulé con un interrogante: 'Los ángeles, ¿existen?' Quise partir desde ese punto de vista porque hoy, siglo XXI, hay personas que no creen en su existencia.A lo largo de la entrada razoné algo el tema y fundamenté, básicamente su presencia real a través de varias citas del Antiguo Testamento que así lo atestiguan. La Palabra de Dios demuestra que desde el principio de la existencia humana ya estaban actuando por mandato divino. (Expulsión de Adán y Eva en el Paraíso,...).
CENTURIÓN CORNELIO Y EL ÁNGEL.-GERBRAND VAN DEN EECKHOUT.-BARROCO
La segunda entrada, 'Ángeles mensajeros', continué con el tema pero enfocando su presencia desde hechos concretos ocurridos en el Nuevo Testamento, con personajes sobradamente conocidos, (Jesús en Getsemaní, la Virgen en la Anunciación,...). Se pudo ver cómo en cada uno de los episodios los ángeles aparecían transmitiendo un deseo de Dios, unas veces comunicando a los destinatarios el mensaje que llevaban (Anunciación a la Virgen y a Zacarías), otras ejecutando la orden de Dios directamente (confortando a Jesús en la terrible noche del huerto de los Olivos o liberando a Pedro de la cárcel.).
      Teniendo en cuenta que está suficientemente demostrado que esos servidores del Altísimo a quienes llamamos ángeles existen, deseo dar mi admiración y agradecimiento a esos seres espirituales que han recibido una misión tan especial como es la de que a cada persona le haya puesto el Creador un ángel para que nos cuide, ilumine, guarde, rija, gobierne y nos acompañe durante toda nuestra existencia en este mundo. Sí, amigos. Así es. Nosotros lo llamamos nuestro ángel guardián o ángel de la guarda.
      San Juan de la Cruz decía: 'Los ángeles, además de llevar a Dios nuestras noticias, traen los auxilios de Dios a nuestras almas y las apacientan como buenos pastores, con comunicaciones dulces e inspiraciones divinas. Dios se vale de ellos para comunicarse con nosotros. Los ángeles nos defienden de los lobos, que son los demonios, y nos amparan'. (SAN JUAN DE LA CRUZ. Cántico espiritual).
      Y la Iglesia lo expresa así: 'La Providencia de Dios ha dado a los Ángeles la misión de guardar al linaje humano y de socorrer a cada hombre [...]. Han sido designados desde nuestro nacimiento para nuestro cuidado, y constituidos para la defensa y la salvación de cada uno de los hombres.' (CATECISMO ROMANO, parte IV, cap. IX, núm. 4 y 6).
      Permítanme una pequeña confidencia. Cuando fui consciente de este tema, intenté hablar con él comunicarme con él, desde la oración, pero procurando hacer mi ¿diálogo? con él como lo haría con un amigo de verdad. Les aseguro que después de aquellos primeros intentos me quedaba como su hubiese hecho una enorme majadería. Me encontraba en una situación como de absurdo, pero no me di por vencido. Si otras persona habían hablado con ellos, ¿por qué no podía hablarles yo también? Volví a intentarlo muchas más veces y al cabo de cierto tiempo me daba la impresión de que le 'oía' algunas respuestas. Desde entonces tengo el convencimiento de que está permanentemente conmigo y cuando hago algo que no acaba de estar totalmente bien casi tengo la impresión de me recrimina mi falta de sensatez. Lo cierto es que nos 'compenetramos'. ¡Las cosas que se pueden hacer desde la fe! Ya sé que podrá parecer algo infantil, pero lo ciertos es que ha sido un proceso personal que ha contribuido a mi madurez espiritual.
      Y serán ellos quienes darán testimonio de nuestra actuación en el mundo cuando Dios nos llame a su presencia: 'Concurrirán también al juicio universal todos los ángeles, para dar testimonio ellos mismos del ministerio que ejercieron por orden de Dios para la salvación de cada hombre'. (SAN JUAN CRISÓSTOMO. Catena Aurea, vol III).
      Ciertamente siendo nosotros muy pequeños nuestros padres y, especialmente, los abuelos, nos han hablado de él, nos lo han hecho percibir cercano en cada momento e incluso sentirlo como el compañero de viaje a semejanza de Tobías, acompañado por San Rafael, uno de los siete ángeles que asisten al Señor. Y esto no son fábulas infantiles para entretener a los más pequeños. Si se va abandonando la idea de que tenemos al nuestro permanentemente junto a nosotros, es porque haciendo uso de nuestra libertad nos desentendemos de ellos y nos olvidamos de cuanto nos enseñaron en nuestra infancia.
      'Los hombres pueden desoír las inspiraciones que les dan invisiblemente los ángeles buenos, iluminándolos para obrar el bien; pero queda intacto el libre albedrío: de ahí que el perderse los hombres no se ha de atribuir a la negligencia de los ángeles, sino a la malicia de los hombres'. (SANTO TOMÁS DE AQUINO. Suma Teológica). Ya lo ven. Santo Tomás me parece que tiene una cierta autoridad en lo que dice, ¿no?
      Parece ser que no somos totalmente conscientes de que nuestras enseñanzas y aprendizajes infantiles deben ser actualizados constantemente según la edad y el desarrollo de nuestra inteligencia. 'Cuando yo era niño, hablaba como niño, razonaba como niño; al hacerme hombre, he dejado las cosas de niño' (I Cor. 13, 11). San Pablo también lo vio así. Al hacernos adultos hemos de acomodar, desarrollar, todo cuanto teníamos de nuestros conocimientos para la fase adulta. Siendo niños aprendimos a leer y a escribir, y sin embargo no solamente hemos perfeccionado nuestra lectura y escritura, sino que hemos adquirido también conocimientos de redacción y de técnicas y recursos literarios. Con el tema religioso ocurre exactamente lo mismo: hemos de progresar adecuadamente. Solamente así alcanzaremos la madurez necesaria  para alcanzar una plenitud, cada vez mayor, en nuestra vida cristiana.
      Los ángeles son como son. No conocemos cómo son realmente porque no hemos visto ninguno en su estado natural. Es muy posible que en alguna ocasión hayan tomado forma humana para atender a su protegido en algún momento especialmente delicado o comprometido, hecho lo cual desaparecen y recobran su estado natural. Pero estoy seguro de que cuanto puedan hacer, es por consentimiento expreso de Dios.
      Conozco un caso ocurrido  en la puerta misma de mi domicilio. Allí hay un paso de peatones. Una señora que cruzaba por él fue arrollada por un automóvil. La lanzó al aire y se dio un impresionante golpe en el cráneo al caer sobre el asfalto. Había mucha gente alrededor, entre ellos vecinos de la urbanización, y también mucha policía, pero apareció un hombre joven, alto, bien parecido, que con una firme voz que expresaba autoridad, dijo: 'Dejen paso, por favor. Soy médico'. Evidentemente lo dejaron pasar, se dirigió a la señora que yacía en el suelo, la colocó en una posición adecuada, sacó del bolsillo de su americana un paquete de gasas, lo abrió y las colocó en el cráneo de la señora que estaba sangrando, permaneciendo junto a ella sujetándolas con ambas manos. 
      Cuando llegó la ambulancia, el médico y los enfermeros se hicieron cargo de ella para transportarla al hospital más cercano. El marido de la señora quiso acercarse al joven médico que la atendió para agradecerle su labor y también la policía para pedirle datos. pero...había desaparecido.Nadie lo había visto marcharse. Unos a otros se preguntaban si alguien lo había visto marcharse, pero nadie, absolutamente nadie, lo vio marchar ni tampoco se le veía por los alrededores. Tampoco hubo nadie que lo conociera.
      Cada uno que piense lo que quiera, pero personalmente pensé que bien pudo haber sido su ángel de la guarda, de quien ella es muy devota. A propósito. Me contaron el diagnóstico de la señora atropellada: doble traumatismo cráneo encefálico, en el cerebro dos hemorragias frontales y una subdural, fractura de coxis y en la rodilla izquierda, donde recibió el impacto del vehículo, rotura de los meniscos y del ligamento colateral interno. Bueno, pues...media hora después de recibir la Unción de los enfermos en el hospital, recobró la consciencia, comenzó a mejorar paulatinamente y hoy, cinco años después, a pesar de quedarle bastantes secuelas está haciendo una vida normal, si bien continúa haciendo rehabilitación motora y cerebral.

      Lo cierto es que en todos los tiempos las personas hemos tenido en cuenta, de una forma o de otra, a los ángeles. Ante el período histórico que la Humanidad ha ido atravesando en el transcurso de los siglos, el Arte siempre ha tenido su forma de comunicar su concepción de las cosas desde el prisma de la época y el lugar correspondiente. Y el tema angélico no ha sido ninguna excepción.
      Los pintores europeos han tenido una forma de representarlos comúnmente conocida por todos, pero mi sorpresa fue enorme cuando en uno de los cursos de Arte que hice, dentro del tema de la pintura colonial de los siglos XVII Y XVIII, explicando el profesor la Escuela Cuzqueña en Perú, proyectó una diapositiva que representaba unos ángeles, no con la espada de fuego o con otro tipo de espada como alguna que otra vez habremos visto, sino con un arcabuz en las manos.
      Fue una agradabilísima sorpresa la que tuve por su originalidad, colorido y belleza. Aparecen vestidos como soldados de esa época con unos trajes preciosos, camisas con encajes, cintas de seda,...Admírenlos en los cuadros que les dejo al final.
      Que Nuestro Señor, el Cristo Resucitado y su Madre María Inmaculada nos bendigan y acompañen.
      

FRANCISCO DE SOLÍS.-BARROCO





domingo, 22 de marzo de 2015

Ángeles mensajeros

ANUNCIACIÓN A ZACARÍAS.-DOMENICO GHIRLANDAIO.-RENACIMIENTO
      En la entrada anterior estuve exponiendo, a partir del título que tenía ('Los ángeles, ¿existen?'), que está sobradamente demostrado que sí existen y me apoyaba básicamente en textos del Antiguo Testamento y en uno del Nuevo Testamento, en los que a través de algunos de los diversos Libros que lo forman, aparecen en algunos relatos. Y siempre con alguna misión encomendada por Dios.
      Dicho así podría parecer que todo eso es fruto de lo ocurrido antes del nacimiento de Jesucristo, con el que se inaugura el Nuevo Testamento, lo cual sería absolutamente erróneo como vamos a ir viendo. Voy a seguir por el mismo camino pero ya en la Etapa nueva. El mismo Jesucristo es asistido por ellos en su retiro en el desierto después de ser bautizado por su primo Juan Bautista. Tras haber padecido  las tentaciones de Satanás, Mateo nos cuenta en su Evangelio lo sucedido y al final despide al maligno así: 'Entonces Jesús le dijo: -Márchate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él le darás culto. Entonces el diablo se alejó de él, y  unos ángeles se acercaron y le servían'. (Mt. 4, 10-11).
TENTACIÓN DE CRISTO EN EL DESIERTO.-
SANDRO BOTTICELLI.-RENACIMIENTO
      Es una primera exposición a la que luego seguirán otras más, a cuál más interesante. Pienso que hay otro ejemplo, universalmente conocido, de la presencia de un ángel que está destacadísimo en el N.T. Veamos: 'Al sexto mes, envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una joven prometida a un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la joven era María. El ángel entró donde estaba María y le dijo: -Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo. Al oír estas palabras ella se turbó y se preguntaba qué significaba aquel saludo. El ángel le dijo: -No temas, María, pues Dios te ha concedido su favor. Concebirás y darás a luz un hijo al que pondrás por nombre Jesús. Él será grande, será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la estirpe de Jacob por siempre y su reino no tendrá fin'. (Lc. 1, 26-33).
ANUNCIACIÓN A MARÍA.-CARL BLOCH.-REALISMO
      Lo conocen, ¿verdad? Comprenderán que tenía obligación moral y espiritual de ponerlo y, además, de las primeras citas. Ahí empezó todo. En esta cita está el inicio de la realización de la historia de Amor más grande de las que puedan haber. Al menos así lo veo yo.


      Hay otro caso similar al de la Virgen en cuanto que el ángel anuncia otra gran alegría, pero de un modo diferente por la actitud del receptor del mensaje. Zacarías era un sacerdote del Templo, casado con Isabel, ambos 'irreprochables ante Dios'. No tenían hijos porque Isabel era estéril y los dos eran ya de edad avanzada. Un día que le tocaba ejercer el servicio sacerdotal 'le tocó en suerte entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso. Todo el pueblo estaba orando fuera mientras se ofrecía el incienso. Y el ángel del Señor se le apareció, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo Zacarías se sobresaltó y se llenó de miedo. Pero el ángel le dijo: -No temas, Zacarías, tu petición ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo al que pondrás por nombre Juan'.
ZACARÍAS Y EL ARCÁNGEL SAN GABRIEL.-GHIRLANDAIO.-RENACIMIENTO
      Es evidente y comprensible que tuviera un susto fenomenal. Intentemos ponernos en la piel de Zacarías para ver qué nos hubiera ocurrido a nosotros, porque un ángel no se aparece a las personas todos los días, y menos aún, hablándole directamente. Si además le dice cosas como 'será grande ante el Señor', 'quedará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre', 'convertirá muchos hijos de Israel a su Dios', 'irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías' y 'para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto', es comprensible que para un sacerdote del Altísimo  fuese considerado como un alto honor cuanto se le decía de parte de Dios por medio del ángel, pero...
      Zacarías también era hombre sensato y la razón humana le llevó, si no a la desconfianza, sí a la duda. La fe en su Dios no quedó muy bien, que digamos. Esto supuso que el ángel le demostrara que 'para Dios no hay nada imposible': 'Zacarías dijo al ángel: -¿Cómo sabré que va a suceder así? Porque yo soy viejo y mi mujer entrada en años. El ángel le contestó: -Yo soy Gabriel, que estoy en la presencia de Dios y he sido enviado para hablarte y darte esta buena noticia. Pero tú te quedarás mudo y no podrás hablar hasta que se verifiquen todas estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su tiempo'. (Lc. 1, 5-25).
SAN GABRIEL DEJA MUDO A ZACARÍAS.-
ALEXANDER IVANOV.-ACADEMICISMO
      Efectivamente el tiempo demostró, tanto a Zacarías como a Isabel, su mujer, así como a todos sus conocidos y amigos, que cuanto Dios le anunció a través de su mensajero se hizo gozosa realidad.


      Continúan habiendo casos en los Evangelios en los que también aparecen ángeles. Ocurren en momentos que pueden ser considerados como realmente trascendentes. Quizá nos inviten a fijarnos en los momentos cruciales de los protagonistas de cada caso.
      A poco que nos esforcemos podremos recordar el momento amargo  de la oración de Jesucristo en Getsemaní, momentos antes de recibir el beso traidor de Judas. Si meditamos esos momentos tan crudos que le hicieron sudas sangre, nos daremos cuenta que la presencia de un ángel confortándolo en esos momentos admitiremos como absolutamente necesario este gesto, teniendo en cuenta, además, que Jesús conocía perfectamente lo que le iba a suceder esa noche y al día siguiente.
AGONÍA EN GETSEMANÍ.-ARY SCHEFFER.-CLASICISMO
      'Entonces se le apareció un ángel del cielo, que lo estuvo confortando. Preso de angustia oraba más intensamente, y le entró un sudor que chorreaba hasta el suelo, como si fueran gotas de sangre'. (Lc. 22, 43-44). Realmente Cristo lo necesitaba.


      Las mujeres se dirigieron al sepulcro de Jesús con los aromas que habían preparado 'y encontraron la piedra que lo cerraba que había sido corrida a un lado. Entraron, pero no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Estaban aún perplejas, cuando dos hombres se presentaron ante ellas con vestidos deslumbrantes. Llenas de miedo, hicieron una profunda reverencia. Ellos les dijeron: -¿Por qué estáis buscando entre los muertos al que está vivo? No está aquí. Ha resucitado'. (Lc. 24, 1-6). No era para menos. Cualquiera de nosotros hubiera hecho lo mismo  que aquellas santas mujeres.
LAS TRES MUJERES EN EL SEPULCRO VACÍO DE CRISTO
.-WILLIAM HOLE.-S.XIX--XX
       ¿Y en la Ascensión de Cristo? Después de tres intensos años de íntima convivencia con el Maestro, siguiéndole a todas partes, presenciando sus milagros y oyendo su doctrina, no acababan de asumir que ya no lo verían más hasta su vuelta. Su emoción era intensa. 'Lo vieron elevarse, hasta que una nube lo ocultó de su vista'. Eran incapaces de moverse de allí envueltos en sus propias emociones.
      'Mientras miraban atentamente al cielo viendo cómo se marchaba, se acercaron dos hombres con vestidos blancos y les dijeron: -Galileos, ¿por qué seguís mirando al cielo? Este Jesús que acaba de subir de vuestro lado al cielo, vendrá como lo habéis visto marcharse'. (Hch. 1, 9-11). Nuevamente los ángeles hacen acto de presencia.
ASCENSIÓN DE CRISTO.-HARRY ANDERSON.-S. XX
Para finalizar una pasaje de los Hechos que nos indica el cuidado que Jesucristo tiene de su Iglesia. Herodes encarcela a Pedro y encarga de su custodia a cuatro escuadras de soldados. La Iglesia ora incesantemente por él. 'Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas, mientras dos guardias vigilaban la puerta de la cárcel. En esto el ángel del Señor se presentó y un resplandor inundó la estancia. El ángel tocó a Pedro en el costado y lo despertó diciendo: -¡Deprisa, levántate! Y las cadenas se le cayeron de las manos. El ángel le dijo: -Abróchate el cinturón y ponte las sandalias. Pedro lo hizo así y el ángel le dijo: -Échate el manto y sígueme. Pedro salió tras él, sin darse cuenta que era verdad lo que el ángel hacía, pues pensaba que se trataba de una visión. Después de pasar la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que da a la calle, y se les abrió sola. Salieron y llegaron al final de la calle; de pronto el ángel desapareció de su lado. Y Pedro, volviendo en sí, dijo: -Ahora me doy cuenta que el Señor ha enviado a su ángel para librarme de Herodes y de las maquinaciones que los judíos habían tramado contra mí’. (Hch. 12, 1-17).
ÁNGEL LIBERANDO A PEDRO.-RAFAEL SANZIO.-RENACIMIENTO
      Como dice San Agustín: 'Conocemos por la fe que existen los ángeles y leemos que se aparecieron a muchos, de forma que no es lícito dudarlo'. (SAN AGUSTÍN.Comentario sobre el Salmo 103).
      Que Cristo glorioso y nuestra Madre la Virgen de la Esperanza nos asistan y bendigan.

sábado, 7 de marzo de 2015

Los ángeles ¿existen?


ARCÁNGEL SAN MIGUEL.- JOSSE LIEFERINXE.-S. XV - XVI

      Buena pregunta, ¿no? Ciertamente hay personas que cuestionan su existencia. Pero debo dejar claro que debemos partir de un hecho: para creer en su existencia hemos de tener en cuenta la fe. Si nos dejamos llevar de lo que dice la Biblia, no hay lugar para ninguna discusión, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Si me he animado a escribir sobre ellos es por un doble motivo: Uno. Precisamente porque creo firmemente en ellos, deseo desde estas líneas rendirles un modesto homenaje. Digo esto así porque solamente dispongo de palabras humanas para decir algo que trasciende absolutamente todo lo humano. Pero ellos me comprenderán. Estoy seguro.
      El otro motivo es porque lamentablemente son bastante desconocidos de los mismos cristianos, como me lo demuestran los comentarios que he oído en bastantes personas de todas las tendencias, algunos de los cuales son cristianos comprometidos. La gran mayoría conserva un débil recuerdo de su etapa infantil, de una niñez que recordaban con aires de nostalgia, de la oración que sus padres, especialmente su madre, le enseñaron ('Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me dejes solo ni de noche ni de día, que si no, me perdería) y todavía conservan ese concepto infantil de esos personajes que no ha evolucionado.
    ÁNGEL GUARDIÁN.- DOMENICO ZAMPIERI, DOMENICHINO.- BARROCO
      Incluso cuando se debate el tema presentan unas argumentaciones sin base sólida en la que apoyarse y que, evidentemente, es fácilmente rebatible.
      Por supuesto, y la misma Historia es testigo de ello, desde hace siglos, incluso milenios, se da testimonio de su existencia. Y todavía hoy se da testimonio de su existencia. Pero mejor es, me parece, que siga un orden en la exposición del tema que nos ocupa.. 'Casi todas las páginas de los libros sagrados testifican que existen ángeles y arcángeles'. (SAN GREGORIO MAGNO.Comentario sobre el Salmo 103).
     
      Un primer interrogante que surge en casi todas las ocasiones que he presenciado es el siguiente: ¿Cómo son? ¿Qué aspecto tienen? ¿Qué función o funciones desempeñan? Ciertamente es muy difícil responder plenamente a esos interrogantes, porque si no se ha visto ninguno no se puede contestar, al menos desde un testimonio personal, pero si acudimos a la enseñanza de la Iglesia y al testimonio de los Santos Padres de la misma, algo de eso podemos decir. 
ÁNGELES ADORANDO A JESÚS, RECIÉN NACIDO.- HUGO VAN DER GOES .- GÓTICO
      Es evidente que el aspecto que se les ha dado desde el prisma del Arte, en general, es el de unos seres con hermosas y elegantes alas, con túnica blanca, rosada o de algún color suave, pero ¿verdaderamente son así? No parece lo más apropiado para unos seres que son espíritus puros, pero volvemos a tropezarnos con lo mismo: solamente tenemos nuestros parámetros humanos para describirlos gráficamente, y en ese sentido los pintores y los escultores los presentan desde su propio concepto artístico.
      Pienso que a nivel de cada persona, la lógica, el sentido común y, por supuesto, desde la propia fe que tengamos, no debemos perder de vista que han sido creados por Dios como espíritus purísimos desde antes del principio de la Creación de nuestro Universo. Y como espíritus purísimos podrían no necesitar las alas para nada. Pero las lleven o no, creo que eso es algo intrascendente. Lo realmente importante es que si Dios es capaz, como Todopoderoso, de crear esa maravilla que llamamos Creación, con el ser humano incluido, también puede crear seres  según su propia mente infinita, como a Él le parezca.
      'Y de nuevo, cuando introduce a su Hijo primogénito en el mundo, dice: -Que lo adoren todos los ángeles de Dios.Mientras que de los ángeles dice: -El que hace de los ángeles espíritus y a sus ministros llamas flameantes'. (Heb. 1, 6-7). Con eso podemos tener un punto de partida. El autor lo escribió aproximadamente hacia el año 50 de nuestra Era, pero en el Antiguo Testamento también podemos leer en el Génesis que, después de la desobediencia de nuestros primeros padres, 'expulsó al hombre y, en la parte oriental del huerto de Edén, puso a los querubines y a la espada de fuego para guardar el camino del árbol de la vida'. (Gén. 3, 24).
EXPULSIÓN DEL PARAÍSO, 1891.-FRANZ STUCK .- S. XIX - XX
      En esos fragmentos tenemos: a) los ángeles son espíritus. Tienen inteligencia y voluntad, como las personas, pero pero ellos en estado puro y perfecto, lo que les permite tener una inteligencia y voluntad muchísimo más perfectas que la nuestra.  b) 'Puso querubines' que guardasen el árbol de la vida. Vemos que están a las órdenes de Dios. En el siglo VI, Dionisio Areopagita, monje sirio, basándose en las Cartas de San Pablo a los Colosenses y a los Efesios, estableció tres jerarquías de ángeles: 
  • Serafines, Querubines y Tronos.
  • Dominaciones, Virtudes y Potestades.
  • Principados, Arcángeles y Ángeles.
      Desde nuestro lenguaje humano, podemos decir que los Querubines guardianes de l árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, pertenecen a la primera jerarquía. Los Arcángeles y los Ángeles, a la tercera. 
ESCALERA DE JACOB.-WILLIAM BLAKE.-NEOCLASICISMO
      La mejor fuente que tenemos para conocer algo sobre la existencia de los ángeles, es, como he dicho anteriormente, la Biblia. Personalmente, siempre que he tenido que hablar sobre ellos he recurrido a ella, y ahora voy a hacer lo mismo y tomo el pasaje del sueño de Jacob: 'Partió, pues, Jacob de Berseba camino de Jarán. Llegado a cierto lugar se dispuso a pasar allí la noche, porque el sol se había puesto. Tomó una piedra, se la puso de cabezal y se acostó. Entonces tuvo un sueño: Veía una escalinata que, apoyándose en tierra, tocaba con su vértice el cielo. Por ella subían y bajaban los ángeles del Señor.' (Gén.28, 10-12).
      En cuanto a las misiones que desempeñan, según los episodios en los que aparecen en la Biblia son diferentes, aunque por lo que yo he visto en los diversos pasajes bíblicos, todos tienen un denominador común: son mensajeros de Dios, están en adoración permanente a su Creador y su obediencia al Todopoderoso es incuestionable. Vamos a ver algunos casos: 
       '-Pero igualmente Dios me ha enviado a curaros a ti y a tu nuera Sara. Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que asisten al Señor y pueden contemplar su gloria. Los dos se pusieron a temblar y llenos de miedo cayeron rostro a tierra. Pero el ángel les dijo: -No temáis. La paz esté con vosotros. Bendecid a Dios por siempre. Cuando estaba con vosotros no era por mi propia voluntad, sino por determinación de Dios. Bendecidlo y alabadlo día tras día'. (Tob. 12, 14-18).
Uno de los Libros más bonitos de la Biblia es el de Tobías. Cautiva desde el principio  y su lectura 'engancha'. Pero es el final que tiene lo que realmente conmueve. Veamos. Tobías vuelve de un viaje que ha emprendido con Sara, su mujer, y el compañero de camino que tuvo.
TOBÍAS Y EL ÁNGEL.-ANDREA DEL VERROCCHIO.-RENACIMIENTO
Cuando su padre recobra la vista y a despedir a quien creía ser una persona que lo acompañaba por un salario, se encuentra con que les dice a él y a su padre entre otras cosas:
      Dios toma una determinación con los problemas de esas familias y envía su mensajero para que les ayude. Es uno de los ejemplos de la actuación de los ángeles de Dios, y me da la impresión que hoy continua haciendo lo mismo, si bien de una forma distinta.
      'Nabucodonosor, lleno de ira y visiblemente enfurecido con Sidrac, Misac y Abénago (este último es el nombre que Daniel tenía en la Corte del Rey) mandó que se encendiese el horno con una intensidad siete veces mayor  de la acostumbrada y ordenó...que los arrojaran al horno de fuego abrasador. Los jóvenes, tal como estaban vestidos fueron atados y arrojados al horno de fuego abrasador'. (Dan. 3, 19-23). Pero la cosa no quedó ahí. Continúa con la oración y el cántico de los tres jóvenes a Dios. El rey y sus ministros quedan asombrados, porque Nabucodonosor veía cuatro jóvenes en lugar de los tres que arrojó:
Otro caso también conocido es el de Daniel. Nabucodonosor ha erigido una estatua suya de oro y ordena que todos se postren y la adoren. Daniel y sus dos amigos se niegan. Resultado:
SIDRAC, MISAC, Y ABDÉNAGO EN EL HORNO.-GUSTAVO DORÉ.- S. XIX
      ¿No arrojamos nosotros al fuego a estos tres hombres atados? Ellos (los ministros) respondieron: -Sí, majestad. -Pues yo veo cuatro hombres desatados que caminan en medio del fuego sin sufrir daño, y el cuarto tiene aspecto de un dios'. Y ordenó que salieran los tres del horno. 'Y los tres salieron de entre las llamas. Los sátrapas, intendentes, gobernadores y ministros del rey se acercaron para ver cómo el fuego  no había tenido poder sobre sus cuerpos; el pelo no estaba chamuscado, las túnicas estaban intactas y ni siquiera olían a quemado. Entonces Nabucodonosor exclamó: ¡Bendito sea el Dios de Sidrac, Misac y Abénago, que ha mandado a su ángel y ha salvado a sus siervos! Pusieron su confianza en él y desobedeciendo la orden del rey, prefirieron arriesgar su vida antes de servir y adorar otro dios fuera del suyo. Yo ordeno, pues, que todo hombre, de cualquier lengua, pueblo o nación que hable mal del Dios de Sidrac, Misac y Abénago, sea cortado en pedazos y su casa derribada, porque no hay otros dios que pueda salvar como éste'. La historia completa se puede leer en la Biblia, en el Libro de Daniel, capítulo tercero, completo. Realmente es un episodio emocionante por la fe que tienen los tres jóvenes en su Dios que no los abandona y a través de ellos se manifiesta al rey, que no duda en afirmar que Dios ha enviado un ángel, así como a su Corte.
ABRAHAM Y LOS TRES ÁNGELES.-JOSSE LIEFERINXE.-S. XV - XVI
      En el Antiguo Testamento hay varios pasajes más que hablan de la presencia de ángeles que actúan por mandato de Dios: Isaías, cap. 6, versículos 1 al 7; , por ejemplo. O en el Libro de los Jueces, capítulo 13, versículos 1 al 5, referido al nacimiento de Sansón. Y también el conocidísimo episodio de Abraham y los tres ángeles en el encinar de Mambré, en el Génesis, capítulo 18, versículos 1 al 16.
      De momento dejo el tema aquí para continuarlo en la próxima entrada.
Que el Cristo del Consuelo y Nuestra Señora de los Dolores nos bendigan y protejan.     

sábado, 14 de febrero de 2015

¿Sacramentales = Sacramentos? (y II) .- 14-febrero- 2015

LA VIRGEN ENTREGA EL ESCAPULARIO A SAN SIMÓN STOCK
      En la entrada anterior vimos los fundamentos así como los motivos que tuve para escribir sobre ellos. Ahora continuamos el tema tratando de unos que están a nuestro alcance, muy conocidos, que casi con toda seguridad ya los estamos empleando, y con esto daré por finalizado el tema.
      Teniendo presente que son signos de la oración de la Iglesia y que nos predisponen a recibir la Gracia, son elementos valiosísimos para trabajar en la parcela  eclesial que nos corresponda y, a nivel personal, nos mantienen en disposición permanente para cumplir nuestros deberes con Dios como cristianos, teniéndolo a Él en el punto de mira de cada uno de nuestros actos, puesto que cuando estamos haciendo uso de uno de ellos, sea cual fuere, lo que realmente estamos haciendo es ponernos bajo la protección de Dios y pedirle que nos acoja en su divina misericordia. Esto es algo que siempre debiéramos tener presente.
      Uno de estos sacramentales es el uso del escapulario de la Virgen del Carmen. Ya conocemos que el género humano está inclinado hacia el pecado, si bien también es cierto que los cristianos que tenemos las ideas claras sabemos que debemos huir de ellos por la ofensa que son para Dios. Los sacramentales contribuyen a que los rechacemos de plano, tanto los mortales como los veniales, porque conocemos que es el maligno quien nos empuja a cometerlos para alejarnos de nuestro Hacedor.
     El escapulario, como sacramental, nos predispone al amor de Dios y a vivir cumpliendo sus mandatos y procurando que sus planes su cumplan en cada uno de nosotros. Es un signo de la protección de la Madre de Dios a sus hijos. Según la tradición, San Simón Stock, General de la Orden del Carmelo Descalzo en el S. XIII, andaba preocupado por su Orden y pidió protección a la Virgen María, la cual se le apareció el 16 de julio de 1251 y le dijo: 'Toma, hijo querido, este escapulario; será como la divisa de mi confraternidad, y para ti y todos los carmelitas un signo especia de gracia; quien quiera que muera portándolo, no sufrirá el fuego eterno. Es la muestra de la salvación, una salvaguardia en peligros,un compromiso de paz y de concordia'. 
Poco a poco se fue extendiendo su uso hasta llegar al que conocemos y llevamos puesto algunos de nosotros. los carmelitas lo llevan como parte de su hábito. El nuestro suele llevar una cinta o cordón que en la parte delantera, que va sobre el pecho, en la tela marrón lleva la imagen de la Virgen del Carmen  y en la de detrás, sobre la espalda, el emblema del Carmelo.
      Llevar el escapulario supone una manifestación del cariño que sentimos por nuestra Madre la Virgen, que nos acogemos a su maternal protección e intercesión ante Dios, sentir que le pertenecemos como hijos suyos por el espléndido y hermosísimo regalo de Jesús dándonosla como Madre desde la Cruz, saber que nuestra vida la podemos consagrar a Ella, a su Inmaculado Corazón.
      ¿Qué más cosas se pueden pedir a este sacramental?  
SANTO ROSARIO
      ¿Habrá algún cristiano que desconozca el Santo Rosario? Pienso que no. Mucho o poco pero me parece que todos lo conocemos aunque sea de oídas. Lo que ciertamente es una auténtica lástima es que no lo conozcamos todos y que no lo recemos a diario, porque es un arma poderosísima contra el maligno.
SAN PÍO V Y LA VIRGEN DEL ROSARIO: LEPANTO.-GRAZIO COSSALI.-MANIERISMO
         En una entrada anterior (el 20 de septiembre de 2014: 'Un alto en el camino: Lepanto'), ya mencionaba que con su rezo, ordenado por el Papa San Pío V en 1575 a toda la cristiandad para pedir la victoria sobre los turcos, se vio su enorme potencial: se ganó la batalla en el golfo de Lepanto, a pesar de la inferioridad numérica  de la coalición de las tropas cristianas.
 Pero no solamente es poderoso para estos hechos. A nivel personal en los ambientes familiar, social, profesional y un largo etcétera, es de una eficacia increíble. Así lo he presenciado en algunos casos de familias cristianas en peligro de separación o divorcio matrimonial, que con el rezo de este sacramental lo salvaron y hoy viven auténticamente felices dentro de las cosas y problemas que a diario tienen todas las familias.
SANTO DOMINGO RECIBE EL ROSARIO DE MANOS DE LA VIRGEN
      Si analizamos el contenido de sus Misterios, podremos ver que es un sacramental evangélico a tope: Los Misterio Gozosos contemplan la etapa anterior al nacimiento del Salvador, su nacimiento en Belén y parte de su vida oculta.
      Los Misterios Luminosos nos invitan a reflexionar sobre la vida pública de Jesucristo a través de unos pasajes concretos, desde su bautismo hasta la institución de la Eucaristía el primer Jueves Santo de la Historia.
      En los Misterios Dolorosos se pone de manifiesto el sufrimiento que tuvo el Hijo de Dios hecho hombre por todos y cada uno de nosotros para redimirnos del poder del maligno y darnos la oportunidad de volver a la amistad con nuestro Creador, pasando por la infamia de los inicuos juicios ante el Sanedrín y ante Poncio Pilatos, por la terrible flagelación, la cruel crucifixión y muerte, y el entierro posterior.
ASCENSIÓN DE CRISTO.-JAMES TISSOT.-S. XIX - XX
      Y como no podía quedar así, surgió el triunfo indescriptible de la Resurrección de Jesús, de su Ascensión al Cielo, del nacimiento de la Iglesia en Pentecostés y del triunfo y gloria de la Santísima Madre de Dios, la Inmaculada Virgen María, con su Coronación gloriosa como Reina y Señora de la Creación entera.
      Rezar y meditar este sacramental supone un progreso continuo y permanente en el seguimiento de Jesucristo, , Hijo de María y Hermano y Amigo nuestro.
      Hay otro sacramental más humilde que los dos anteriormente citados, pero también muy eficaz. Me estoy refiriendo al agua bendita. Si hacemos una visión global de la Biblia veremos que el agua (me refiero ahora al agua en general, no al agua bendita) es un elemento que se manifiesta a lo largo de toda la Historia del pueblo de Dios en diversos, pero importantes momentos.
MOISÉS HACE BROTAR AGUA DE LA ROCA.-TINTORETTO.-MANIERISMO
      En Éx. 14, 15-31, vemos el paso del pueblo israelita por el mar Rojo y la derrota del Faraón egipcio al juntarse las aguas sobre su ejército.Este otro pasaje también es conocido: 'Yavéh dijo a Moisés: -Vete delante del pueblo y lleva contigo a ancianos de Israel, lleva en tu mano el cayado con que heriste el río, y ve, que yo estaré allí delante de ti en la roca de Horeb. Hiere la roca y saldrá de ella agua, para que beba el pueblo. Así lo hizo Moisés en la presencia de los ancianos de Israel y dio a este lugar el nombre de Masá y Meribá, por la querella de los hijos de Israel, y porque habían tentado a Yavéh, diciendo: -¿Está Yavéh en medio de nosotros o no? (Éx. 17, 5-7). ¿Recuerdan la curación del general Naamán el sirio, enfermo de lepra, curado cuando se lavó siete veces en el río Jordán? (2Re. 5, 14-17). Y otros varios episodios del A.T., pero todos ellos indicando ayudas y beneficios al pueblo de Dios.
      En el N.T. también encontramos el agua con este mismo sentido. En los Hechos de los Apóstoles encontramos la conversión de un varón etíope, eunuco, ministro de Candaces, reina de los etíopes, que dialogando con el apóstol Felipe le pidió ser bautizado. (Act.8, 26-39). En el capítulo 3 de S. Mateo vemos a Juan bautizando a las gentes y, posteriormente, al mismo Jesús.
FELIPE EXPLICA AL MINISTRO DE CANDACES, LAS ESCRITURAS
      Hoy encontramos a la entrada de los templos católicos unas pequeñas pilas que contienen agua bendita. Al entrar en él, la mayoría de los fieles mojan la yema de sus dedos en ella y hacen la señal de la cruz. Están usando el agua bendita como sacramental.
       El empleo del agua bendita nos remite a nuestro Bautismo, por medio del cual pasamos a pertenecer a la Iglesia Católica y a ser hijos de Dios. Su significación es recordar la limpieza de pecados que debemos tener en nuestra alma por ser, como dice San Pablo, 'templos del Espíritu Santo' (ICor. 6, 19).
       Todos nosotros tenemos peligro de caer  en las tentaciones que nos pone en bandeja el rey de las tinieblas y del pecado. A pesar de pedirle a Dios en el rezo del Padre Nuestro que 'no nos deje caer en la tentación', lo cierto es que caemos en ella a pesar nuestro. Pues bien. El uso del agua bendita contribuye a alejar al maligno de nosotros por ser un sacramental.
         Conozco a varias familias (la nuestra entre ellas), que en casa tienen unos botellines con agua bendita y en ocasiones aspergen la casa, el dormitorio o el comedor, según las ocasiones, pera recordar nuestra debilidad humana, y por ella pedimos la asistencia permanente de Dios en nuestras vidas. Sé de personas que en determinadas circunstancias de agitación espiritual han acudido al agua bendita haciendo la señal de la cruz e invocando el nombre de Jesucristo. La normalidad posterior fue inmediata y luego siguió una oración de acción de gracias por la ayuda recibida.
      Ese matrimonio diariamente asperge su dormitorio y a ellos mismos, rezan completas, se postran en adoración a la Santísima Trinidad y ya se acuestan a dormir.
      Les hago una pequeña confidencia. En cierta ocasión acudimos mi esposa y yo al enlace matrimonial del hijo de unos amigos nuestros y una de las cosas con las que obsequiaron a los hombres fue una pequeña petaca para poner licor. Debido a la medicación que estoy tomando no debo probar el alcohol, pero se me ocurrió una idea: llenarla con agua bendita y llevarla conmigo en el coche. De vez en cuando humedezco con ella los dedos, me santiguo y ya comienzo a conducir. Les aseguro que me da una confianza distinta a las seguridades habituales en la conducción. Me parece que voy acompañado por Alguien de quien me puedo fiar absolutamente, además del Ángel custodio que todos tenemos y debo reconocer que él conduce mucho mejor que yo, pues a veces me ha librado de alguna cosas y de su acompañamiento he tenido pruebas fehacientes. De ello tal vez se lo cuente en otra ocasión.
        Desde mi propia experiencia les digo que el uso de los sacramentales es fundamental en nuestro peregrinar por este mundo.
Que nuestro Señor Jesucristo y su Madre Nuestra Señora de Quinche nos bendigan y ayuden siempre.
                                                                 

martes, 27 de enero de 2015

¿Sacramentales = Sacramentos? (I)

DOMINGO DE RAMOS. BENDICIÓN DE LAS PALMAS
      Pues no. No son lo mismo aunque haya personas que así lo puedan creer pensando que es otra forma de nombrar los Sacramentos.
      Me he decidido a escribir algo sobre este tema a raíz de una conversación con algunos conocidos nuestros a la salida de la Eucaristía del domingo. Surgió el tema y escuchamos las opiniones más peregrinas. Intervinimos mi esposa y yo aclarando conceptos y exponiendo las clases y formas de sacramentales que la Iglesia ha puesto para nuestro bien y ayuda.
      Esto me animó a escribir algo sobre este tema concreto, pero sin ánimo de ser exhaustivo, entre otras cosas porque yo soy el primero que no conozco todo cuanto se pueda referir a este tema.
      ¿Qué dice la Iglesia sobre ellos? El Concilio Vaticano II, en la Constitución 'Sacrosanctum Concilium' sobre la Sagrada Liturgia, expone en el número 60 haciendo referencia a los sacramentales: 'La Santa Madre Iglesia instituyó, además, los sacramentales. Estos son signos sagrados creados según el modelo de los Sacramentos, por medios de los cuales se expresan efectos, sobre todo de carácter espiritual, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los Sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida'.

      Hay varias diferencias fundamentales: Los Sacramentos , como ya escribí en algunas entradas anteriores (en noviembre de 2008), son signos sensibles instituidos por Jesucristo para darnos la Gracia. Los sacramentales son signos sagrados instituidos por la Iglesia como dice el Vaticano II, por medio de los cuales se reciben efectos espirituales.
       Es decir: Los Sacramentos los ha instituido Jesucristo; los sacramentales, la Iglesia. Los Sacramentos dan la Gracia; los sacramentales ayudan a los cristianos a conseguirla por distintos medios. Los Sacramentos actúan por sí mismos; los sacramentales actúan por la oración de la Iglesia. Y muy importante: los Sacramentos son necesarios para nuestra salvación; pero los sacramentales, no. 

      En concreto, el Catecismo de la Iglesia Católica dice en su punto 1670: 'Los sacramentales no confieren la Gracia del Espíritu Santo a la manera de los Sacramentos, pero por la oración de la Iglesia preparan a recibirla y disponen a cooperar con ella'.
      Tal vez lo que más impactó en las personas con quienes hablábamos fue cuando les pusimos ejemplos de sacramentales: la señal de la Cruz, las palmas bendecidas del Domingo de Ramos, el Escapulario de la Virgen del Carmen, la ceniza bendecida el Miércoles de Ceniza, las bendiciones,...¿Saben por qué? Precisamente porque todos los conocían pero sin saber el papel que pueden desempeñar en la Iglesia y en la vida religiosa habitual de todos nosotros, en el aspecto que hoy tratamos.
     
      Como decía anteriormente, sin ánimo de extenderme demasiado, voy a desarrollar alguno de ellos, apoyándome, como suelo hacer, en la Doctrina de la Iglesia y en las Sagradas Escrituras, como he dicho más arriba.

      Lo que me parece fundamental a la hora de recibir un sacramental es la disposición que tenemos para recibirlo y aceptarlo. En qué disposición interior se pone nuestra alma, nuestro corazón, para acogerlos, ya que, no lo olvidemos, son signos sagrados.
      Uno de los sacramentales más conocidos tal vez sean las bendiciones. Al finalizar la Santa Misa el sacerdote celebrante procede a bendecir a los que han participado con él en el Sacrificio Eucarístico, y se dan bendiciones solemnes cuando se conmemora alguna festividad especial.
MELQUISEDEC BENDICE A ABRAHAM
     Las bendiciones han existido siempre, aunque no fueran sacramentales puesto que la Iglesia no existía. En la Biblia podemos ver algunos pasajes,por ejemplo, la bendición de Melquisedec a Abraham: 'Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, le ofreció pan y vino y lo bendijo diciendo: -Que el Dios Altísimo que hizo el cielo y la tierra bendiga a Abran. Bendito sea el Dios Altísimo que te ha dado la victoria sobre tus enemigos-. Y Abran le dio el diezmo de todo'. (Gen. 14, 18-20). También está la bendición de Isaac a Jacob (Gen. 27, 1-19). O la de Jacob a los hijos de José, Manasés y Efraím, y a sus doce sus hijos. (Gén. capítulos 48 y 49).
BENDICIÓN DE LA MESA
      Fijémonos en lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica en su punto 1669: 'Los sacramentales proceden del sacerdocio bautismal: todo bautizado es llamado a ser una 'bendición' (Cf. Gén. 12, 2) y a bendedcir (Cf. Lc. 6, 28; Rom. 12, 14; 1P,3, 9). Por eso los laicos pueden presidir ciertas bendiciones (Cf. SC, 79; CIC can. 1168). La presidencia de una bendición se reserva al ministerio ordenado (obispos, presbíteros y diáconos; cf. Ben. 16, 18), en la medida que dicha bendición afecte más a la vida eclesial y sacramental'.
      En nuestros días también hay padres que bendicen a sus hijos, aunque no sean tan solemnes sus bendiciones, pero hay bendiciones que son cotidianas en nuestra vida, por ejemplo, cuando nos sentamos a comer y bendecimos la mesa, es decir, los alimentos que tomamos y a quienes se sientan alrededor de la mesa y dando gracias a Dios por los dones recibidos.
BENDICIÓN DE UNA VIVIENDA
      Así podríamos citar también las bendiciones que pedimos para la casa donde moramos, para el automóvil que tenemos o a un nivel más sencillo cuando pedimos que nos bendigan la medalla de una advocación de la Virgen o de algún santo de nuestra devoción como también para el Rosario que solemos emplear cuando lo rezamos. A nivel eclesial sabemos que se bendicen los templos, el altar del mismo o las campanas, así como los distintos objetos del culto litúrgico, por ejemplo. La próxima entrada finalizaremos este tema.
BENDICIÓN DE UN ALTAR
      Que Jesús, Salvador y Redentor nuestro y su Santísima Madre la Virgen de Jerusalén, nos acompañen y bendigan. 
VIRGEN MARÍA DE JERUSALÉN